Publicidad
La obscenidad educativa: nos estamos equivocando de raíz con nuestros niños Opinión Archivo

La obscenidad educativa: nos estamos equivocando de raíz con nuestros niños

Publicidad
Mario Waissbluth
Por : Mario Waissbluth Ingeniero civil de la Universidad de Chile, doctorado en ingeniería de la Universidad de Wisconsin, fundador y miembro del Consejo Consultivo del Centro de Sistemas Públicos del Departamento de Ingeniería de la Universidad de Chile y profesor del mismo Departamento.
Ver Más

Si nuestro supuesto “tigre latinoamericano” no es capaz de invertir en la base de la pirámide humana, no pasará de ser un “gato mojado” nunca. En el cableado neuronal de nuestros niños se juega, literalmente, el futuro de la nación.


El Mostrador Fuente Preferida

Es una verdadera obscenidad. Durante los últimos veinte años, obedeciendo a la presión de la calle y a los dividendos electorales de corto plazo, el sistema político chileno ha privilegiado la gratuidad y la cobertura en educación superior por sobre la educación inicial.

Ahora, el gobierno actual se dedica a sus equivocados pruritos ideológicos en educación escolar. Hemos dedicado miles de millones de dólares y muchas legislaciones a las consecuencias y los síntomas del desastre educativo, mientras ignoramos sistemáticamente sus causas originarias, que se extienden desde los cero a los seis años de edad de nuestros niños. La evidencia científica y económica internacional es aplastante, pero en Chile nos empecinamos en actuar en sentido contrario.

Lo que el mundo entendió y la neurociencia confirmó

El Premio Nobel de Economía James Heckman demostró que la rentabilidad social de la inversión en educación inicial es siete veces mayor a la de educación superior y cuatro veces mayor a la de educación escolar. No se trata solo de rendimiento escolar posterior: invertir temprano reduce el crimen, la drogadicción y los problemas de salud mental, incrementando la estabilidad familiar y el empleo en la adultez.

Detrás de este argumento económico existe un sustrato biológico implacable. Según el Center on the Developing Child de Harvard, las conexiones neuronales del lenguaje se forman en su pico máximo entre tres meses antes del parto y los 12 meses de vida. A los seis años, la ventana de oportunidad para crear ese “cableado” lingüístico básico virtualmente se ha cerrado.

Si no estimulamos a un niño o niña hablándole desde la cuna y en la infancia, el cerebro aplica una terrible medida: la “poda neuronal”… lo que no se usa, se elimina para ahorrar energía. Si a un niño se le podaron esos cableados entre neuronas en la infancia por falta de estímulo, deprivación o estrés tóxico (ojo, tenemos 35% de violencia intrafamiliar severa), su recuperación posterior es una carrera casi perdida.

El mundo desarrollado ya lo comprendió: Francia convirtió sus Écoles Maternelles en obligatorias desde los tres años, con docentes que cuentan con nivel de maestría. Estados Unidos exige proporciones de máximo seis a 12 niños por profesional universitario según la edad del niño, generalmente con magíster y obligada certificación estatal de competencias, antes de siquiera pensar en entrar a las aulas infantiles. Como me lo explicó personalmente hace unos años el Jefe de Educación Inicial de la ciudad de Boston: “creo que con tan pocas educadoras, en Chile todavía tienen meras ‘guarderías’. Nosotros ya entendimos que, en esta etapa, no podemos equivocarnos, más adelante podría ser, pero no en educación inicial”.

El programa Triple P (Positive Parenting Program) es aplicado ampliamente en los centros de educación inicial de Europa, Australia y América. Es un sistema de intervención basado en evidencia científica, diseñado para fortalecer las habilidades de crianza de los padres. Busca prevenir y tratar problemas conductuales y emocionales en niños promoviendo relaciones familiares positivas, reduciendo el estrés parental y eliminando prácticas de crianza punitivas o disfuncionales.

El desgarrador diagnóstico chileno

Aquí esta la clave del asunto: tenemos 50% de analfabetismo funcional en adultos y nada menos que 25%, incluso entre los egresados de educación superior. Lo más probable es que casi todos ellos ya llegaron dañados a 1º Básico, porque su “cableado lingüístico” fue podado en la infancia, y pasaron casi mecánicamente por educación escolar e incluso superior. Además:

  • Contamos con un 50% de desocupación de cupos Junji e Integra en salas cuna de cero a un año y un 30% en el tramo de uno a dos años, simplemente porque las familias prefieren dejarlos en casa por temor a enfermedades o por no conocer el enorme valor de la estimulación temprana. No tienen por qué saberlo si nadie se los informa.
  • Mientras la OCDE exige alta densidad pedagógica por sala, y con educadoras de alto nivel, en Chile tenemos un promedio de 23 niños por educadora menos formada, alcanzando hasta 32 en muchos establecimientos. Para equiparar el estándar norteamericano, necesitaríamos formar y contratar nada menos que 51 mil educadoras universitarias adicionales, más que duplicar la dotación actual.
  • Los jardines Vía Transferencia de Fondos (VTF), que atienden a más de 95 mil niños de las comunas más vulnerables reciben entre un 40% menos de financiamiento fiscal que los centros de Junji o Integra.
  • Un diagnóstico internacional (CLASS) muestra que las educadoras chilenas son extremadamente afectivas, pero faltan interacciones pedagógicas que promuevan el pensamiento crítico, la resolución de problemas y la expansión del vocabulario. No es de extrañar, si ingresaron a la universidad a veces con 500 puntos en la PAES de matemáticas M1 y 600 en lenguaje.
  • Dada la “poda neuronal”, hablar de “mérito académico” en Educación Básica es una falacia total, y el gobierno actual está a punto de cometer un verdadero atropello ético. Los niños de familias con menos recursos ya llegan dañados o privados a 1.º Básico. ¿Quieren hacinarlos en guetos educativos?
  • El parche de la Sala Cuna Universal: el proyecto de ley que se tramita en el Congreso atiende una legítima demanda laboral femenina, pero comete el error trágico de cubrir solo el tramo de 0 a 2 años, dejando desprotegido el tramo crítico de 3 y 4 años, y para peor no prioriza el uso de los numerosos cupos hoy desocupados en el sistema público.

La necesaria revolución: una propuesta país

No podemos seguir con parches ni con criterios de “guardería laboral”. Proponemos una revolución de la Educación Inicial, que se convierta en el principal proyecto país de la próxima década, la verdadera megarreforma, al lado de la cual la de Quiroz sería una alpargata vieja en términos de estimular nuestro desarrollo educativo, social e incluso económico y de empleo digno, al tiempo que disminuiría el crimen, la droga, la violencia intrafamiliar y los graves problemas mentales que nos aquejan:

  1. Obligatoriedad escolar de tres a seis años: Implementar de facto la obligatoriedad de prekinder y posteriormente exigir por ley la asistencia a Educación Inicial entre los tres y seis años como requisito vinculante para ingresar a primero básico.
  2. Carrera Docente y 50 mil nuevas parvularias: Formar y contratar masivamente a 50 mil nuevas educadoras y reentrenar a las 40 mil actuales en razonamiento crítico y desarrollo del lenguaje, acompañándolas con una carrera docente atractiva y un programa nacional de certificación de competencias obligatorio.
  3. Campaña nacional de estimulación: Lanzar una campaña pública agresiva y convincente, algo así como “Háblale a la guatita de la mamá”, para convencer a los apoderados sobre la necesidad de modular palabras y estimular verbalmente a los niños desde los tres meses antes del parto, y luego mandarlos a sala cuna. La ciencia lo demuestra.
  4. Nueva infraestructura como “joyas de la corona”: Construir y habilitar salas cuna y jardines de nuevo estándar pedagógico en las comunas más vulnerables con déficit de oferta, emulando las Ecoles Maternelles francesas.
  5. Programa Triple 3P para Chile: Avanzar hacia la co-educación entre los apoderados y las parvularias como método generalizado de trabajo, por sus enormes beneficios.
  6. Alineación del Proyecto de Sala Cuna: reformular el proyecto legislativo para que abarque hasta los cuatro años, y para aprovechar la oferta de cupos libres de Junji e Integra.
  7. Diagnóstico al ingresar a primero básico: Evaluar el nivel de lenguaje y razonamiento de cada niño al primer día de clases de primero básico, para otorgar apoyo pedagógico intensivo a lo largo de toda la básica a quienes vienen con rezago de estimulación temprana… y con poda neuronal.

La inversión necesaria para esta transformación se puede estimar en cerca de dos mil millones de dólares por una única vez en infraestructura y formación, sumado a la duplicación del gasto corriente anual, lo que equivale a tan solo un 1% del PIB adicional, una bicoca comparada con la pérdida de productividad y los costos para el erario nacional provocados por los daños generados en las personas a lo largo de su vida escolar, universitaria y adulta.

Obviamente, esta transformación no sería de un día para otro. Tomaría una década, con un calendario gradual de actividades, proyectos y gastos. Esto significa que esta debe por fuerza ser una política de Estado y no de gobierno, por acuerdos mayoritarios en el Congreso, y lanzada por algún presidente como prioridad nacional en el despegue, con lujo de liderazgo y comunicación social y política

¿Tendrá el actual Presidente el interés y la convicción para lanzar una segunda megarreforma… o deberemos esperar al siguiente? He ahí la gran pregunta.

¿Es esto ambicioso? Tal vez. Pero si nuestro supuesto “tigre latinoamericano” no es capaz de invertir en la base de la pirámide humana, no pasará nunca de ser un “gato mojado”.

En el cableado neuronal de nuestros niños se juega, literalmente, el futuro de la nación.

  • El contenido vertido en esta columna de opinión es de exclusiva responsabilidad de su autor, y no refleja necesariamente la línea editorial ni postura de El Mostrador.

Inscríbete en el Newsletter +Política de El Mostrador, súmate a nuestra comunidad para informado/a con noticias precisas, seguimiento detallado de políticas públicas y entrevistas con personajes que influyen.

Publicidad