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No todo es pecuniario

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Por: Javier Cisternas


El Mostrador Fuente Preferida

Señor director: 

En 1503 en Florencia – Italia nace un rostro, una sonrisa, un único cuadro que es historia y patrimonio de la humanidad que ha pasado por las manos de numerosas realezas y por la vista de incontables personas que la quieren ver independiente del día, hora o clima en el museo del Louvre.

Conocida como “La Mona Lisa” o “La Gioconda”, es una de las obras más grandes de Leonardo da Vinci, cuyo intelecto fue desarrollado de forma multidisciplinaria en el arte, la anatomía, la ingeniera, la astronomía, la paleontología, y demás disciplinas que fueron clave para que fuese llamado por el rey de Francia en 1506 con un solo propósito. Seguir creando.

Da Vinci se llevó a Lisa desde Italia a Francia sin mayor propósito que presentarla al rey, el cual quedó fascinado con la obra del polimata y este lo instaló como cuadro en sus dominios. En este momento el único valor que tenía la pintura era simplemente artístico y no pecuniario como lo es hoy después de siglos de exhibición en el museo de París.

Optar por una u otra disciplina en la sociedad es una decisión que cada individuo decide desde el animus del alma, idea concebida y promovida por la tradición judeo-cristiana que vela por la persona como un fin en sí mismo.

Si el ministro Quiroz pretende formar parte de un gobierno autodenominado “cristiano”, deberá ser consecuente al momento de hablar y desapegarse de la idea de que las personas eligen la universidad solo como un medio para conseguir solo resultados pecuniarios.

Javier Cisternas

Derecho UCSC

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