Sala Cuna Universal: no olvidemos el foco educativo
Señor Director:
Esta semana, el Gobierno presentó la indicación sustitutiva al proyecto de Ley de Sala Cuna Universal. Celebro la eliminación del límite de 20 trabajadoras, extender la cobertura a trabajadores independientes y de casa particular, y aplicar una implementación gradual con un fondo de financiamiento. Son ajustes necesarios y largamente esperados.
Sin embargo, llama profundamente la atención que tanto la comunicación gubernamental como la del propio Ministerio de Educación hayan puesto el acento exclusivamente en el empleo femenino, la corresponsabilidad laboral y el financiamiento. Argumentos válidos, pero insuficientes.
Que un proyecto impulsado también desde el Ministerio de Educación no releve con fuerza su dimensión pedagógica es una omisión que no podemos pasar por alto. La sala cuna no es una guardería. Es el primer nivel de la trayectoria educativa, y la evidencia es contundente: lo que ocurre entre los 0 y 2 años tiene un impacto determinante en el desarrollo cognitivo, emocional, social, físico y lingüístico de los niños.
Ampliar el acceso a sala cuna es ampliar el acceso a aprendizajes de calidad en la etapa más sensible del desarrollo humano. Es una medida de equidad educativa de primer orden.
Insto a que el debate parlamentario no pierda este foco. Aprobar esta ley es una oportunidad histórica para reconocer que la educación parvularia es educación, y que invertir en ella desde esta etapa, es la política pública con mayor retorno para el desarrollo integral del país.
María Luisa Salazar Preece
Directora Pedagogía en Educación de Párvulos
Universidad del Desarrollo
Directora Pedagogía en Educación de Párvulos
Universidad del Desarrollo