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Mirando la oferta y el territorio

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Por: Quentin Ramond


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Señor director: 

La discusión sobre la posible reforma al Sistema de Admisión Escolar (SAE) se ha concentrado en una pregunta fundamental: cuando un establecimiento recibe más postulaciones que vacantes disponibles, ¿es preferible asignar los cupos mediante un algoritmo de asignación diferida que incorpora un componente de aleatoriedad, o restablecer mecanismos de selección por parte de los establecimientos? Varios expertos y la literatura internacional han advertido sobre los riesgos de la selección. Entrevistas con apoderados u otras evaluaciones basadas en nociones difusas de “mérito” pueden transformarse en mecanismos de exclusión que terminan reforzando la segregación escolar.

Sin embargo, tanto el debate actual como el proyecto de ley han puesto menos atención en una dimensión fundamental del problema: las condiciones que generan la sobredemanda y que hacen necesario utilizar mecanismos de admisión. ¿Por qué algunos establecimientos concentran una alta demanda mientras otros tienen dificultades para atraer estudiantes? Es decir, en primer lugar, ¿por qué necesitamos asignar cupos escasos?

Cambiar las reglas de asignación no elimina la sobredemanda; solo modifica la forma en que se asignan los cupos. El desafío de fondo, entonces, es cómo avanzar hacia un sistema en que menos establecimientos enfrenten situaciones de sobredemanda. La respuesta apunta a factores que han estado relativamente ausentes de la discusión: diferencias en la calidad educativa de los establecimientos, el estigma asociado a los barrios donde se localizan algunos colegios, proyectos educativos desigualmente valorados y una distribución territorial de la oferta que no responde a las preferencias y necesidades de las familias.

El SAE es perfectible, como cualquier política pública. Pero si queremos abordar las causas profundas de las desigualdades educativas y ampliar las oportunidades para todos los estudiantes, debemos mirar también la oferta educativa. Mientras la calidad y el atractivo de las escuelas sigan distribuyéndose de manera desigual en el territorio, seguiremos discutiendo cómo administrar la escasez en lugar de cómo superarla. 

Quentin Ramond
Director, Centro de Economía y Políticas Sociales (CEAS), Universidad Mayor

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