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Chile necesita estándares de calidad en medicina nuclear

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Por:  Horacio Amaral


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Señor director: 

Nuestro país ha experimentado un incremento significativo en la cantidad de centros que ofrecen exámenes PET/CT, pasando de alrededor de 10 equipos disponibles hace menos de una década, a cerca de 37 en la actualidad. A primera vista, se podría pensar que este crecimiento amplía el acceso a un diagnóstico de vanguardia en oncología y otras áreas médicas, lo cual sería una buena noticia para pacientes y médicos. 

Sin embargo, la realidad muestra que no todos los centros cuentan con la experiencia, el personal especializado ni las políticas de aseguramiento de calidad que exige una prestación de salud tan compleja y delicada.

En la práctica clínica, es fundamental la presencia de un médico nuclear con dedicación presencial y permanente, acompañado por tecnólogos médicos con la formación adecuada. Además, cada centro debe mantener un estricto control de calidad de sus equipos, siguiendo las normativas oficiales, como la “Norma Técnica de Medicina Nuclear” que el Ministerio de Salud emitió hace un año. Lamentablemente, muchos centros que han surgido debido a la creciente demanda no cumplen estos requisitos. Dejan en manos de profesionales con poca formación la operación de equipos de alta complejidad, y descuidan el aseguramiento de calidad y la seguridad radiológica.

La medicina nuclear, y en particular los estudios PET/CT, es una disciplina que requiere precisión diagnóstica, cumplimiento estricto de protocolos y la experiencia de especialistas para garantizar resultados confiables. 

Sin estas condiciones, no se podrá aprovechar todo el potencial de una herramienta que es clave para el manejo oportuno y personalizado de enfermedades como el cáncer.

Si bien la expansión de la medicina nuclear es un paso positivo en cuanto a cobertura, no debemos olvidar que la calidad de la atención debe ir de la mano con el crecimiento. Sin un adecuado respaldo normativo y especializado, el diagnóstico nuclear corre el riesgo de transformarse en un servicio irregular, con consecuencias graves para los pacientes y el sistema de salud.

 

 Horacio Amaral

Master of Science en Medicina Nuclear de la Universidad de Londres.

Médico-cirujano de la Universidad de Chile

 

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