El problema no es qué ciencia priorizar, sino cuánto conocimiento estamos desaprovechando
Señor director:
El debate sobre el financiamiento científico se ha concentrado en quién accede a los postdoctorados y qué disciplinas deberían tener prioridad. Son preguntas relevantes, pero quizás estemos discutiendo cómo repartir oportunidades escasas en vez de preguntarnos por qué Chile sigue creando tan pocos espacios para que el capital humano avanzado que ha formado pueda contribuir a resolver los problemas de nuestra sociedad.
Podemos cambiar porcentajes, requisitos o áreas prioritarias, pero determinar quién obtiene una oportunidad no significa crear nuevas oportunidades. ¿Cuántos doctores incorporamos a gobiernos regionales, ministerios, municipalidades o empresas? ¿Cuántas posibilidades existen para desarrollar una carrera científica desde las regiones?
El Estado puede definir desafíos estratégicos, pero quizá el punto no sea escoger disciplinas, sino identificar qué problemas necesita resolver Chile y qué combinación de conocimientos requiere. La complejidad de los problemas de una sociedad hace posible que una historiadora, un microbiólogo, una ingeniera o una astrónoma puedan aportar a un mismo desafío social.
Después de décadas formando capital humano avanzado, la pregunta no debería ser solo cuánto cuesta hacer ciencia, sino cuánto nos está costando no utilizar todo el conocimiento que ya hemos producido.
Valeska Molina, Ex- Seremi de Ciencia,
Tecnología, Conocimiento e Innovación
de las regiones de Antofagasta y Atacama.
Mario Maturana Claro
Director Proyecto Centro de Gobernanza, Políticas y Gestión Pública
Universidad de Atacama
María José Gallardo Nelson
Vicerrectora Investigación y Postgrado
Universidad de Atacama