Menos desperdicio, más salud escolar
Señor director:
El Día Internacional de Concienciación sobre la Pérdida y el Desperdicio de Alimentos (PDA) nos recuerda que reducir las PDA genera una triple ganancia: mejor nutrición y seguridad alimentaria, menor impacto ambiental y mayor eficiencia económica.
Chile tiene una oportunidad concreta: convertir al Programa de Alimentación Escolar (PAE) de JUNAEB en referente regional en LATAM de eficiencia, resiliencia y sostenibilidad. Mi revisión de los PAE latinoamericanos muestra que Chile posee una cobertura mayor o igual a 80%, pero el impacto sanitario depende no solo de entregar raciones, sino de integrar calidad nutricional, educación alimentaria, compras sostenibles, monitoreo y rendición de cuentas.
FAO lanzó Optiwaste, herramienta gratuita que permite medir dónde, cuándo y por qué se desperdician alimentos. En escuelas piloto de República Dominicana ya ayuda a ajustar porciones, mejorar menús y gestionar mejor los recursos.
¿Por qué no pilotearla en el PAE JUNAEB? Medir desperdicio por estudiante, aceptabilidad, costo y huella ambiental permitiría transformar datos en decisiones. Reducir desperdicio no es servir menos: es servir mejor, nutrir mejor y cuidar los recursos públicos con políticas de estado con efectividad y de impacto en el bienestar de UNA Salud.
Lidia Paz Castillo,
Académica de la Escuela de Tecnología Médica UDP