Fenómenos climáticos y el riesgo para el Sistema de Salud
Señor Director:
El aluvión que afectó a Las Condes dejó personas lesionadas, viviendas inundadas, vehículos arrastrados y recintos de salud con atenciones suspendidas o pacientes reubicados. Sin duda impacto directo en la capacidad de dar asistencia sanitaria. En pocos minutos, una emergencia hidrometeorológica se transformó también en un problema de salud pública.
La OMS habla de “riesgos para la salud sensibles al clima”. El concepto reconoce que una misma amenaza no afecta a todos por igual: sus consecuencias varían según quiénes están expuestos, las condiciones de salud de las personas, la vulnerabilidad de los territorios y la capacidad que exista para responder, sin embargo las instituciones deben responder siempre, independiente de sus capacidades. Una ola de calor, una inundación o un incendio pueden tener impactos muy distintos según dónde ocurran y a quiénes afecten. Mirar el riesgo de esta manera permite pasar de reaccionar frente a la emergencia a anticipar sus posibles consecuencias sanitarias que por posibilidad siempre ocurrirán.
Durante el verano, además, estaremos bajo la influencia de un fenómeno de El Niño especialmente intenso. El calor extremo, el humo y los incendios forestales estarán entre los riesgos que habrá que seguir de cerca.
Responder mejor comienza antes de la emergencia. Estado, municipios, universidades, sociedad civil y comunidades tenemos algo que aportar. Prepararnos para estos escenarios debe ser una prioridad para Chile, un trabajo en conjunto y continuado de toda la sociedad.
Pablo Muñoz Fuentes, Sebastián Zamorano Vidal
Centro de Innovación en Salud Crítica
Universidad Finis Terrae