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Partido inolvidable: Real Madrid-Manchester City Opinión EFE

Partido inolvidable: Real Madrid-Manchester City

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Pablo Flamm
Por : Pablo Flamm Periodista deportivo
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Guardiola sabe que su equipo no puede dormir un segundo, ya que la letalidad de Real Madrid es asombrosamente enorme. Por el otro lado, Ancelotti tiene claro que el poderío colectivo de los celestes puede destrozar al más enconado y linajudo oponente.


La Champions nos regala más de algún partido memorable siempre. Y esta semana no fue la excepción con Real Madrid-Manchester City, por los cuartos de ida.

Fue un frenético empate 3-3, que tuvo momentos de alta intensidad y principalmente buen juego.

Si bien son dos candidatos firmes para ganar la Champions, uno quedará en el camino. Además son dos escuelas de juego, que marcan tendencias en el fútbol actual. La simpleza y sabiduría de Ancelotti con los blancos, contra la revolución táctica de Pep Guardiola.

Además tienen dos de los mejores planteles del mundo, con jugadores de selección y los más cotizados del planeta.

Por eso y por mucho más, entregaron y regalaron un partido inolvidable, dejando la llave con un pronóstico abierto para la revancha en Manchester.

¿Hay un favorito? Yo modestamente diría que no. Son fuerzas muy parejas. Real Madrid es el equipo especialista en Champions por excelencia y el City debe ser uno de los mejores equipos en cuanto a funcionamiento hoy en el planeta fútbol.

Sin menospreciar a los otros conjuntos y llaves, esta es la final de la Champions. Todos queríamos ver esta definición, que lamentablemente se da en fase de cuartos de final. El duelo de ida tuvo emoción, vértigo, tensión y goles de una calidad altísima.

Ver a Vini, Rodrygo y Valverde jugando a nivel top contra Foden, Rodri y Bernardo, mostrando todas sus capacidades.

Guardiola sabe que su equipo no puede dormir un segundo, ya que la letalidad de Real Madrid es asombrosamente enorme. Por el otro lado, Ancelotti tiene claro que el poderío colectivo de los celestes puede destrozar al más enconado y linajudo oponente.

Dos de las cartas de triunfo que tenían ambas escuadras, como Bellingham y Haaland, pasaron desapercibidos en el juego de ida. Son jugadores top y deben marcar su presencia.

Por eso la revancha promete ser aún más espectacular.

Puede ser otro juego inolvidable

  • El contenido vertido en esta columna de opinión es de exclusiva responsabilidad de su autor, y no refleja necesariamente la línea editorial ni postura de El Mostrador.
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