PAÍS
Preocupación por el empleo quita terreno a la delincuencia y desafía agenda de Arrau
La incertidumbre laboral comienza a disputarle protagonismo a la delincuencia en las redes sociales. Mientras La Moneda prepara una ofensiva legislativa en seguridad, Martín Arrau enfrenta el doble desafío de instalarse como referente del sector y conectar con las nuevas prioridades ciudadanas.
Hay algo que está cambiando en la conversación en la calle. La delincuencia sigue preocupando, pero cuando la discusión se aleja un poco de la pelea política y se acerca a aquello que inquieta a las personas en el día a día, aparece otro temor: tener trabajo, conservarlo y saber qué pasará con los ingresos en los próximos meses.
Eso es lo que recoge la última edición de Horizonte Digital, de Horizonte Ciudadano, que analizó cerca de 1,9 millones de publicaciones en redes sociales entre el 22 de junio y el 22 de julio de este año.
El resultado es interesante porque ocurre justo cuando La Moneda se dispone a hacer el movimiento contrario: volver a cargar la agenda hacia la seguridad. Martín Arrau prepara una batería de iniciativas que incluye fortalecimiento de las policías, cambios legales y reformas constitucionales. Es, en buena medida, un intento por recuperar el terreno donde el Gobierno de José Antonio Kast se siente más cómodo y donde construyó una parte importante de su identidad política.
El problema es que la temperatura ciudadana no necesariamente está en el mismo lugar. Horizonte Ciudadano detecta que la crisis del empleo se encuentra en el centro de la conversación y llega a superar a la seguridad cuando se analiza lo que denomina “realidad ciudadana”, es decir, conversaciones menos atravesadas por partidos y autoridades. El propio estudio habla de una distancia entre el relato gubernamental y aquello que los usuarios identifican como una emergencia.
Los números ayudan a entenderlo. La seguridad sigue teniendo más presencia —4,4% frente a 2,7% de la crisis del empleo—, pero ocurre algo llamativo cuando se mide cuánto mueve cada tema a los usuarios: el empleo genera un 8,3% de las interacciones, frente al 5,2% de seguridad. En simple, quizás se habla más veces de delincuencia, pero la incertidumbre laboral provoca una conversación mucho más intensa. El informe relaciona esto con el desempleo y la discusión sobre las 40 horas, y termina definiendo el trabajo como la principal urgencia sectorial de la conversación digital.
Ahí aparece el dilema para Arrau. Según analistas, su tarea no consiste solamente en sacar adelante proyectos en el Congreso. También necesita convertir la seguridad nuevamente en la preocupación que ordene la conversación política. Y tiene una dificultad adicional: según Horizonte Ciudadano, todavía no logra transformarse en el rostro de esa agenda. Aunque reúne casi 700 mil interacciones y 34,8 mil menciones, el informe concluye directamente que “Arrau no se posiciona” como liderazgo gubernamental en seguridad.
Por eso, la batería de proyectos que prepara el Gobierno puede leerse también como una operación política. Más policías, nuevas facultades, cárceles, intervenciones territoriales y reformas legales permiten llenar durante varias semanas la agenda de anuncios, debates parlamentarios y despliegues en terreno. Y, de paso, darle a Arrau la posibilidad de construir un perfil que hasta ahora no termina de aparecer.
Otros hallazgos
Según el estudio, que analizó cerca de 1,9 millones de publicaciones entre el 22 de junio y el 22 de julio, José Antonio Kast ha reducido sostenidamente sus interacciones digitales y concentra la atención principalmente durante crisis o hitos institucionales.
En contraste, Jorge Quiroz se ha instalado como la principal voz política, legislativa y económica del Gobierno, desplazando de facto al vocero Claudio Alvarado, cuya presencia en redes sociales cayó de 34 mil a 12 mil menciones durante el último mes.
El sistema frontal fue el acontecimiento político y social más relevante del período. La conversación estuvo marcada por una sensación de abandono ante la respuesta tardía del Estado, especialmente en comunas rurales y periféricas, y por una valoración positiva del despliegue municipal en terreno.
La participación de Iván Poduje en la emergencia de la Región de Coquimbo concentró buena parte de las críticas: los usuarios castigaron su tono confrontacional y demandaron que, en medio de una catástrofe, las autoridades ofrecieran más soluciones y menos disputas políticas.
El informe también detecta una fuerte distancia entre la burbuja política y las prioridades de la conversación ciudadana. Mientras los sectores más politizados se concentraron en polémicas partidistas, la extradición de Karen Rojo y los dichos presidenciales, el debate general estuvo dominado por la emergencia climática, el fútbol, la farándula y el frustrado concierto de BTS. La llamada megarreforma perdió presencia fuera del circuito político y fue evaluada principalmente por sus posibles efectos sobre los beneficios sociales. A la vez, conversaciones aparentemente alejadas de la política terminaron exponiendo asuntos como el racismo en el fútbol y la violencia de género en los realities.