Opinión
¿Puede Chile aumentar su productividad sin construir soberanía en IA?
Soberanía no significa fabricar todo en Chile ni pretender competir con los grandes modelos de frontera. Tiene que ver con la capacidad de decidir.
Hace pocos días regresé de la misión “Chile en la frontera de la IA” organizada por el Consejo Chile-California. Conversamos con grandes compañías como Google, OpenAI, Microsoft y NVIDIA, startups, entre otros, y pudimos mirar de cerca la velocidad y profundidad con que esta transformación está ocurriendo.
Luego de esos días de intenso diálogo sobre la IA, la gran pregunta para Chile no es si adoptamos esta tecnología, sino cómo la adoptamos y qué capacidades construimos mientras lo hacemos.
La primera tentación es pensar que la respuesta está en utilizar más inteligencia artificial: más licencias, más herramientas, más pilotos. Pero en las personas, como en las empresas y en los países, el valor aparece cuando se potencia la capacidad de identificar problemas importantes, seleccionar las herramientas apropiadas, experimentar rápidamente e integrar aquello que funciona.
Las herramientas cambiarán, los modelos también, y probablemente las empresas líderes no sean siempre las mismas. La capacidad que debe permanecer es saber encontrar el ajuste correcto entre problema, datos, proceso de trabajo y tecnología.
Hoy vemos empresas con numerosos pilotos de inteligencia artificial, algunos muy interesantes, pero que producen pocos cambios en la forma real de trabajar y en transformación operacional.
La productividad aparece cuando la IA deja de vivir en una ventana separada y empieza a integrarse a los procesos reales de la organización: cuando los modelos se conectan con datos y sistemas; cuando la información fluye entre distintas plataformas; y, sobre todo, cuando dejamos de automatizar tareas aisladas y comenzamos a preguntarnos si el proceso completo todavía tiene sentido. Puede ser un error utilizar tecnología del siglo XXI simplemente para hacer más rápido un proceso diseñado en el siglo XX.
Durante nuestra visita a Google, conocimos Tapestry, un proyecto que utiliza herramientas digitales e IA para abordar la creciente complejidad de los sistemas eléctricos. Google lleva años trabajando con el Coordinador Eléctrico Nacional chileno en materias relacionadas con nuestra transición energética. Ante la pregunta de por qué Chile resultaba interesante para este tipo de desarrollo, la respuesta fue tan sencilla como relevante: porque tenemos buenos datos. Nuestra institucionalidad, nuestros registros administrativos y la continuidad de ciertas políticas públicas han permitido construir conjuntos de datos de enorme valor.
Pero tenemos también una paradoja: tenemos muchos datos y enormes dificultades para utilizarlos conjuntamente. La interoperabilidad lleva años apareciendo en las agendas de modernización del Estado y seguimos operando, en demasiados ámbitos, bajo una lógica de silos.
Eso deriva a otro asunto que Chile deberá abordar con mayor profundidad: la soberanía en inteligencia artificial.
Soberanía no significa fabricar todo en Chile ni pretender competir con los grandes modelos de frontera. Tiene que ver con la capacidad de decidir. Decidir dónde están nuestros datos y quién puede utilizarlos, qué alternativas tecnológicas tenemos y cómo aseguramos que nuestra infraestructura crítica sea resiliente. Significa también conservar las capacidades humanas y organizacionales necesarias para seguir funcionando cuando una tecnología determinada no está disponible
Esta última dimensión será cada vez más importante. La verdadera ventaja no estará en poseer una determinada tecnología, sino en saber utilizarla con propósito, integrarla inteligentemente y evitar quedar cautivos de ella.
- El contenido vertido en esta columna de opinión es de exclusiva responsabilidad de su autor, y no refleja necesariamente la línea editorial ni postura de El Mostrador.
Inscríbete en nuestro Newsletter El Mostrador Opinión, No te pierdas las columnas de opinión más destacadas de la semana en tu correo. Todos los domingos a las 10am.