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La guinda de la torta Opinión Archivo (AgenciaUno)

La guinda de la torta

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Pedro Vera Castillo
Por : Pedro Vera Castillo Delegado Junta Nacional DC (Distrito 20), y académico de la Universidad de Concepción.
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Parece haberse quedado encerrado en una burbuja, sin asesores que le expliquen la realidad, no percibiendo que ahora él es el Presidente de la República y tiene la obligación de gobernar con transparencia y con verdad ante todos los chilenos.


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La probidad administrativa es un principio fundamental en el servicio público que exige a las autoridades y funcionarios del Estado actuar con honradez, lealtad y una conducta intachable. Significa que el interés general debe estar siempre por encima de cualquier interés personal o privado.

El candidato Kast, alineado con el combate cultural e ideológico contra las fuerzas progresistas y el debilitamiento de la institucionalidad democrática que caracterizan a la ultraderecha internacional, dedicó todo el periodo anterior a atacar al Presidente de la República con insolencia en sus redes sociales y en los encuentros internacionales del Foro de Madrid, en España, y en los de la Political Network for Values, en Hungría.

En ese marco, hizo de la denuncia y la repetición de frases sin fundamento y sin pruebas relacionadas con la probidad administrativa, uno de sus principales contenidos electorales, convencido de que hay que repetir y repetir, que algo queda”.

Por ejemplo, en relación con el llamado caso Convenios, en un acto de campaña emplazó: Alguien de su entorno se confabuló con una de esas fundaciones”.

Y respecto de la probidad administrativa no se cansó de repetir e instalar temas como “el contrato a cercanos que ha hecho crecer el tamaño del Estado” (el amiguismo), y el concepto de “alumnos en prácticapara cuestionar la juventud y la falta de experiencia en la administración pública de las nuevas autoridades.

¿Qué ha hecho ahora como Presidente el ayer candidato?

Es importante destacar que, en estos seis meses de Gobierno, 48 autoridades han sido desvinculadas o han debido renunciar: 3 ministras, 6 subsecretarios, 38 seremis y un delegado presidencial. Se olvidó rápida y convenientemente el Presidente Kast de su concepto de “los alumnos en práctica” que, en su administración, sí están reprobando masivamente y dejando al Gobierno sin conducción política y de baja en las encuestas.

Y, respecto del amiguismo, basta solo un botón de muestra para demostrar que un discurso de campaña no se refleja después en las convicciones y en las decisiones que se toman.

En efecto, los ciudadanos fuimos sorprendidos cuando la ministra del Deporte –destacada deportista– debió responder a un informe de Contraloría que acogió una denuncia recibida respecto del mal uso de una beca deportiva y del mal uso de un vehículo fiscal para actividades privadas.

Es importante poner atención en la respuesta de ese ministerio a este informe de Contraloría. Elaborado por sus asesores y cercanos y ciertamente con su conocimiento, la respuesta enviada a Contraloría y firmada por su subsecretario aclaró el tema de la beca aduciendo que, desde enero de 2026, esta no se había pagado y, respecto del uso del automóvil fiscal, afirmó que “en dicha jornada la secretaria de Estado se trasladó a una reunión de trabajo sostenida con ambos gabinetes ministeriales en el domicilio particular de una exservidora a honorarios de esta Cartera Ministerial”.

Sin embargo, la invitación a dicha reunión de trabajo” señaló expresamente: “¡Hola Equipo! Ya ha pasado un mes y medio desde que asumimos este lindo desafío en el Ministerio del Deporte, y qué mejor que celebrarlo como corresponde, con un buen asado, y karaoke.

La idea es juntarnos a compartir, tirar la talla y seguir fortaleciendo el equipo en un ambiente relajado y entretenido”, culminaba el mensaje, junto con establecer las coordenadas del lugar de celebración.

Luego circuló un video que terminó por ratificar que, en lenguaje coloquial, se trataba de una fiesta.

En síntesis, la ministra mal utilizó el vehículo fiscal para actividades privadas y luego en su respuesta a la Contraloría agravó su falta a la probidad administrativa mintiendo e intentando falsear la realidad.

Como era de esperar, el Presidente Kast solicitó su renuncia, aunque dio una extraña y tierna emotividad a su despedida, intentando disminuir su falta a la probidad administrativa con dichos impropios de su investidura: Se trata de un error que cualquiera puede cometer”, y hay normas en nuestro país que son muy exigentes en ciertas áreas, a veces casi inentendibles”.

Aunque sorprendido por ese lenguaje, nos pareció que el Presidente había hecho lo correcto.

Recientemente, sin embargo, en una entrevista Kast nos informa que la exministra ha sido contratada para integrar el ya famoso equipo de asesores del Segundo Piso.

Y la guinda de la torta: intentando convencernos de lo acertado de su decisión, el señor Presidente nos explica que su principal misión será la revisión y fiscalización para evitar el mal uso de recursos del Estado, en particular en futuros eventos deportivos internacionales en que seremos sede. Según el Mandatario, Duco posee “una mirada y una experiencia que son relevantes para que los recursos se gasten bien”.

Seguramente, consciente de su baja en las encuestas y de su pobre evaluación de lo realizado en beneficio de los chilenos, tiene razón el Presidente cuando, al evaluar sus seis meses de Gobierno, señala que lo más importante que ha hecho es trasladarse a vivir en el Palacio de La Moneda.

El problema es que allí parece haberse quedado encerrado en una burbuja, sin asesores que le expliquen la realidad, no percibiendo que ahora él es el Presidente de la República y tiene la obligación de gobernar con transparencia y con verdad ante todos los chilenos y hacerse cargo de los supuestos valores con los que defenestró a su antecesor y se comprometió a gobernar.

Lo señalado nos parece de la mayor gravedad y debiera ser corregido por un Gobierno que dice tener la capacidad de escuchar y de rectificar.

Como esto es altamente improbable, una vez más, habrá que exclamar PLOP” y resignarse con llamar a Yayita.

  • El contenido vertido en esta columna de opinión es de exclusiva responsabilidad de su autor, y no refleja necesariamente la línea editorial ni postura de El Mostrador.

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