Opinión
El punto ciego de la salud pública: la IA se está instalando en la consulta
Casi un tercio de los chilenos ya consulta a la inteligencia artificial por sus problemas de salud, tensionando el sistema y arriesgando a una fractura de la confianza clínica.
Cada vez es más habitual que el paciente cruce la puerta del box médico con un diagnóstico bajo el brazo entregado por un buscador o un chatbot. Es la nueva normalidad de la atención primaria y de las consultas médicas privadas, pero nuestra institucionalidad aún no interviene.
Este fenómeno acaba de ser respaldado por las cifras del estudio WIP Chile 5.0 “Google versus Doctor” –realizado por las universidades Católica, Austral de Valdivia y La Frontera de Temuco, la Universidad Austral- el cual reveló que el 32,9% de los adultos chilenos utiliza inteligencia artificial generativa-como ChatGPT o Gemini-para resolver dudas de salud antes y después de ir a ver al médico.
Aunque el 80% de la ciudadanía coincide en que no se deben tomar decisiones médicas basadas únicamente en internet y los médicos siguen siendo la fuente más confiable, las grietas del sistema (listas de espera, presupuestos ajustados y barreras de acceso) empujan a los pacientes hacia interfaces amables y sin cuestionamientos. El problema escala cuando se cruza la comodidad digital con el peligro real; por ejemplo, The Lancet advierte que los chatbots entregan información problemática en hasta el 43% de las consultas, y Nature Medicine demostró que herramientas como ChatGPT Health subestiman más de la mitad de las emergencias.
El fenómeno:
A este proceso lo hemos denominado mediación algorítmica en salud, en palabras simples, la autoridad clínica se desplaza del médico al algoritmo, generando un loop patológico caracterizado por ser un ciclo de búsqueda repetida en plataformas comerciales que genera una falsa ilusión de certeza, alimentando la postergación de conductas de salud adecuadas, el abandono silencioso de tratamientos y una mayor rotación de profesionales por parte del paciente. En Valdivia, un estudio del Servicio de Salud Los Ríos ya advertía que el 72,6% de los pacientes busca información previa en la red, y los más inmersos en esta dinámica son los que menos siguen las indicaciones clínicas.
No todo está perdido
El sistema de salud ha dejado una conversación crítica en manos de algoritmos opacos. En Los Ríos hemos demostrado que la respuesta pasa por construir ecosistemas digitales públicos que reduzcan la burocracia y liberen tiempo para lo verdaderamente importante: el diálogo directo entre el paciente y su equipo de salud.
Chile debe reaccionar. Urge medir formalmente el origen de la información con la que llega el ciudadano a la consulta, incorporar de manera explícita la IA en salud en la discusión legislativa actual y desarrollar herramientas públicas propias. Hoy, en cada box de atención de Chile, hay un tercer participante invisible, el algoritmo, ignorarlo no lo dejará fuera de la consulta.
- El contenido vertido en esta columna de opinión es de exclusiva responsabilidad de su autor, y no refleja necesariamente la línea editorial ni postura de El Mostrador.
Inscríbete en nuestro Newsletter El Mostrador Opinión, No te pierdas las columnas de opinión más destacadas de la semana en tu correo. Todos los domingos a las 10am.