Comenzó carrera por reemplazar al panzer
En otros cambios ministeriales el partido político en el que militan los ministros ha sido fundamental para mantener los equilibrios, pero en las distintas colectividades se ha señalado que esta vez, y por ser el final del gobierno, no será un motivo de conflicto a qué partido pertenezca el elegido. Eso, al menos, en el discurso público.
Tras la elección del ministro del Interior, José Miguel Insulza, como secretario general de la OEA, comenzaron los movimientos tanto al interior de los partidos políticos como entre los personeros de gobierno con el fin de averiguar quién sería el "elegido" para suceder al panzer.
Y si bien hay muchos nombres y ninguno "suena" como "el favorito" para ocupar el cargo del ministro del Interior, ya hay algunas cosas claras: Insulza no abandonaría su cargo hasta después del 21 de mayo, cuando el Presidente Lagos realice su última cuenta ante el Congreso Pleno.
Y aunque en otros cambios ministeriales el partido político en el que militan los ministros ha sido fundamental para mantener los equilibrios, en las distintas colectividades se ha señalado que esta vez, y por ser el final del gobierno, no será un motivo de conflicto a qué partido pertenezca el elegido. Eso, al menos, en el discurso público.
En todo caso, son varios los candidatos que circulan y que esperarán el llamado del Presidente Lagos.
Entre ellos destacan:
Jaime Estévez (PS): Tras el "enroque" entre Javier Etcheberry (PPD) y él, luego de la caída del que fue uno de los ministros "estrella" del Presidente Lagos, Estévez se ha convertido en una de las cartas fuertes del Partido Socialista para suceder a Insulza. A su favor juega su conocida muñeca política, pero se considera difícil que llegue a Interior, teniendo en cuenta que recién está "empapándose" en los temas de Transportes y Obras Públicas. Buscarle un sucesor podría ser tan difícil como encontrar un jefe del gabinete.
Marcelo Schilling (PS): Desde que regresó de Francia se incorporó como asesor de José Miguel Insulza en el ministerio del Interior. A su favor juega estar al tanto de los temas de la cartera, además de su larga trayectoria política. Pero en el gobierno saben que no es el momento de irritar a la oposición. Aún quedan proyectos "emblemáticos" en el Congreso que el gobierno quiere sacar adelante y que no puede arriesgar por una vendetta de la derecha dura, la que no olvida que, aunque después fue sobreseído, inicialmente Schilling fue procesado por obstrucción a la justicia en la causa por la muerte de Jaime Guzmán, en su calidad de director de la llamada «Oficina».
Luis Maira (PS): El ex embajador en México y actual representante chileno en Buenos Aires es una de las cartas que maneja el Partido Socialista. A Maira también se le reconoce tener un buen manejo político y dado las buenas relaciones diplomáticas que hoy tienen Chile y Argentina no sería un problema muy grave sacarlo de la embajada.
José Tohá (PS): Es uno de los intendentes mejor evaluados y reemplazó a Ricardo Lagos cuando dejó la cartera de Obras Públicas para postular a la presidencia. Y si bien en otras oportunidades también ha sonado como "ministeriable", hoy reconocen en el gobierno que su ingreso a Interior podría significar un verdadero dolor de cabeza si se considera que ha sido citado a declarar por la ministra Gloria Ana Chevesich por el caso MOP-Gate.
Francisco Vidal (PPD): El vocero de gobierno ha sonado en tantos cargos como cambios de gabinete han existido. Y si bien se le reconoce tener la muñeca política necesaria para el cargo, dos son las cosas que le juegan en contra: la primera es la resistencia que su nombre genera en la Democracia Cristiana, colectividad que aún le reprocha el haber ocupado su puesto de subsecretario de Desarrollo Regional para favorecer a su partido en las parlamentarias pasadas, lo que supuestamente ocasionó la "catástrofe electoral" de la falange. El otro punto que le juega en contra a Vidal es la resistencia que generaría en el Partido Socialista que las dos carteras más importantes -Interior y Hacienda- estuvieran en manos de un PPD.
Adriana Delpiano (PPD): Aunque su nombre suena entre los personeros de gobierno, lo cierto es que sus posibilidades son pocas. Aunque es una de las "regalonas" del Presidente -especialmente por su trabajo en la campaña de Lagos- en el Ejecutivo aseguran que le falta manejo político. Otra cosa que jugaría en su contra es su militancia, pues con ella en Interior serían tres los PPD en el comité político. A su favor, en cambio, juega además de la cercanía con Lagos su género, el que potenciaría la inclusión de las muj4eres en cargos importantes del gobierno, allanando el camino a la abanderada de la Concertación.
Eduardo Dockendorff (DC): El ministro secretario general de la Presidencia se ha convertido en una de las piezas claves entre el gobierno y la directiva de la Democracia Cristiana. Según se ha comentado, el Ejecutivo querría "hacer un gesto" a la falange trasladándolo a Interior, sin embargo, en el gobierno creen que en la balanza, el guiño a Adolfo Zaldívar tendría un mayor costo con el PS-PPD que los beneficios de dar un nuevo cupo a la DC.