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Analistas discrepan por insuficiente modernización del Ministerio de Defensa

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Raúl Sohr y Eduardo Santos valoran la creación del Estado Mayor Conjunto, como un paso en la dirección correcta, pero critican la figura del conductor estratégico. Opinan que debería estar en manos de otro uniformado y no de uno de los comandantes en jefe por el »celo» profesional que existe en las instituciones armadas.


La modernización de los ministerios ha sido una tarea de los gobiernos de la Concertación. Sólo falta la secretaría de Defensa que en un tiempo más debería entrar en una etapa de cambios, ya que el texto con la reforma respectiva se encuentra en el Ministerio Secretaria General de la Presidencia, y será enviado al Congreso a la brevedad para ser aprobado antes que termine este año.



Uno de los cambios más significativos que sufrirá dicho ministerio es que se eliminan las subsecretarias existentes actualmente: Guerra, Marina, Aviación y se crea la de Defensa (que abarca esas tres que desaparecerían) y la secretaría Militar. La primera se dedicará a fijar políticas y la segunda a la parte administrativa.



Además se contempla una oficina de análisis de los proyectos de compras militares y un Estado Mayor Conjunto a cargo de una polémica y nueva figura que es la del conductor estratégico, que mandará al resto de los comandantes en jefe de las tres ramas de las FF.AA. y cuya función recaerá en uno de ellos.



Este último punto es el que causa mayor controversia entre los analistas ya que creen que por el "celo profesional" existente en las instituciones armadas debería recaer en otro uniformado de cuatro estrellas, es decir, que tenga el mismo grado de los comandantes en jefe pero no sea uno de ellos. También los expertos critican que los cambios deberían ser más radicales y no tan "tímidos", aunque concuerdan que las reformas están sin duda en la dirección correcta.



El analista Raúl Sohr es el primero en arremeter contra el proyecto, porque es "una reforma tímida y, a mi juicio, si se realiza un cambio debería hacerse como corresponde".



Si bien alaba la creación de un Estado Mayor Conjunto (práctica común en las FF.AA. de los países desarrollados), critica que sea encabezado por uno de los comandantes en jefe de las ramas de las Fuerzas Armadas. "Podría ser presidido por un general, que según las misiones que les corresponda cumplir a ese Estado Mayor Conjunto, en un momento dado, esté mejor preparado para efectuar esa tarea".



Se refiere específicamente al "conductor estratégico" ya que este cargo, por ejemplo, en el caso de los ingleses durante la Guerra de las Malvinas, lo ocupó el almirante Sandy Woodward, quien fue el encargado de conducir a la fuerza naval de tierra que recuperó las Islas Faulkland. "Se le dio a él esa tarea pese a que era uno de los almirantes más jóvenes porque era un especialista en misiones anfibias", señaló Sohr.



En cambio, aquí "todavía se privilegia un concepto de antigüedad de primacía, de paternidad de una rama sobre otra. Por ejemplo, si en un momento dado la situación tuviera un componente aéreo muy importante, es obvio que debería darse a un general de aviación, pero no necesariamente a su comandante en jefe, que puede ser un gran administrador, pero no un hombre de combate y ,por lo tanto, podría ser un general más joven que tiene especialidad en cierto rubro. Lo mismo vale para la Armada y el Ejército".



Sohr insistió en la idea de que "un comandante en jefe tiene ciertas características de conducción dentro de la rama, pero no necesariamente es el que tiene el mejor conocimiento técnico y la capacidad para llevar adelante una tarea específica como sería un conflicto que tiene características propias, ya sea esencialmente terrestre, marítimo o aéreo".



Las FF.AA. no quieren cambios



El experto comentó que "en un principio la idea era hacer una reforma más profunda y me da la impresión que por algún motivo resultó frustrada y ese motivo sería la renuencia y la resistencia que pusieron las Fuerzas Armadas a que se llegue a un mando conjunto".



¿Entonces, las Fuerzas Armadas se oponen a esta Reforma?
-Efectivamente.



-¿Por qué?
-Cada rama se siente cómoda desarrollando sus propias actividades y perspectivas y lo conjunto conlleva un esfuerzo muy grande. En todo el mundo ha sido difícil imponer un mando conjunto. Estados Unidos lo hizo después de Viernam y en Argentina cuando se perdió la guerra de las Malvinas.



-En definitiva, no quieren perder su autonomía.
-Las ramas de las Fuerzas Armadas son renuentes a perder su autonomía, no sólo de cara al Estado si no que una frente a la otra y cada una de ellas quiere mantener sus privilegios y prerrogativas. Cada uno piensa que es la rama decisiva y antes del conflicto están convencidas de que van a salvar la situación.



-¿Qué haría usted en este caso?
-Haría un mando conjunto y consideraría abolir la figura de los comandantes en jefe y tener un Estado Mayor que es el que hace el lineamiento y la definición estratégica en conjunto de las ramas, como sucede en Estados Unidos.



-¿Cómo califica esta reforma?
-Insuficiente y es una lástima que no se modernice al área de la defensa como debería hacerse, abarcando una serie de elementos como, por ejemplo, los programas educacionales que deberían buscar una mayor homogenización. Creo que también está en estudio la posibilidad de incorporar a las Fuerzas Armadas a los profesionales, para que puedan ingresar a ellas en algún momento de su carrera, o bien que los universitarios puedan tener algún tipo de relación con las Fuerzas Armadas y hacer de este modo una integración mayor del mundo militar con el mundo civil.



"Ley Corta"



El experto en Defensa, Eduardo Santos, calificó el proyecto como una "ley corta del Ministerio de Defensa porque no abarca el 100% de lo que uno quisiera. Sin embargo, es un gran avance porque básicamente cambia su organización y crea una mejor estructura para la evaluación de los proyectos de Defensa"..



Al Estado Mayor de la Defensa le cambia los roles y le coloca uno más activo, y "eso me parece bien, pero creo que no va a funcionar en la práctica si no se asciende a un general de cuatro estrellas al Jefe del Estado Mayor, es decir, igual que a un comandante en jefe".



Consultado sobre el rol del conductor estratégico, dijo que "preferiría un cuarto comandante en jefe que asuma el rol de jefe del Estado Mayor, ya que hay mucho celo en las instituciones. Que un comandante en jefe comience a mandar a otro siendo jefe de una institución…eso va a costar que funcione por el problema de los celos profesionales que existen en las instituciones armadas".




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