Jaime Gazmuri: «Estoy plenamente disponible para presidir el partido»
Senador por Talca manifiesta su interés por dirigir la mesa directiva del Partido Socialista a partir de abril, pues cree que su candidatura tiene amplio respaldo en las bases partidarias. Señala que "no tiene miedo a competir", si bien adelantar nombres para la presidencia le parece apresurado, ya que el comité central deberá resolver sobre figura de consenso para el cargo.
En abril el Partido Socialista elegirá democráticamente a la nueva directiva, mediante la nominación previa de 90 miembros del comité central, que reemplazará a la actual mesa de Ricardo Núñez. Entre los nombres que han salido a relucir como eventuales sucesores de Núñez está el del senador por la región del Maule Jaime Gazmuri, miembro de la llamada Megatendencia.
En una entrevista con El Mostrador.cl, el parlamentario confirmó estar disponible para el máximo cargo partidario, y afirma que tiene el respaldo necesario para concretar esta postulación.
Gazmuri sostiene que la nueva mesa tiene desafíos distintos a la que encabezó el actual timonel Ricardo Núñez. «En este periodo -apunta-, debe evaluarse con mayor exigencia el trabajo al interior de la Concertación, como coalición, considerando que se ha alcanzado por primera vez mayoría en el Congreso y abrirse además al diálogo ciudadano con el fin de que se amplíen los espacios de participación».
Respecto al apoyo entregado por gente de su sector (el de los renovados) a otras candidaturas, como la de la actual senadora Isabel Allende, señala que no es el momento de entablar una disputa por la presidencia, ya que será en el comité central donde se definirá, en definitiva, cual es la opción que genera más consenso.
-Se ha hablado de usted como una carta posible para presidir el Partido Socialista. ¿Se encuentra disponible para dirigir la mesa?
-Yo he dicho hace un tiempo que estoy plenamente disponible. Pero antes de centrarse en las candidaturas creo fundamental discutir los climas del partido para el próximo periodo. Una vez instalado el gobierno de Michelle Bachelet, ese es el debate que hay que abrir. En lo personal, más que un cargo me interesa una política, y eso es lo que los socialistas tienen que profundizar.
-¿Cree que su candidatura tiene apoyo en las bases?
-Yo creo que bastante. Pero, en fin, eso hay que medirlo. Pero por lo que la gente me dice, muchos ven con buenos ojos los temas políticos que estoy planteando.
Desafíos pendientes
-¿Qué desafíos quedan pendientes para esta nueva directiva?
-El periodo que se inicia con Michelle en la Presidencia tiene muchos desafíos y muchos de ellos nuevos. Por primera vez, con una mayoría de la Concertación en el Congreso nos vamos a ver obligados a emprender un trabajo interconcertación. Tenemos que establecer un sistema de debate entre nosotros, de acuerdos y disciplinas concertacionistas en el Parlamento. Son desafíos inéditos porque nunca antes habíamos tenido mayoría en el legislativo, para un conjunto muy grande de leyes. Además, los partidos tienen que hacer las cuentas con sus relativo desprestigio en la sociedad, y por tanto tienen que abrirse a la sociedad y reinstalar la idea de que son instrumentos útiles en democracia. Más allá de tener buenos aparatos electorales, tienen que ser partidos muy activos, con debate de ideas y abiertos a las expresiones de la sociedad civil.
-A mi juicio se requiere una reforma del Partido Socialista, y para eso lo que propongo es un entendimiento lo más amplio posible de todas sus tendencias y corrientes, y de sus personalidades internas. En función de eso hay que resolver quien está más capacitado y tiene más apoyo para redefinir este perfil del partido.
-Lo que vamos a elegir el 23 de abril es un comité central, y éste a su vez va a elegir al presidente. Entonces, poner el tema de quien preside, antes de intentar un acuerdo lo más amplio posible o sino competir con distintas propuestas de qué es lo que el partido debe hacer, me parece que es poner la carreta delante de los bueyes.
«No temo a la competencia»
-Pero en el partido existen diversas tendencias. Entonces, ¿cómo se va a alcanzar este consenso? ¿Se van a armar alianzas entre los distintos sectores?
-Sí, es posible. Me parece que una alianza que no excluya a ningún sector significativo sería una buena opción. De lo contrario, tendrá que haber competencia electoral, pero yo no le tengo miedo a la competencia. Espero que los sectores se alineen en función de propuestas. En general, las divisiones históricas de los sectores del Partido Socialista miran más hacia atrás que hacia delante. Son producto de diferencias sobre el pasado, más que por el futuro.
-¿Qué figura cree que expresa mejor las distintas sensibilidades al interior del partido?
-Tenemos muchos liderazgos, y eso es un gran capital del partido. El ponernos de acuerdo entre cuatro paredes en un liderazgo único, me parece difícil. Por lo tanto, lo más sano es recurrir a la expresión democrática del partido.
-¿Qué le parecen los nombres que se han tirado en forma preliminar sobre la mesa: Marcelo Díaz, Camilo Escalona, Isabel Allende y Jorge Arrate?
-Me parecen muy buenos compañeros y compañeras, pero no me corresponde dirimirlo a mi. Yo he manifestado mi disponibilidad para dirigir el partido, y finalmente que resuelva la militancia.
-Pero claramente hay nombres más cercanos a su sector, el de los renovados, que otros.
-Claro. Yo estoy disponible, como digo. Soy una de esas figuras que se han propuesto y si tengo apoyo, voy a asumir las responsabilidades correspondientes.
-Se ha hablado de la necesidad de un recambio generacional como una forma de cuestionar por elevación a dos de los posibles contendientes: el actual presidente del PS Ricardo Núñez (Megatendencia) y Camilo Escalona (Nueva Izquierda).
-Yo prefiero que haya caras nuevas, con experiencia, pero que sean más jóvenes. Más que repetir compañeros, que tienen muchos méritos pero que han estado a la cabeza del partido por los últimos 15 años… Pero insisto, no voy a ser yo quien va a descalificar a posibles candidatos del partido, ésa es una decisión de los militantes. Esto depende de la votación y en última instancia del comité central.
-Hay gente que ha cuestionado la actual mesa ¿Qué le parece la eventual reelección de Ricardo Núñez?
-Creo que la mesa ha tenido mucho éxito político. Y que al contrario, lo ha hecho bien, tuvo un gran resultado electoral. Fue una directiva que surgió en un momento muy dramático de la vida interna partidaria, elegida para enfrentar el proceso electoral y cumplió su rol muy bien. Pero los desafíos del futuro son distintos de los que tuvo esta mesa.
-¿Cree que se seguirá la línea de la alianza de enero del 2005, entre Megatendencia, Terceristas, Nueva Izquierda, Socialistas de Izquierda e Identidad Socialista, que depuso a Gonzalo Martner como líder partidario?
-Eso fue una alianza para una coyuntura muy específica, que ya terminó. Por lo tanto yo no estoy por mantener esa alianza igual en el tiempo, básicamente porque no incluye sectores que son importantes en el partido, como el Nuevo Socialismo, que fue marginado de la dirección.
Discordia por la Presidencia del Senado
-En otro plano, y sacándolo de la interna partidaria, ¿qué le parece esta posibilidad que se ha planteado de dividir la Presidencia del Senado en dos periodos?
-El acuerdo que tenemos los socialistas es tomar una solución común en una reunión que hemos fijado los senadores para el 3 de marzo, y por tanto ahí tomaremos una decisión. Nunca hemos tenido mayoría en el Senado, salvo la primera vez que dio origen a la Presidencia de Gabriel Valdés. Entonces por primera vez vamos a tener que ponernos de acuerdo en torno a cómo configuramos la mesa, en comisiones donde se realizarán acuerdos también con la oposición. Pero no creo que sea el momento de discutir por la prensa cuántos períodos le corresponden a cada conglomerado. El tema de la mesa está abierto y hay que tener en cuenta el tema de la representación, que es muy propio de los parlamentos, aunque tengo la sensación de que hay condiciones para lograr acuerdos que sean satisfactorios para todos.
-¿Comparte los dichos de Juan Pablo Letelier de aplicar el criterio de la proporcionalidad, tomando en cuenta que el PS es la bancada mayoritaria, e incorporar por tanto a alguien de sus filas como Presidente de la cámara alta?
-Ese es un criterio. Pero como digo, no voy a hacer la negociación por la prensa.
-Pero se han hecho públicas las aspiraciones del PS de tener a uno de sus representantes como Ricardo Núñez en la testera del Senado.
-El tres de marzo se resolverá esto colectivamente, es una discusión que vamos a tener que hacer entre nosotros. Ricardo Núñez es uno de los nombres, pero también hay otros. El Senado es una organización muy horizontal, por lo tanto todos los senadores pueden tener el legítimo derecho a dirigirla.
-¿Comparte esta propuesta de negociar en forma conjunta la mesa del Senado y de la cámara?
-Tengo la impresión de que es más sabio que sean dos negociaciones independientes. No creo que se pueda comparar una cámara con la otra, porque cada una tiene su propia lógica.
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