«Es impensable la estabilidad si los partidos no quedan representados»
Parlamentario está preocupado por el lenguaje antipartidos que se ha impuesto en algunos personeros de la Concertacion. Cree que ello puede terminar en la designación de una gran cantidad de tecnócratas en el gobierno de Bachelet, con la consecuente inestabilidad. En el plano interno, se la juega porque Fernando Flores suceda a Víctor Barrueto a la cabeza del PPD.
Si la designación de los ministros de Michelle Bachelet tenía nerviosos a los partidos, el nombramiento del resto de los cargos de gobierno los tienen igual o más preocupados, según confiesa el diputado del PPD Patricio Hales. Pero la suya, afirma, es una sana inquietud que aumenta a medida que escucha a personeros de la Concertación que cada vez más se apartan de todo lenguaje que huela a partidos y cuoteo.
Efectivamente, el parlamentario estima que si el discurso ‘antipartido’ y ‘pro tecnócratas’ se concreta en los futuros nombramientos de la Presidente electa, la estabilidad política y económica los próximos años estará en serio riesgo, porque para Hales los resultados obtenidos en las elecciones parlamentarias deben expresarse en los cargos al interior del Gobierno.
A tal punto llegó su preocupación que la semana pasada se la hizo presente al futuro ministro del Interior, Andrés Zaldívar, alertándolo sobre la nueva moda que, a su juicio, se ha impuesto en dirigentes de la Concertación, por lo cual le pidió que su lenguaje los próximos meses vaya de acuerdo a su historia política y que se eviten los eufemismos al hablar del tema de las cuotas, que por estos días suele ser reemplazado por el de los «equilibrios».
Para Hales el apoliticismo es nefasto y lo está viviendo en carne propia en su partido, donde ya han surgido voces, como la del diputado Antonio Leal, que propone que una mujer suceda a Víctor Barrueto en la presidencia del PPD. Esto le huele mal porque considera que los problemas en la colectividad no son de género, sino de conducción política. Por ello anuncia que está dispuesto a apoyar al senador Fernando Flores para el cargo.
Sin miedo al cuoteo
-¿Por qué está tan preocupado por el nuevo lenguaje antipartidos que ha ido tomando fuerza en la Concertación?
-Históricamente ése fue un patrimonio derechista, pero ha comenzado a ser parte del vocabulario de dirigentes de la Concertación y yo creo que es una cuestión peligrosa porque las palabras van creando realidades. En esto sentido me permitiría usar un galicismo y decir que ser antipartido en la coalición ahora es una actitud a la mode. Creo que todo esto obedece a un oportunismo electoral y populachero dado que el desprestigio de los partidos es evidente y expresado claramente en las estadísticas.
-¿Quién o quiénes son los ideólogos de esta nueva moda
-No… Lo que pasa es que creo que se ha ido incorporando lentamente (en algunos políticos) una forma oportunista de alinearse con lo que reflejan las encuestas de la ciudadanía; sin embargo, lo que no entienden (quienes ocupan el lenguaje antipartido) es que al final la propia ciudadanía esperan que las colectividades cumplan la responsabilidad de dar la estabilidad política. Es impensable tener estabilidad de país si los partidos políticos no se involucran en el Gobierno y disparan fuera de la cancha. Al revés, yo creo que los partidos deben comprometerse con la gestión de la Bachelet en las duras y las maduras. Ahora, para eso deben estar adecuadamente representados en las tareas de gobierno.
-¿Qué quiere decir con ‘adecuadamente’?
-Eso quiere decir, cantidad adecuada a lo que pesa cada partido, sin privilegiar a ninguno y sin menospreciar a ninguno…
-¿Usted no le tiene miedo a las cuotas, ni a hablar de ellas?
-No le tengo miedo a hablar de cuotas en los cargos de Gobierno, ningún miedo, lo nocivo es repartirse los cargos como si fueran parcelas de cosecha política para los partidos, eso le hace mal a Chile y a la Presidenta. Estoy contra el aprovechamiento de los cargos para repartir favores o para cosechar votos en elecciones internas o actos de corrupción. Pero la repartición proporcional en los cargos es un respeto a la voluntad que expresó el pueblo en las urnas, no es un regalo a los partidos. El cuotear con representatividad de acuerdo a lo que fue la elección parlamentaria, me parece que no es ningún regalo, sino que es obedecer a la voluntad popular. No es ninguna exigencia espuria de las colectividades.
En juego la estabilidad del país
-¿Cree que no se ha reconocido debidamente el trabajo que los partidos políticos para colocar un Presidente en el poder, en el Gobierno?
-Lo que pasa que hay dirigentes de partidos de la Concertación que están en esta actitud oportunista, hablando a la mode, con un discurso antipartido, sin darse cuenta de la gravedad que puede generar eso, porque luego vienen los llantos post mortem. La Presidenta sabe, sin que se lo diga nadie, que tiene que elegir y resolver dentro los partidos que son su base de sustentación. Si fuera por hacer tecnocratismo, como proponen algunos, nos vamos a la UDI y traemos más técnicos.
No estoy diciendo que Bachelet lo ha hecho mal, porque en los ministerios están representados los partidos en función de las listas que entregaron y Bachelet eligió libremente dentro de los listados.
-En consecuencia, ¿qué es lo que pide?
-¿Qué es lo que pido yo? Que no disfracemos la repartición proporcional con eufemismos que debilitan la fuerza de los partidos políticos. ¿Sabes por qué lo digo?, porque todo el sistema democrático está construido en base a la representación proporcional que ha decidido el pueblo al votar las elecciones.
-Deduzco de sus palabras que el mandato de Bachelet va a ser una ‘olla a presión’ si el gobierno se llena de tecnócratas…
-El debilitar la base política de apoyo al gobierno, termina dañando una de las grandes virtudes que tiene nuestra economía -tanto para la inversión chilena, como la extranjera- que es la estabilidad, la tranquilidad política, el buen clima y si nosotros diluimos el valor de las representaciones partidarias y dejamos sola a Bachelet con listados de tecnócratas que nosotros mismos sugerimos, vamos a terminar con que los partidos, que hacen la estabilidad política, terminarán en un clima de descontento y tensión con el propio gobierno, lo que le hace daño a Chile.
-¿Cómo se va a expresar el descontento?
El descontento termina reventando en expresiones inadecuadas en el parlamento, en las discusiones de proyecto de ley, en formas de fiscalización incorrecta….
-¿Cuál es el problema con los tecnócratas? ¿Qué no respondan a los partidos, pese a que pertenezcan a ellos?
-A ver, lo explico de la siguiente forma: no hay nada más peligroso que gobernar con tecnócratas o con políticos disfrazados de técnicos, que es el otro peligro que no lo había mencionado, porque así como hay tecnócratas que se van en las listas que se van por estar a la moda, también existen los políticos disfrazados de técnicos que terminan asumiendo cargos y después dice yo soy Seremi (Secretario Regional Ministerial), tengo un cargo técnico y terminan no respondiendo a los idearios que corresponden.
Flores, presidente del PPD
-¿Ya tiene su candidato a presidente del PPD?
-…Mmm…Estamos estudiando nuestra zoología….
-¿Pero ya seleccionó alguna especie?
-Bueno, siempre me ha parecido que Fernando Flores es un líder que abre una mirada de futuro al siglo XXI y creo que sería una gran contribución al partido.
-¿Ha conversado con él?
-He conversado con el senador y si él decidiera postular cuenta con mi total apoyo.
-Lo último: aparte de la moda antipartido a la que usted se refiere, también está la moda de proponer mujeres para todo tipo de cargos. En su partido ya se habla incluso de permitirles llegar a la presidencia
-Eso no lo comprendo, pareciera que fuera una propuesta apolítica, una más de las que ya conocemos… Pero yo entiendo que ésta es una elección política, no entiendo que el candidato tenga que ser hombre o mujer, no hay un problema de género. El problema del PPD no es ése, sino que de conducción política.
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