Manuel Guerrero pide a Cardemil que no sea un «enfermo imaginario»
Hijo del profesor del Colegio Latinoamericano que fue degollado por carabineros en 1985, Manuel Guerrero Ceballos, emplaza al diputado RN a entregar antecedentes que maneje sobre el caso y que no siga «el mal ejemplo» de otras ex altas autoridades de Gobierno.
El sociólogo y concejal por Ñuñoa, Manuel Guerrero Antequera, hijo del profesor del Colegio Latinoamericano que fue degollado por carabineros en 1985, Manuel Guerrero Ceballos, pidió al diputado de RN, Alberto Cardemil, que entregue antecedentes sobre el caso y que no siga el «mal ejemplo» de otras ex autoridades que se hicieron los «enfermos imaginarios».
La solicitud se produce luego que el periodista Mauricio Weibel revelara documentos secretos en los que el entonces subsecretario del Interior entrega con su firma al ministerio de Relaciones Exteriores un oficio con «antecedentes de personas que trabajan en la Vicaría de la Solidaridad», un mes después del asesinato de Guerrero, del pintor Santiago Nattino y del funcionario de la Vicaría, José Manuel Parada.
«Sr. Cardemil, no siga el mal ejemplo de otras ex ‘altas autoridades’ que se hicieron los enfermos imaginarios, que decían no recordar, y jamás asumieron sus acciones u omisiones, dejando un pésimo ejemplo a las nuevas generaciones de militares y civiles. Sea, como lo señala la formalidad republicana de su cargo de diputado, honorable. Es todo cuanto le pido», exhortó Guerrero al parlamentario mediante una carta abierta.
El concejal por Ñuñoa le pregunta a Cardemil si «¿sabe usted algo adicional respecto a esta causa que no se conozca en tribunales?. Usted, que fue subsecretario del Interior entre 1984 y 1988, exactamente en la fecha en que se cometió el secuestro, tortura y posterior degollamiento de mi padre».
«Aprovechando la publicación de estos oficios secretos que llevan su firma, haga un ejercicio de introspección y colabore con la Justicia, y anime a sus entonces colegas que ocupaban cargos a también hacerlo», pidió.
Guerrero dijo que la solicitud se fundamenta no «solo por el caso de mi padre, sino por cientos de casos de ejecutados políticos y detenidos desparecidos. También creo que sería positivo para su propio sector político, la derecha, que no tendría por qué cargar por siempre con el estigma del terrorismo de Estado, si es que, como sector, diera pasos decididos a una cultura de los derechos humanos, participando activamente en las causas que buscan la condena a su violación sistemática por parte del régimen del cual usted formó parte».
«Usted tiene una oportunidad histórica en sus manos: Puede convertirse en un ejemplo de ser humano y de autoridad política, y colaborar a sanar muchísimas heridas abiertas por decenas de años. Justicia, castigo y reparación es lo que Chile necesita para los casos de tortura, ejecución política y detenidos desaparecidos, que son crímenes de lesa humanidad. Estoy seguro que somos muchísimas personas de distintos credos, ideologías y universos valóricos que compartimos el deseo de vivir en paz, y que valoraríamos un gesto de arrepentimiento y colaboración efectiva con la justicia», recalcó.
Los oficios secretos, entre ellos documentos de la CNI, forman parte del libro «Asociación ilícita, los archivos secretos de la dictadura» que prepara el periodista Mauricio Weibel y que será lanzado a las 19 horas de este 5 de octubre en el Museo de la Memoria.
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