Escalona apela al orden en la Concertación y dice que gobierno de Bachelet “no puede ser como una fiesta de disfraces”
El senador aseguró que la ex Presidenta deberá escuchar las ideas de todos pero también saber ejercer adecuadamente su liderazgo.
El presidente del Senado, Camilo Escalona (PS), se refirió a la ex Presidenta Michelle Bachelet, quien este lunes aseguró que sólo hablará «más adelante» sobre su posible candidatura presidencial y futuro político. El parlamentario indicó, en entrevista con Cooperativa, que ésta deberá escuchar y recoger las ideas de todos los partidos de la Concertación pero también ejercer su liderazgo.
«Creo que la opinión pública sabe perfectamente bien que tenemos un liderazgo gigantesco, pero eso no es suficiente, se necesitan también las ideas y los proyectos que posibiliten dar confianza y tener una acción de Gobierno que, desde el primer momento tome la iniciativa y sea ágil. O sea, nos falta mucho todavía», afirmó.
Ante este escenario y sobre el actuar de Bachelet, el senador aseguró que «la ex Presidenta tendrá que ejercer su liderazgo. No podemos pensar que aquí cada cual va a hacer lo que quiera, que esto va a ser como una fiesta de disfraces en que cada cual va a llegar con el que mejor le gusta y tener las conductas que le vienen en gana. Chile necesita una alternativa responsable de Gobierno».
«La ex Presidenta tiene que convocar, tiene que escuchar, tiene que recoger e incluir todas las ideas y las propuestas, pero una vez que el motor se pone en marcha no pueden las personas estar simplemente saltando por la puerta, metiéndose por la ventana o, pero aún, corriendo y poniéndole piedras en el camino al proceso que llevamos adelante», explicó, agregando que «Yo considero que esto requiere solidaridad y se construye, naturalmente, con autodisciplina».
Por último, respecto de la posibilidad de llegar a acuerdos entre los partidos que desemboquen en, por ejemplo, pactos electorales, Escalona aseguró que «Eso significa que las diferentes fuerzas tienen que declinar intereses y yo no sé si eso se pueda conseguir» y que «si se desatan los apetitos y cada cual quiere llevarse la carnicería para la casa -como se diría popularmente- en ese caso no vamos a estar a la altura de lo que la gente quiere que nosotros seamos capaces de hacer».