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Tironi: “La Acusación contra Beyer marca un antes y un después”

Tironi: “La Acusación contra Beyer marca un antes y un después”

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El director de TIRONI Asociados aseguró que tanto en el gobierno como en el ámbito privado de las empresas, ya no basta con cumplir las funciones básicas. Esas obligaciones se han ampliado a tal punto de invalidar el argumento que dio el destituido titular de Educación, quien aseguró tener las intenciones mas no las facultades para poner fin al lucro.


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En su columna de «Blogs» de El Mercurio, el director de TIRONI Asociados, Eugenio Tironi, aseguró que la acusación constitucional que derivó en la destitución del ministro de Educación, Harald Beyer, es un hecho que «marca un antes y un después». «Se piensa en el quiebre de las relaciones Gobierno-oposición, y quizás sea cierto, pero en realidad el quiebre va muchísimo más lejos», asegura el sociólogo.

Tironi explica que cuando los estudiantes salieron a la calle en 2011 demandando el fin al lucro en la educación, para varios la consigna sonó ridícula. «Hasta entonces toda la clase dirigente, sin excepción, lo habíamos tolerado sin escandalizarnos, aun cuando estaba prohibido para el caso de las universidades privadas: mirar para el lado -pensábamos- era el precio para alcanzar una masificación de la educación superior, la cual efectivamente se había obtenido y era fuente de orgullo», explica.

Sin embargo, el consultor añade «¡Quién se iba a imaginar que, dos años después, este mismo gobierno estaría, ya no justificando o tolerando el lucro, sino alegando por no tener las suficientes atribuciones para combatirlo! Creo que si los estudiantes aún buscan evidencias de su triunfo, no encontrarán otra más resonante».

Tironi asegura que el argumento que dio el ministro Beyer quien aseguró no tener las atribuciones para actuar en contra del lucro, en el contexto actual, no tuvo lugar. «No funcionó. Era obvio: ¿tenía atribuciones el Presidente Piñera para detener Barrancones? ¿O el Presidente Lagos para crear un consorcio público-privado que levantara una planta de GNL para hacer frente a la crisis del gas argentino? ¿O el ministro Longueira para exigir a los grandes supermercados que paguen a sus proveedores a 30 días? No, pero lo hicieron. Y funcionó», explica.

Poco a poco, según detalla, tanto al interior de Ejecutivo como en el ámbito privado de las empresas, cuya función ya no es sólo «producir riquezas, crear empleo y respetar las leyes». Hoy, para ambos sectores, «es ampliamente aceptado que sus obligaciones son mucho más amplias, aunque así no esté estipulado ni en la ortodoxia económica ni en las leyes», según explica el sociólogo.

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