Publicidad
Bachelet insiste en que hay una «campaña del terror» contra la Reforma Educacional y apunta a sectores que temen resultar «económicamente afectados» En entrevista al diario El País

Bachelet insiste en que hay una «campaña del terror» contra la Reforma Educacional y apunta a sectores que temen resultar «económicamente afectados»

Publicidad

La mandataria dijo al matutino español que «nosotros no queremos cerrar los colegios privados, no queremos que solamente haya escuelas públicas; pero lo que sí queremos es que las escuelas que sean privadas garanticen calidad de educación».


El Mostrador Fuente Preferida

En una entrevista con el diario El País, la Presidenta Michelle Bachelet insistió en que la incertidumbre en torno al proyecto de Reforma Educacional es el resultado de “una campaña del terror” para frenar los cambios orientados a que la educación deje de ser “un bien de consumo” y que tiene su origen en sectores que temen verse afectados económicamente.

La jefa de Estado formuló estas declaraciones la semana pasada en el Palacio de La Moneda, pero el matutino madrileño la publicó este miércoles, aprovechando la visita oficial que durante la presente jornada lleva a cabo la mandataria a España, en el marco de su gira por Europa.

Bachelet reiteró que la iniciativa que termina con el lucro, el copago y la selección escolar, se pondrá en marcha de manera gradual y que no pretende, como afirman sus detractores, “que solamente haya escuelas públicas”.

“Hay toda una campaña del terror frente a estos cambios totalmente injustificada. Nosotros no queremos cerrar los colegios privados, no queremos que solamente haya escuelas públicas; pero lo que sí queremos es que las escuelas que sean privadas garanticen calidad de educación. De los colegios que son particulares, subvencionados, pero con fines de lucro, algunos son buenos; pero hay un grupo muy importante que, lamentablemente, cuando uno ve los estudios a largo plazo, muestran que tienen más males incluso que los municipales públicos”, dijo.

La Presidenta recordó el cierre del diario La Nación al remarcar que su  gobierno “no cuenta con medios de comunicación” para dar a conocer sus políticas y que, por lo tanto, la información que conoce la opinión pública “no es neutra y no es muy pro reformas tampoco, y por lo tanto también los ciudadanos empiezan a ver fantasmas y a asustarse”.

«Los sectores que se pueden ver económicamente afectados por algunas de estas decisiones se inquietan si no conocen bien lo que queremos hacer y adónde vamos», apuntó.

Explicó que el diagnóstico que justifica los cambios es que los recursos públicos que están destinándose actualmente “en importantes cantidades” a la educación subvencionada “no están sirviendo para que los jóvenes tengan una educación de calidad” y que, por lo tanto, “el objetivo esencial es que la educación se transforme de lo que es hoy día, un bien de consumo” donde “el que puede pagar paga la mejor que hay; y el que no puede, le toca la que le toca”.

Bachelet también explicó que el siguiente paso es terminar con la educación municipal. “En la época de la dictadura, la educación pública pasó a depender del municipio y si el municipio tiene recursos, puede tener unos liceos y escuelas estupendas con buenas tecnologías; y si el municipio es pobre, pues, se refleja también en las escuelas. La primera gran decisión es que la educación no puede seguir dependiendo de los municipios, pasa al Estado de Chile, vuelve al Estado, donde estaba previo a los años ochenta, en un sistema descentralizado, a nivel regional, provincial y local, pero es el Estado entonces el que garantiza los recursos y no depende ni de la voluntad del alcalde ni del valor que el alcalde le dé a la educación”.

Dijo que en esta materia ha solicitado la “prudencia” de los actores políticos a la hora de formular declaraciones. “Todo hombre puede tener opiniones personales y cada cual tendrá una evaluación histórica de lo que fueron los procesos en Chile, ¿no es verdad?, y el rol que cada cual jugó, que cada organización política jugó, tanto los que están hoy día en el Gobierno como los que están en la oposición. Lo que he pedido a todos es que busquemos aquellos elementos en los cuales tengamos acuerdos; y en los elementos que tengamos desacuerdos quizá seamos capaces, con respeto, de enfrentar esas diferencias”.

En ese sentido se quejó de las declaraciones “odiosas” que frente a este tema han expresado dirigentes de la oposición, pero descartó que el país esté atravesando un período de mayor polarización.

“La otra vez yo cenaba con algunos empresarios y justamente hablaban de este tipo de declaraciones, y yo les decía: ¿y por qué ustedes solo ven este tipo de declaraciones en gentes pertenecientes a la Nueva Mayoría? Porque si yo veo las declaraciones de gente de la oposición hay declaraciones tremendamente odiosas. Tremendamente odiosas”, expresó.

Y añadió: “Yo no creo que esté más polarizado que hace cuatro o hace ocho años. Lo que yo creo que pasa es que al habernos planteado reformas que son estructurales hace que algunas gentes sientan incertidumbre. Pero yo le quiero decir que no es nuevo; y yo de partida voy a hacer todo lo posible por que no haya una polarización en nuestra sociedad más allá de lo que es el sano y normal debate de ideas, que a veces puede ser apasionado debate pero que es eso; y voy a decir, mire, debatamos, pero debatamos en serio, con respeto, con altura de miras, ¿no es verdad? Porque yo aprendí las lecciones del pasado y creo que la polarización extrema no ayuda a nadie”.

No somos un gobierno populista

La mandataria abordó también la discusión que generó la recientemente aprobada Reforma Tributaria, señalando que era necesaria para recaudar los ocho mil millones de dólares que requiere su ambiciosa agenda de cambios, cuestión que –asegura– concitó finalmente el consenso de todos los sectores, lo que quedó refrendado en el cuestionado acuerdo con la derecha que permitió que la iniciativa sorteara con éxito su paso por el Senado.

«Hay un viejo dicho: nunca es el momento para una reforma tributaria porque o ‘es que la economía está muy bien, para qué va a necesitar una reforma tributaria’ o ‘la economía está desacelerada, cómo va a hacer una reforma tributaria’. Yo creo que al final todos los grupos se dieron cuenta de que el país necesitaba —porque no somos un país populista, no somos un gobierno populista— ingresos permanentes para gastos que son permanentes», recalcó.

«A mí me parece que uno puede siempre después evaluar si los tiempos fueron suficientes, si esto o lo otro, pero en lo concreto, en poco tiempo que era nuestro propósito, se logró un acuerdo transversal y, probablemente, tal como se dieron las cosas permitió que se diera un acuerdo transversal porque, entre otras cosas, quedó claro que nosotros íbamos a hacer la reforma tributaria», puntualizó.

Publicidad