Presidente de la Consejo Anticorrupción confía en que el Congreso lo apruebe
Engel sostiene que las medidas deben doler a los parlamentarios para que se «relegitimen ante la ciudadanía»
«En épocas normales, mirando la experiencia internacional comparada, es muy infrecuente que legisladores legisles medidas para que los fiscalicen más. A nadie le gusta que lo fiscalicen. Pero en el escenario actual los legisladores tienen conciencia de la importancia de recuperar la confianza de la ciudadanía», explicó el académico.
El presidente de la Consejo Anticorrupción, Eduardo Engel, afirma que en el actual escenario en que se encuentra la política nacional es importante recuperar la confianza de la ciudadanía, por lo que estima que el Congreso aprobará lo que le fue presentado a la Presidenta Michelle Bachelet, indicando de paso que las medidas «deben doler» porque es la única forma que los legisladores se relegitimen.
«En épocas normales, mirando la experiencia internacional comparada, es muy infrecuente que legisladores legisles medidas para que los fiscalicen más. A nadie le gusta que lo fiscalicen. Pero en el escenario actual los legisladores tienen conciencia de la importancia de recuperar la confianza de la ciudadanía, varios han dicho que las medidas deben doler. Es la forma de que se relegitimen ante la ciudadanía», expresó en entrevista a La Tercera.
Engel también tocó el tema del financiamiento público a los partidos políticos, indicando que estos recursos “son condicionados a que los partidos cambien radicalmente sus prácticas. Ni un peso para los partidos que funcionan como lo hacen hoy”.
“A partidos modernos, con una sólida democracia interna, transparentes, programáticos. Muy temprano concluimos que si los partidos no funcionan bien, las democracias no funcionan bien. Aquellos partidos que estén dispuestos a este cambio copernicano para pasar a ser partidos dignos del siglo XXI, de un país desarrollado, esos partidos sí necesitan financiarse, porque la política, sobre todo la buena política, no es gratis”, explicó.
En cuanto a los cambios que los partidos deben realizar y que deben comenzar por sus directivas y estructuras, el académico señala que «hoy las directivas de los partidos tienen más poder de lo razonable, influyen más de la cuenta al decidir quiénes serán los nuevos militantes, al determinar cuándo son las reuniones de la directiva del partido en que más de alguna vez la minoría se entera a última hora. Por eso la Presidenta anunció un rol de supervisión del Servicio Electoral para asegurar que los nuevos recursos se gasten bien y los procedimientos internos mejoren”.
Agregó que “durante las últimas semanas hemos visto procesos electorales en varios partidos donde vota una fracción muy pequeña, alrededor del 20 por ciento, esa no es una democracia interna sana”, por lo que explicó que una de las medidas que tiene un «gran simbolismo» es que las colectividades que deseen tener recursos públicos “tienen que reinscribir a sus militantes”.
En ese sentido, precisó que “los nuevos partidos requieren de nuevas campañas. En la actualidad tapizan la ciudad de gigantografías, se afean enormemente las ciudades, se informa poco sobre lo que piensa o propone un candidato. Lo que propone la Presidenta es limitar a lugares muy específicos en cada ciudad y comuna donde se puedan poner gigantografías. Con eso se abaratan las campañas y se lleva a que estas se centren en las ideas”.
“Quienes somos líderes de opinión e intelectuales públicos, tenemos la responsabilidad de explicar la importancia de que los partidos reformados cuenten con recursos públicos. Cuando los partidos tienen que arrimarse a intereses privados para financiarse, el costo que uno puede terminar pagando son leyes que favorecen a grupos muy pequeños y perjudican al resto de la sociedad”, argumentó.
Y como ejemplo puso la cuestionada Ley de Pesca, sosteniendo que “uno podría concluir legítimamente que se terminaron entregando rentas de cientos de millones de dólares anuales a un número muy pequeño de familias debido a que algunos parlamentarios terminaron votando no necesariamente pensando en el bien de Chile sino que en sus financistas, y eso es malo para el país”.
Engel también explicó que la actual forma de financiamiento de las campañas produce desigualdad de condiciones, debido a que “hay sectores que tienen acceso a mucho más financiamiento que otros. Los datos del Servel indican que el 70% de las platas privadas para elecciones parlamentarias son para la UDI y RN, y de ese 70% dos tercios son para la UDI y un tercio para RN”.
Respecto a que si el país es corrupto, el presidente del Consejo Anticorrupción lo descartó, mencionando que «hemos tenido situaciones que sugieren situaciones concretas donde hubo corrupción, tráfico de influencia, conflictos de interés y financiamiento ilegal de la política. Esto ha minado la confianza ciudadana en sus líderes, tanto políticos como empresariales. La indignación resultante se justifica y es muy positiva, si no hay indignación no hay capacidad de reacción y cambio”.
Engel también abordó una de las propuestas referidas a los familiares que ocupan cargos públicos, indicando que “estamos buscando un equilibrio entre evitar designaciones que son por parentesco y no por mérito versus la posibilidad de que si alguien tiene méritos para trabajar en el sector público pueda hacerlo, aun cuando tenga un pariente que también lo hace”.