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Los 15 segundos de soledad de Michelle Bachelet Opinión

Los 15 segundos de soledad de Michelle Bachelet

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Santiago Escobar
Por : Santiago Escobar Abogado, especialista en temas de defensa y seguridad
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Luego de terminado el largo acto administrativo de cambio de gabinete, queda claro que el gobierno es más unipersonal que nunca, y que el funcionario más cercano a la Presidenta es Mahmud Aleuy, su subcretario del Interior, además de su equipo encabezado por Ana Lya Uriarte. En las imágenes televisivas que daban cuenta de las felicitaciones al término de la ceremonia, las cámaras registraron unos 15 segundos de dramática soledad de la Presidencia en medio de la fiesta de abrazos que cruzó el salón Montt Varas. Vista perdida, me imaginé buscaba a Rodrigo Peñailillo.


La Presidenta de la República volvió a manejar de manera inadecuada el tempo de la política de gobierno. Luego de desarrollar un vistoso anuncio de cambio de gabinete por TV, culminó después de casi una semana de espera en una opaca ceremonia.donde los únicos hechos remarcables, además del ambiente depresivo fueron la salida de Rodrigo Peñailillo y la llegada de Rodrigo Valdés al ministerio de Hacienda.

Si durante la espera rondó la expectativa de que Michelle Bachelet había innovado en la ritualidad pomposa de la política chilena, y que daría un toque de tono mayor, al final se equivocó. El resultado indica que lo hecho en TV fue apenas un efecto de auditorio, y que se pasó de un gabinete débil a otro lleno de ambiguedades.

Luego de terminado el largo acto administrativo de cambio de gabinete, queda claro que el gobierno es más unipersonal que nunca, y que el funcionario más cercano a la Presidenta es Mahmud Aleuy, su subcretario del Interior, además de su equipo encabezado por Ana Lya Uriarte. En las imágenes televisivas que daban cuenta de las felicitaciones al término de la ceremonia, las cámaras registraron unos 15 segundos de dramática soledad de la Presidencia en medio de la fiesta de abrazos que cruzó el salón Montt Varas. Vista perdida, me imaginé buscaba a Rodrigo Peñailillo.

Entre los salientes, este era un hombre marcado. Su cúmulo de desaciertos que en pocas semanas lo transformaron en el principal problema de La Moneda, luego de un acierto mediocre en la cartera en los meses anteriores, fue durante semanas el blanco principal. Si llegó bajo el alero protector de la Presidenta a ese cargo, su falta de profundidad política sobre los ejes simbólicos del mismo, lo sacaron del juego. No fue el hijo de la Presidenta quien acorraló politicamente a La Moneda, sino la impericia y superficialidad de Peñailillo.

Del nuevo ministro del Interior debe esperarse una voz reflexiva y un tono de diálogo. Hizo una pasada perfecta por el Ministerio de Defensa evitando cualquier tema conflictivo. En Interior se espera que haga una administración ponderada y sostenga una cartera que Peñailillo deja al borde del colapso en determinadas materias.

La salida de Alberto Arenas de Hacienda rompe un mito importante de la época de la Concertación, que esa catera era intocable salvo por razones de fuerza mayor. La verdad es que el manejo fiscal está hoy lejos de tener el significado político de los primeros gobiernos democráticos, y si bien no da lo mismo quien ejerce el cargo, es el trabajo sistémico y la estabilidad del engranaje de instituciones de la economía macro lo fundamental. Es evidente que bajo la dirección de Arenas, la confianza sobre las reglas del juego económico, sobre todo en lo regulatorio, se vieron peligrosamente afectadas. Es más, es una de las tareas fundamentales de la nueva administración ministerial.

El equipo político, como equipo, no se percibe como significativamente superior al anterior. Dos de los nuevos ministros, Jorge Insunza y Marcelo Díaz, son hombres del entorno estrecho del lobysta Enrique Correa y, por lo tanto, su instalación y desempeño estará bajo el escrutinio de la opinión pública en el desenvolvimiento de la crisis del financiamiento de la política que se vive actualmente.

El caso especial es el de Jorge Insunza quien fue funcionario de la Consultora Imaginacción en el pasado, y atendía cuentas de empresas en el rubro de lobby.

Los enroques no tienen mayor significación, excepto que Javiera Blanco puede ser una buena ministra de Justicia, cartera a mal traer en las relaciones entre el Poder Judicial y el gobierno, mientras que el enroque de José Antonio Gómez solo deja en claro que el ministerio de Defensa sigue siendo una cartera de ajuste político a la cual el gobierno no le da importancia.

Lo que se espera es que a más tardar en 48 horas todo el gabinete suba a la página de transparencia de sus ministerios sus declaraciones de intereses y patrimonio. Es lo menos que pueden hacer en las actuales circunstancias. Sería un paso adelante en un escenario de ambiguedades.-

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