Óscar Barrientos, escritor: «El diccionario de la política se ha vuelto empresarial, muchos de ellos sirven a sus intereses»
«En ningún caso se trata de ningunear al Congreso, el asunto va por otro lado. Pero la desmedida altivez retórica hace olvidar cosas, como por ejemplo que la Constitución está construida en base a una dictadura. Se pide respeto, juramentos en torno a un cancerbero maquillado y en ese contexto, la República parece una misa sin Dios, una celebración vacía», indicó el ganador del Premio Iberoamericano Julio Cortázar.
El reciente ganador del Premio Iberoamericano Julio Cortázar, el escritor Óscar Barrientos, tiene una fuerte relación con el mundo político, amigo del diputado Gabriel Boric y autonomista al igual que el parlamentario, señaló que el «Congreso es una misa sin Dios».
«En ningún caso se trata de ningunear al Congreso, el asunto va por otro lado. Pero la desmedida altivez retórica hace olvidar cosas, como por ejemplo que la Constitución está construida en base a una dictadura. Se pide respeto, juramentos en torno a un cancerbero maquillado y en ese contexto, la República parece una misa sin Dios, una celebración vacía», dijo a La Segunda.
El escritor aseguró que «la democracia es mucho más que marcar un voto en ciertas fechas, mucho más que tradiciones». «Hace poco no querían inscribir a un partido porque incluía la palabra ‘revolución’ y parecía
escuchar el neodiccionario orwelliano. El diccionario de la política se ha vuelto sospechosamente empresarial y no es de extrañar porque muchos de ellos sirven sus intereses».
«Yo creo que en su mayoría son politeístas (los parlamentarios), profesan distintas deidades que al final se juntan en el Olimpo de CasaPiedra. Me imagino esas conversaciones declarativas y barítonas», agregó.