Ricardo Lagos: «No, no, yo ya fui presidente»
El ex presidente habla además de América Latina y de los partidos independientes en una entrevista con el diario español El País.
El ex Presidente Ricardo Lagos asegura una vez más que no está dispuesto a volver a embarcarse en una aventura presidencial.
«Yo creo que para un hombre de mi edad [77 años] el futuro está un poquito pasado», sostuvo el ex mandatario en entrevista con el diario español El País.
«Otra cosa es que me embarque en los temas de futuro, que en Chile van a ser el agua, la energía… el cobre va a dejar de ser una commoditie porque va a tener diferentes precios según el nivel de emisión de gas de efecto invernadero. En el mundo del futuro se va a calcular cuánto se emite por habitante… Un expresidente se dedica a estas cosas», aseguró el ex jefe de Estado.
«En dos años hay elecciones, las encuestas…, no, no, yo ya fui presidente», dejó en claro Lagos.
Consultado por los partidos independientes que se han multiplicado en los últimos años en América Latina, el ex Presidente indicó que «son una expresión ante la deslegitimidad de la política tradicional. Así, un comediante llega a presidente [Jimmy Morales, en Guatemala]. Ese tipo de insatisfacción con el stablishment también se da en América Latina».
En ese sentido, señaló que el error de la política tradicional es «no entender las nuevas tecnologías, la nueva manera de relacionarse, no entender que hoy hay un ciudadano que se informa más y exige ser considerado. Está por conocerse cuáles van a ser las instituciones políticas como resultado de la Red».
Sobre los casos de corrupción en Chile, Ricardo Lagos declaró que «son consecuencia de la ley electoral de 2003. Ese año me pareció indispensable regular el financiamiento público de la actividad política. Si el dinero va a influir en los resultados electorales, tenemos un sistema democrático imperfecto. Yo no tuve mayorías en mi mandato y había derecho a veto por parte de la oposición, sobre todo la derecha. Me pusieron la condición de que las empresas pudieran dar dinero a los partidos, un 3% como mucho, que se descontaba de impuestos. La empresa se acostumbró a dar plata. Ahora se va a acabar con eso».
Sobre la gestión de la Presidenta Michelle Bachelet, contestó: «La Presidenta ha tenido el problema familiar [un caso de especulación inmobiliaria por parte de su primogénito]. Su gran capital ha sido su credibilidad, su honestidad, y cuando pasa esto se le ha generado una situación compleja. Ha tomado las medidas necesarias. Hay que exigirle a la clase política que se autoregule, que haya mayor vigilancia sobre los recursos de todos los chilenos».