Monje tibetano a Bachelet: «A veces personas buenas tienen hijos malos, y eso también es karma»
Respecto a la situación de la presidenta Michelle Bachelet y su hijo, Sebastián Dávalos Garchen Rinpoche indicó que «lo más importante es que si una persona que queremos está provocando un sufrimiento grande, a la nación por ejemplo, hay que deshacerse de esa persona, así sea una persona que nos crea apego».
El monje tibetano Garchen Rinpoche, que se encuentra en Chile impartiendo el seminario «La Transformación del Mahamudra», se refirió a la situación de desconfianza que vive la ciudadanía chilena respecto al mundo político, empresarial y hasta futbolístico, tras los distintos casos de financiamiento irregular a la política y los de colusión.
Según Garchen Rinpoche esto «no es un problema sólo de Chile; en todo el mundo hay muchos problemas. Hay países mejores que otros, pero incluso en aquellos en que se está bien, hay mucho sufrimiento. Lo que debemos preguntarnos es de dónde viene este sufrimiento. Todos quieren la felicidad, pero el problema es que no saben cuál es la causa de la felicidad», dijo a La Segunda.
Para él el problema es que «no logramos reconocer que la verdadera causa del sufrimiento es el aferrarse al yo (…) Hay muchísima rabia en el mundo. Y cuando no tenemos amor y sólo tenemos actitud egoísta, somos como animales. Somos como un cerdo, pensando sólo en tener cosas para nosotros».
Respecto a la situación de la presidenta Michelle Bachelet y su hijo, Sebastián Dávalos Garchen Rinpoche indicó que «a veces personas buenas tienen hijos malos, y eso también es karma. Lo más importante es que si una persona que
queremos está provocando un sufrimiento grande, a la nación por ejemplo, hay que deshacerse de esa persona, así sea una persona que nos crea apego. Entonces, si los problemas familiares están creando problemas al país, lo más importante es el país y por eso le aconsejaría (a la Presidenta) que ponga el beneficio de la nación por encima de cualquier beneficio personal. Alejar los pequeños problemas personales y pensar en el bien de la nación».
*Foto de La Segunda.