PAÍS
Senadores PS, PPD y FA se abren a apoyar megarreforma a cambio de paquete de compensaciones fiscales
Legisladores opositores condicionan apoyo a la megarreforma a “compensaciones” tributarias y a postergar la votación en el Senado. El FA propone un impuesto específico a las apuestas en línea, al diesel y eliminar régimen de renta presunta y el PPD pide la implementación de un tributo al tabaco.
Senadores del Socialismo Democrático y el Frente Amplio cambian de postura frente a la megarreforma tributaria del Gobierno: afirman que no se cierran al diálogo y buscan mejorar el proyecto. En ese marco el PS, el PPD y el FA por separado presentaron un paquete de “pliegos de peticiones técnicas y políticas” como condición única para abandonar su actual compromiso de votar en contra. Además de postergar la votación en sala.
Según fuentes internas del bloque, la propuesta busca resolver un “problema estructural” del proyecto: la falta de mecanismos que compensen la pérdida de ingresos fiscales derivada de la reducción de impuestos corporativos y la invariabilidad tributaria, junto a otras medidas.
Para los parlamentarios socialistas, la reforma actual presenta riesgos severos al mantener el déficit y la deuda pública por “largos años”. La principal crítica radica en que el Ejecutivo apuesta el financiamiento del aparato público a la incertidumbre del crecimiento privado, sin establecer “los mecanismos de compensación que sí contemplaba la reforma anteriormente propuesta por el la administración de Gabriel Boric y que fue rechazada por la derecha”.
“La idea es contribuir a que algo que está malo, quede bueno”, señala un legislador, enfatizando que el objetivo del documento entregado al Gobierno es construir un acuerdo sólido. De lo contrario, advierten que no existe ninguna posibilidad de votar a favor.
Estabilidad política y la petición de postergar la votación
Un eje estratégico de la negociación socialista es el factor tiempo. Han solicitado formalmente al Gobierno no votar el proyecto durante esta semana, proponiendo utilizar la semana regional o distrital para profundizar el diálogo y alcanzar un consenso transversal.
“¿Quién querrá venir a invertir si ven que ganaron por un voto? Entonces, eso no tiene mucha estabilidad política hacia adelante, y eso también se evalúa en el Gobierno porque aumentan los riesgos, y cuando aumentan los riesgos, evidentemente, alejan las inversiones. Y que votemos a la vuelta de la semana regional es la idea”, señala otro legislador.
El argumento central para esta prórroga es la estabilidad para la inversión. Desde el socialismo advierten que una reforma aprobada por apenas “un voto” aumenta el riesgo país y ahuyenta a los inversionistas, quienes buscan certidumbre política a largo plazo. En este sentido, han hecho un llamado a que la oposición (RN) también sea “contribuyente” para lograr un acuerdo de mayorías en el Senado, evitando un desgaste innecesario del proceso legislativo.
Fuentes de las tratativas sostienen que a través de una serie de reuniones estratégicas con los ministros de Hacienda, Jorge Quiroz, y del Interior, Claudio Alvarado, representantes del Partido Socialista (PS), el PPD y el Frente Amplio (FA) presentaron un listado exhaustivo de exigencias técnicas y sociales, argumentando que el proyecto, tal como está redactado, es “irresponsable” y “arriesga la estabilidad fiscal de la nación”.
El bloque se encuentra a la espera de una respuesta oficial por parte del Ejecutivo para evaluar qué puntos de su petitorio son aceptados antes de definir su postura final en la sala.
“El objetivo es ser contribuyente a mejorar esta reforma . No hay que olvidar que nosotros propusimos una reforma tributaria que fue rechazada por la derecha y que buscaba, vía compensaciones, reducir la tasa de impuesto corporativo, pero a cambio de la reducción había otros mecanismos que establecían la compensación de esa pérdida de ingresos en el aparato público, y eso acá no se avizora”, señala el senador socialista Gastón Saavedra.
Y agrega: ” La reforma tiene un problema estructural y con las propuestas a ver si se resuelve, ver si se acepta. Primero la idea es construir un acuerdo que, en función de ese acuerdo, se pueda votar”.
La advertencia técnica: El déficit como detonante
El eje central de la argumentación opositora radica en las conclusiones de 49 audiencias técnicas en la Comisión de Hacienda del Senado, donde expertos y organismos como el Consejo Fiscal Autónomo (CFA) y el Banco Central advirtieron que la “única certeza del proyecto es una menor recaudación fiscal”.
Senadores opositores argumentan que la reforma genera un déficit que podría prolongarse por una década, dejando el financiamiento de los derechos sociales supeditado únicamente a una expectativa incierta de crecimiento futuro.
Ante este escenario, la oposición ha planteado que cualquier avance en la legislación requiere de “compensaciones o mitigaciones” inmediatas para evitar un “forado” en las arcas públicas.
“¿Va a haber más recortes? Vamos a tener personas que no van a ser atendidas en las listas de espera indefinidamente. Esa es la preocupación que tiene el Partido Socialista , que es la que le queremos transmitir al gobierno. Y por supuesto, entendiendo que no tenemos la posibilidad de rechazar el proyecto, en definitiva, también poner temas en torno a las compensaciones o mitigaciones que son las que han señalado los expertos”, apuntó la senadora y presidenta del PS, Paulina Vodanovic.
El catálogo de compensaciones: ¿Qué proponen y en qué ámbitos?
Las propuestas entregadas a los ministros Alvarado y Quiroz se dividen en cuatro áreas críticas: estructura tributaria y recaudación; invariabilidad y “permisología”; costo de la vida y pymes; garantías sociales críticas
Para contrarrestar la propuesta de rebajar el impuesto a las empresas del 27% al 23%, el PPD ha propuesto formalmente la implementación de un impuesto al tabaco.
Por su parte, el Frente Amplio ha sugerido aumentar el impuesto específico al diésel y fortalecer la fiscalización mediante el levantamiento del secreto bancario y el aumento de multas por infracciones tributarias.
Asimismo, el FA propone un impuesto específico a las apuestas en línea y la eliminación de exenciones como el régimen de renta presunta.
Una de las “líneas rojas” planteadas por el senador Pedro Araya (PPD) es reducir el plazo de 25 años de invariabilidad tributaria, considerándolo excesivo para las grandes empresas sin que exista una “prima” o pago a cambio de ese seguro de estabilidad.
En materia ambiental, exigen requisitos mucho más estrictos para la indemnización estatal a empresas cuyas Resoluciones de Calificación Ambiental (RCA) sean revocadas, además de ampliar los plazos de los fallos de tribunales ambientales para evitar daños irreversibles durante los juicios.
El Frente Amplio ha puesto sobre la mesa una propuesta disruptiva: congelar el valor de los arriendos por 5 años y establecer una tasa máxima de arriendo por metro cuadrado. Además, piden fortalecer a las pequeñas empresas mediante un registro de contribuyentes que combata la evasión y facilitando su acceso a mecanismos de compras públicas.
El PS ha supeditado su apoyo a que el Ministerio de Hacienda garantice que no habrá recortes en salud, asegurando el financiamiento de las listas de espera, la PGU y la gratuidad. También se negocia un compromiso para aumentar la cobertura del transporte público para adultos mayores.
El “Quid pro Quo”: ¿A cambio de qué presentan estas medidas?
Si bien en la oposición señalan que la Acusación Constitucional sobre el exministro de Hacienda Nicolás Grau no está sobre la mesa, la presentación de estas medidas tampoco es gratuita.
Los senadores del PPD liderados por Pedro Araya y Celis, plantearon este fin de semana que están dispuestos a aprobar la “idea de legislar” en la votación general de este miércoles si el Gobierno se compromete a realizar modificaciones sustantivas en la discusión en particular.
Los parlamentarios advierten al ministro Quiroz que una reforma aprobada solo con los votos de la derecha (por un margen de uno o dos votos) carecería de legitimidad ciudadana y sería “pan para hoy y hambre para mañana”, ya que un futuro gobierno de centroizquierda podría revertirla completamente.
Según explican en el PS, por el momento, el ministro Quiroz no se ha mostrado particularmente receptivo a analizar cambios en el crédito tributario al empleo -que reduciría el impacto fiscal en 1.000 millones de dólares anuales- y en el periodo de invariabilidad. Sin embargo, sí lo hizo el jefe de gabinete Claudio Alvarado.
Inscríbete en el Newsletter +Política de El Mostrador, súmate a nuestra comunidad para informado/a con noticias precisas, seguimiento detallado de políticas públicas y entrevistas con personajes que influyen.