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Primera vuelta: la última tentación de la  DC Definición presidencial

Primera vuelta: la última tentación de la DC

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Ad portas de su próxima Junta Nacional, en el partido crecen las opiniones en orden a que un futuro candidato presidencial del partido evite las primarias de la Nueva Mayoría. Pese a esto, muchos apuntan a que en la instancia no se debe apurar la decisión, y que solo se debe establecer que la DC sí o sí presentara un candidato y el derrotero para construir este liderazgo. Otro punto central será la permanencia de Jorge Pizarro en la conducción del partido. Por ahora, parece que zafará de su lío con SQM hasta después de las municipales.


En medio de un momento convulsionado en la DC, en noviembre del año pasado el ex presidente del partido, senador Ignacio Walker, lanzó la idea de adelantar la Junta Nacional de la colectividad, máxima instancia de la tienda falangista. Entonces, existía molestia con la Nueva Mayoría porque desde ahí los emplazaban a cerrar un compromiso en torno a una candidatura presidencial única del conglomerado, definida en primarias.

Mientras Walker insistía en que “la DC no descarta ir a primera vuelta presidencial”, Pizarro firmaba un documento con los otros timoneles del bloque oficialista en que se comprometía como partido a «asegurar la proyección y la unidad del conglomerado de cara a las elecciones municipales, parlamentarias y presidencial, teniendo como objetivo último el tener una candidatura única a la Presidencia de la República en 2017».

La pugna entre ambos se elevaba y muchos apuntaban a que “el príncipe” buscaba la caída del timonel, debido a los cuestionamientos que habían surgido por la relación de los hijos del líder partidista con el caso SQM y por el viaje del propio legislador por Coquimbo al Mundial de Rugby en Londres, esto después del terremoto de 8.4 grados Richter y del posterior tsunami que afectaron a su región en septiembre de 2015.

Tras el acuerdo firmado por Pizarro, calificado como ambiguo en la propia colectividad, finalmente un Consejo Nacional de la DC determinó no adelantar la Junta, a pesar de las muchas presiones. A solo días de que esa instancia, el 2 de abril próximo, finalmente se materialice, el tema de un abanderado democratacristiano para buscar el sillón de La Moneda sigue latente y las posturas se acercan cada vez más a lo que en su minuto planteó Walker.

Efectivamente, ha habido una serie de conversaciones desde hace varios días, que se intensificaron en el Congreso cuando volvió el trabajo legislativo el 1 de marzo. En las reuniones, donde han participado miembros de los distintos lotes, se ha intentado conciliar posturas y, por el momento al menos, nadie niega que la Junta ratificará el acuerdo previo respecto a que sí o sí la DC tendrá candidato.

¿Por qué ir a primera vuelta?

En la DC, varios miembros de la mesa confirmaron a El Mostrador que la idea de presentar una candidatura presidencial del partido a una primera vuelta, sin participar de primarias, es la mejor opción. Si bien existen diferencias respecto a si esto debe quedar zanjado en la Junta Nacional de los próximos días –la mayoría señala que se debe esperar después de la municipales–, lo cierto es que los argumentos para respaldar esta alternativa se multiplican.

La idea de la DC es poder convencer, en primera instancia, a los propios miembros de la Nueva Mayoría de que se trata de una buena opción llegar con más de un candidato del bloque a las elecciones del 19 de noviembre de 2017. En el partido recuerdan, por ejemplo, lo ocurrido en 2005 cuando Sebastián Piñera (RN) y Joaquín Lavín (UDI) compitieron por la Alianza en una primera vuelta contra Michelle Bachelet que representaba a la Concertación. Pese a que esta última triunfó, gracias fundamentalmente a los votos que pudo sumar del candidato Tomás Hirsh (Juntos Podemos) en el balotaje, en la DC sostienen que esa fue una buena performance de la oposición.

[cita tipo=»destaque»]Algunas de las tratativas han apuntado a evitar que se le dé protagonismo a Lagos en la Junta. De hecho, el único DC que ha manifestado sus intenciones de ser el abanderado del partido de cara a una carrera presidencial, Ignacio Walker, ha reiterado que la colectividad no puede “externalizar” o “subcontratar” su candidatura.[/cita]

Otros de los factores a los que apelan, es que participar de una primaria sería casi una lucha fratricida. “Es evidente que en una elección de esta característica, serían todos contra la DC”, explica uno de los miembros de la mesa. Asimismo, en el partido no quieren repetir la mala experiencia que tuvieron en las elecciones pasadas, cuando el candidato democratacristiano Claudio Orrego fue apabullado por Bachelet e, incluso, ni siquiera ocupó el segundo puesto de los comicios, ya que esa posición fue para el ex ministro Andrés Velasco.

El propio Velasco también forma parte de uno de los argumentos para defender la idea de una primera vuelta. Según explican en el partido, presentar a un candidato de izquierda en el bloque daría muchas chances para la fuga de votos del centro hacía una candidatura como la del ex titular de Hacienda, que hoy aglutina fuerzas en el conglomerado Sentido Futuro, donde participa su partido Ciudadanos, junto a Amplitud y Red Liberal. “Sería muy tonto que la Nueva Mayoría no entendiera que no podemos regalar este sector”, explica otro miembro de la mesa.

Otros posibles candidatos de la oposición, como el ex Presidente Sebastián Piñera o el senador RN Manuel José Ossandón, según explican en la DC, también tienen una opción de hacerse con el voto de “centro”, por lo que el argumento anterior es ratificado.

Asimismo, en la DC varios opinan que es necesario defender sus ideas a todo evento, más allá de las opciones reales de un triunfo del representante de la colectividad. El arrinconamiento que dicen sentir en el partido dentro de la Nueva Mayoría, sobre todo en las bases, alimenta la alternativa.

“Bajar” a Lagos

En la mesa de la DC algunos apuntan a que la próxima Junta debiese lograr establecer un derrotero claro respecto a lo que va a ser la configuración de una candidatura presidencial. Esto significa, entre otras cosas, buscar fórmulas para potenciar los liderazgos internos. En esa línea, también sostienen la necesidad de “bajar por el momento a Ricardo Lagos”, explica un miembro de la mesa directiva.

El ex Presidente de la República se ha transformado en uno de los nombres más potentes para convertirse en aspirante oficial a La Moneda para un nuevo mandato. Más allá de que no ha cerrado la puerta y que también ha dicho que no se encuentra en ninguna campaña, varias figuras relevantes del partido como Andrés Zaldívar o el propio presidente de la colectividad, han entregado su adhesión a una posible candidatura del ex mandatario.

Es por lo anterior que algunas de las tratativas han apuntado a evitar que se le dé protagonismo a Lagos en la Junta. De hecho, el único DC que ha manifestado sus intenciones de ser el abanderado del partido de cara a una carrera presidencial, Ignacio Walker, ha reiterado que la colectividad no puede “externalizar” o “subcontratar” su candidatura.

Con todo hay conciencia de que unos de los puntos de inflexión será el de las elecciones municipales. De ese resultado dependerá, también, cuán fortalecida pueda salir la Nueva Mayoría, que por el momento es “solo un acuerdo político programático”, advierten en la DC. También los próximos meses de gestión del Gobierno serán fundamentales para determinar si efectivamente en los cálculos electorales y fundamentalmente políticos al partido falangista le conviene competir contra Lagos o respaldarlo. “El resultado empujará a una decisión”, señala un parlamentario del partido.

A despejar el tema de la conducción

“Se han hecho los esfuerzos de conversación”, manifiesta uno de los miembros de la mesa al explicar que se ha establecido una serie de tratativas para intentar coordinar criterios que permitan votos políticos lo más “unánimes posibles”, sostiene.

Entre los diálogos y negociaciones, uno de los temas centrales ha sido la ratificación o no de Jorge Pizarro como presidente de la colectividad. De hecho, el propio timonel del partido se ha reunido en conjunto o de forma separada, en varias oportunidades estas últimas semanas, con los parlamentarios miembros de la “disidencia”, entre ellos los diputados Aldo Cornejo, Yasna Provoste y Gabriel Silber, donde ha abordado su continuidad

El grupo de parlamentarios mencionados anteriormente se constituyeron en una especie de oposición a la gestión de Walker, el anterior presidente del partido. De hecho, eran liderados por el propio Pizarro, sin embargo, en el último tiempo ha habido un alejamiento. En la colectividad explican que el líder partidista “los ha dejado solos”, situación por la cual su respaldo se ha ido matizando.

No obstante, un parlamentario explica que “sería muy difícil que este grupo armara una revuelta contra Pizarro”. Tampoco ven probable que Pizarro pudiera dar un paso al costado para ceder su puesto a la propia Provoste, quien es vicepresidenta del partido, porque esta situación no sería permitida por otros sectores internos de la colectividad.

Con todo, cada vez se hace más fuerte la sensación de que Pizarro mantendrá su cargo, a pesar de que hay especulaciones, por ejemplo, de que militantes –como el ex presidente del partido, Ricardo Hormazábal– pudieran pedir su renuncia en la Junta. La explicación que dan algunos es que los resultados de las municipales serán los determinantes de su continuidad. De hecho, una eventual derrota o una baja muy pronunciada en los comicios de octubre próximo, como muchos avizoran, serían los argumentos necesarios para que dimitiera.

Ese es el mismo argumento por el cual nadie estaría tampoco dispuesto a asumir la papa caliente que significa liderar el partido en las actuales condiciones. Asimismo, Pizarro aún contaría con el apoyo de algunos importantes referentes, como Gutenberg Martínez, quien ha se ha transformado en uno de los más duros en cuestionar la gestión del Gobierno y la relación con los socios del bloque.

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