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Senado actualiza su manual de crisis para hacer frente a denuncias, irregularidades y escándalos

Senado actualiza su manual de crisis para hacer frente a denuncias, irregularidades y escándalos

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«Ser puntual y dar la versión oficial», «Ser cortés y contestar solo lo que esté fehacientemente comprobado», son parte de las sugerencias que hace el manual «Manejo y Prevención de Crisis» del Senado.

El documento, distribuido de manera actualizada a los parlamentarios el pasado 24 de julio, plantea fórmulas sobre cómo un senador debe desenvolverse ante un conflicto.

Según explica la Cámara Alta a El Mercurio, «los episodios de denuncias, irregularidades y escándalos que han explotado hicieron necesario la elaboración y posterior distribución del material».

El texto fue entregado en papel y no vía email, con el objetivo de evitar su filtración. Fue elaborado por Lidia Fuentes, de la oficina de Prensa y Comunicaciones, dependiente de la Dirección de Tecnologías de la Información y Comunicaciones, que está a cargo de Roberto Bustos, quien también actúa como secretario de la comisión de Hacienda.

Recomendaciones

Haciendo alusión al género de los realities advierte que las «transmisiones en vivo tanto de la Sala como de las comisiones generaba efectos en la comunicación no verbal y se convertían, además, en registros públicos, donde la secretaría y las comisiones debían tomar ciertos resguardos, advirtiendo a los participantes que estaban siendo grabados, fotografiados o filmados en vivo (fenómeno reality). Cabe señalar que hoy todo ese material queda a disposición de la ciudadanía casi en forma inmediata y se puede compartir y viralizar».

Asimismo, recomienda que la «tendencia de fiscalización, investigación y denuncia hacia todas las instituciones se ha instalado bajo diversos formatos (programas de investigación, denuncia, notas, declaraciones, memes, etc.), tanto en los medios de comunicación como en los medios sociales».

«Una foto de celular en alguna situación comprometedora, un video, una denuncia de un trabajador del entorno familiar o personal de la autoridad bastará para levantar un huracán comunicacional», señala el protocolo, sugiriendo: «Mantener la calma y solicitar antecedentes y en casos de crisis o ante denuncias públicas se recomienda, en lo posible, evitar las ironías o sarcasmos».

Protocolo general

Es probable que muchas veces, senadores y voceros se vean sorprendidos con algún cuestionamiento o consulta de los medios de comunicación. En ese caso se recomienda:
-Mantener la calma y solicitar antecedentes.

-Si está frente a las cámaras en «frío» y sin antecedentes ante una pregunta incómoda, en ningún caso eludir la cámara ni reaccionar abruptamente.

-Ser asertivo, pedir más detalles al periodista y ser honesto al manifestar que: «Entiendo la conmoción que provoca este tema, pero tengo la obligación de ser responsable y responder en forma informada», o bien, «me parece muy interesante lo que me están consultando, pero no tengo los antecedentes en este momento. Me gustaría documentarme para darles una entrevista».

-Asesorarse y recopilar todos los antecedentes y concertar al más breve plazo un punto de prensa.

-Ser puntual y dar la versión oficial.

-Ser cortés y contestar solo lo que esté fehacientemente comprobado. De lo contrario, señalar que se seguirán recabando los antecedentes necesarios, y que prefiere dar una respuesta más contundente, para ser responsables con la opinión pública.

-A menos que tenga una denuncia concreta sobre abuso de publicidad, injurias o calumnias, abstenerse de atribuir intenciones al periodista, a la prensa en general o a los medios de comunicación. No contribuye a generar empatía y muchas veces es contraproducente.

-Evitar elucubrar o hacer interpretaciones públicas.

-En caso de crisis o ante denuncias públicas, se recomienda, en lo posible, evitar las ironías o sarcasmos (suelen ser descontextualizados).

-Ser empático con la labor comunicacional y mostrar preocupación por entregar todos los antecedentes, ya sea en forma personal o encargar a un asesor que haga entrega de ellos a la prensa.

-Estar consciente de que todo se filtra, es imposible la contención total. Por lo tanto, se deben evitar expresiones que más tarde nos hagan caer en contradicciones o inconsistencias.

-Siempre que exista la remota posibilidad de una crisis, lo más seguro es que tarde o temprano se va a desatar.

-Realizar seguimiento y evaluación de la crisis en su proceso de declinación (no descuidarse).

Manejo y prevención de crisis

Se anticipó la necesidad de asumir que las transmisiones en vivo, tanto de la Sala como de las Comisiones, generaban efectos de comunicación no verbal y se convertían además en registros públicos, donde la Secretaría y las Comisiones debían tomar ciertos resguardos advirtiendo a los participantes que estaban siendo grabados, fotografiados o filmados en vivo. (Fenómeno Reality). Cabe señalar que hoy, todo ese material queda a disposición de la ciudadanía casi en forma inmediata, y se puede compartir y viralizar.

Denuncias, extremismos y desprestigio

Otro de los aspectos de seguimiento de estas dinámicas comunicacionales ha sido su desarrollo a nivel internacional con los casos de extrema degradación del debate público y la radicalización de posturas que han generado casos que incluso llegan a la violencia política.

Actualización de escenarios

La tendencia de fiscalización, investigación y denuncia hacia todas las instituciones se ha instalado bajo diversos formatos (programas de investigación, denuncia, notas, declaraciones, memes, etc.), tanto en los medios de comunicación como en los medios sociales.

Asimismo, han quedado disponibles y abiertos a la ciudadanía diversos registros con los cuales se pueden construir distintas bases de datos que, dependiendo de su uso e interpretación, pueden provocar crisis comunicacionales especialmente por la simplificación o su falta de coherencia.

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