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Otras plantean la confluencia de fuerzas y el cuidado de la autonomía del Frente Amplio

Fuerzas del FA levantan tesis del “tercer partido” para reconstruir la alicaída izquierda

por 10 enero, 2018

Fuerzas del FA levantan tesis del “tercer partido” para reconstruir la alicaída izquierda
Bloques al interior de Movimiento Autonomista, Nueva Democracia e Izquierda Libertaria han planteado la línea de constituir una nueva herramienta partidaria, con base en la construcción local y territorial, que tenga como objetivo rearticular los lineamientos de izquierda al interior del Frente Amplio y que dispute la hegemonía de Revolución Democrática y el Partido Humanista en su interior. Una tesis que aún es discutida entre las distintas fuerzas, pero que también genera anticuerpos, principalmente porque la estrategia de alianzas, con vistas a las próximas municipales, podría construir un pacto por omisión o lista en conjunto con la Nueva Mayoría para enfrentar a la derecha.
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Son tiempos movidos, sigilosamente movidos, en el Frente Amplio (FA). A pesar de que en los medios de comunicación la disputa por la presidencia de la Cámara de Diputados se ha tomado la atención, en las distintas organizaciones que componen el FA se están dando discusiones que marcarán los lineamientos del bloque en los próximos cuatro años, y también la rearticulación de fuerzas internas, que hoy tienen como principales dirigencias a Revolución Democrática (RD), Movimiento Autonomista (MA) y Partido Humanista (PH).

Es por esto que tras las elecciones parlamentarias se dio paso a un proceso de estudio y relectura interna, que está marcado por las políticas de alianza, la rearticulación de la izquierda al interior del FA –que se vio bastante golpeada tras los resultados de las elecciones– y por la constitución de lo que sería un nuevo instrumento, o pacto de alianza, que reacomode el equilibrio de fuerzas y dispute el poder del proyecto socialdemócrata fortalecido en el frenteamplismo.

Es bajo estas discusiones que ha surgido –entre otras– la tesis de la conformación del denominado “tercer partido”. La constitución de una nueva herramienta partidaria que logre aglutinar a las fuerzas de izquierda bajo un paraguas institucional, que dispute la hegemonía de RD al interior del conglomerado y que, además, ayude a dinamizar la apertura del espacio del FA a las bases partidistas de la Nueva Mayoría que hoy se encuentran desencantadas del proyecto.

Un espacio que estaría conformado, en un principio, por Movimiento Autonomista, del cual son miembros el diputado Gabriel Boric y el alcalde Jorge Sharp; Izquierda Libertaria (IL), a la que pertenece la diputada electa Gael Yeomans; y Nueva Democracia (ND), la organización de la cual es parte el ex dirigente sindical Cristián Cuevas. La idea habría surgido desde la interna del autonomismo, una tesis impulsada por el antropólogo Rodrigo Ruiz, en conjunto con el alcalde Sharp y militantes de Valparaíso de MA, pero que aún se encuentra en disputa al interior del FA y parece no constituir mayoría.

Pero, además, esta apuesta, que es apoyada en otros espacios frenteamplistas, como algunas líneas en Nueva Democracia y en IL, también apuntaría al fortalecimiento de los gobiernos locales y al despliegue movimientista y territorial de las fuerzas, con el fin de evitar la parlamentarización del Frente Amplio. Una tesis que además remarcaría el fortalecimiento del FA como proyecto, pero con una estrategia de confluencia con los sectores más díscolos de la Nueva Mayoría, en vista de las elecciones municipales. Esto, principalmente observando el trabajo del alcalde Daniel Jadue (PC), quien también ha tenido una serie de acercamientos y reuniones con el frenteamplismo.

Dicha alianza tendría como estrategia apuntar a una lista en conjunto o pactos por omisión en las próximas municipales, y trabajar en función de la construcción de un bloque gobernante con vistas a las elecciones presidenciales post-Piñera. En conclusión “construir una herramienta que permita disputar mayorías”, plantean desde MA.

La disputa en Movimiento Autonomista

La construcción de este partido es una línea mirada con resquemores y distancia al interior de otros sectores de Movimiento Autonomista, incluido el liderado por el diputado Gabriel Boric, quien no se quiso referir a esta discusión. Este descontento respondería al hecho de que se podría abrir la puerta a conformar una alianza con la Nueva Mayoría, en desmedro de la autonomía del Frente Amplio, esto sin descartar una posible alianza por omisión para las municipales, pero evitando una posible fusión de bloques. Además, sostienen que esta línea podría terminar con la marca de Movimiento Autonomista, que hoy, de por sí, está fortalecida en el frenteamplismo y no es un actor secundario.

Es bajo esta premisa que en otro sector señalan que la herramienta a legalizar debería ser Movimiento Autonomista y que el resto de las fuerzas o militantes que quieran este camino debiesen ingresar a MA, para luego legalizar dicha herramienta y así lograr consolidar un partido de izquierda. Pero, además, hay quienes apuntan a que la necesidad orgánica de una herramienta partidaria no es la prioridad en la discusión hoy en día, que la confluencia, la renovación y actualización del discurso de la izquierda al siglo XXI debe apuntar a conformar una alianza política con fuerzas como Nueva Democracia, Izquierda Libertaria y Socialismo Libertario (SOL) y establecer objetivos claros, que se preocupe de generar y fortalecer esta línea al interior del frenteamplismo y que no termine fagocitado por una articulación con la Nueva Mayoría.

Un punto importante en esta tensión de visiones tiene que ver con el factor de bisagra entre el mundo de la Nueva Mayoría y el frenteamplismo, un trabajo para el que muchos ven como heredero natural a Revolución Democrática, principalmente por los vínculos y orígenes políticos en el Partido Socialista. Pero hay quienes plantean que dicha conducción o rol de bisagra no debe estar solo en manos del mundo RD, que es importante entablar una relación más profunda con el Partido Comunista y ver en las confluencias territoriales el trabajo con las bases de la Nueva Mayoría más de izquierda, para lo cual una herramienta nueva y de izquierda “podría evitar el rearme” del bloque hasta hoy oficialista, un punto que para muchos deja a un lado el objetivo central, que es rearticular, resignificar y fortalecer el proyecto de izquierda desde el Frente Amplio, cuidando su autonomía.

La construcción de este partido es una línea mirada con resquemores y distancia al interior de otros sectores de Movimiento Autonomista, incluido el liderado por el diputado Gabriel Boric, quien no se quiso referir a esta discusión. Este descontento respondería al hecho de que se podría abrir la puerta a conformar una alianza con la Nueva Mayoría, en desmedro de la autonomía del Frente Amplio, esto sin descartar una posible alianza por omisión para las municipales, pero evitando una posible fusión de bloques. Además, sostienen que esta línea podría terminar con la marca de Movimiento Autonomista, que hoy, de por sí, está fortalecida en el frenteamplismo y no es un actor secundario.

La secretaria general de Movimiento Autonomista, Constanza Schönhaut, explica que en marzo habrá un Congreso de MA, en donde se discutirán diferentes posturas respecto al quehacer de la organización. Recalca que hoy se está conversando “con distintas fuerzas del Frente Amplio para poner sobre la mesa nuestros proyectos políticos y ver la posibilidad de avanzar en un camino de convergencia entre quienes nos hemos encontrado constantemente en el trabajo y vemos apuestas políticas comunes”. Un diálogo que tiene como objetivo “repensar de forma creativa nuestra relación con los movimientos sociales y con las distintas fuerzas que, desde fuera de la forma partidaria, comparten nuestros objetivos transformadores".

Afirma que “la idea de la herramienta o partido legal corre de manera secundaria” en estas negociaciones y que el objetivo de una convergencia entre fuerzas está puesto en comenzar a aunar visiones para construir un camino político para el FA. “Es claro que para el próximo periodo electoral será necesario un partido, pero el cómo y con quiénes debe responder primero a los objetivos que nos propongamos para enfrentar este periodo político", indica.

Más claridad en Izquierda Libertaria

En Izquierda Libertaria las cosas parecen estar más claras. Durante el 2017, vivieron un quiebre orgánico y desarrollaron su congreso de definiciones, además, lograron obtener representación parlamentaria, junto con la diputada Gael Yeomans, lo que los dejó en un “mejor pie” que otras de las organizaciones de izquierda del FA. A pesar de que hubo fuertes rumores de que tras las elecciones podía haber una migración de varios militantes IL a RD, la fuga pareció ser contenida y hoy ven como necesaria la construcción de una nueva herramienta partidaria en conjunto con “sus organizaciones hermanas”: Movimiento Autonomista y Nueva Democracia.

La diputada Yeomans explica que en el congreso del año pasado se definió la necesidad de “convergencia con otras organizaciones políticas, para armar un nuevo partido político”, que pudiera reflejar la consolidación de una nueva fuerza de izquierda frenteamplista. Esto nace a partir del análisis de que hay distintas fuerzas que llevan años coincidiendo es espacios de trabajo político y social común y que “son nuestras identidades las que nos han dividido, pero nuestra lectura y acción política” son bastante coincidentes. El objetivo es “abrir un espacio de diálogo para ver si es posible armar este nuevo partido político conjuntamente”, para lo cual es fundamental lograr “acuerdos políticos comunes y así levantar este nuevo partido de izquierda”.

Esto “no quita que cada una va a poner su identidad en este nuevo proyecto político”, ya que la tradición libertaria de IL “tiene que reflejarse en este proyecto”. Yeomans recalca que “hay que ser respetuoso de los procesos internos, pero también hay que tener presente el objetivo mayor”, que es dar vida a un espacio con una mayor representatividad de izquierda, “para poder disputar con otras organizaciones, que están al interior del Frente Amplio o fuera del Frente Amplio y que cuentan con mejores condiciones que nosotros”.

El factor Nueva Democracia

Este 13 y 14 de enero, Nueva Democracia (ND), la organización fundada por el ex dirigente sindical Cristián Cuevas, desarrollará su congreso poselecciones, en el cual definirán su estrategia y el futuro de la orgánica para los próximos años, esto luego del “fracaso electoral” en los comicios,  en donde no lograron obtener representación parlamentaria.

Son varias y muy distintas las tesis que se plantearon el fin de semana pasado, en la antesala del congreso, en donde cada línea fue expuesta ante una serie de representantes. Las distintas tesis van desde la mantención del proyecto de ND y su fortalecimiento interno, la fundación de un nuevo instrumento político, hasta la convergencia o fusión con otras fuerzas del Frente Amplio.

Una de las líneas, que se comenzó a impulsar tras el resultado de las elecciones parlamentarias, proviene desde parte del bloque estudiantil de ND, la UNE, que bajo el alero del ex presidente Fech, Daniel Andrade, levantó la tesis de la inserción en Revolución Democrática, luego de que este fuera el partido con mayores réditos electorales en las pasadas elecciones. La tesis apuntaría a entrar en bloque para tensionar “hacia la izquierda” a RD, constituyendo una cuarta fuerza interna, que le disputaría a terceristas y pantalones largos la dirección, mientras que podría llegar a confluir con su sector más progresista, el territorialista.

Una línea que perdería fuerza de disputa, si no hubiera una entrada masiva de militantes a Revolución Democrática, pero en torno a la cual se han mantenido conversaciones entre representantes de las distintas fuerzas, incluyendo al presidente de RD, Rodrigo Echecopar. Hasta el propio diputado Giorgio Jackson señaló en Twitter que “las puertas de @RDemocratica están abiertas para sumar experiencias desde las dirigencias sociales”.

Otra de las apuestas parece estar en más concordancia con la línea que habría impulsado el alcalde Jorge Sharp (MA). Que apuntaría a conformar una nueva herramienta, un partido, en conjunto con las fuerzas de Movimiento Autonomista e Izquierda Libertaria, un espacio que se abra a recibir a las denominadas “bases de la Nueva Mayoría desencantadas”, que fortalezca el proyecto frenteamplista, pero enfocado en los territorios locales más que en la vía parlamentaria. Pero, además, que se reordene en función de una próxima coalición de Gobierno, que vea como necesaria una alianza o “pacto por omisión” con los partidos de la Nueva Mayoría, para las municipales, principalmente como antesala a las próximas presidenciales.

En una línea similar se encuentra la estrategia de inserción en Movimiento Autonomista, que es vista como la principal fuerza de izquierda del Frente Amplio y la con mayores proyecciones. Es bajo esta premisa que una de las tesis apunta a ingresar a MA antes de su congreso en marzo, para poder disputar internamente la línea de la constitución de una herramienta partidaria, que pueda confluir con otras fuerzas de izquierda. Por otra parte, también se encuentra la tesis del fortalecimiento de Nueva Democracia como fuerza autónoma, que puede entrar a confluir con otras organizaciones, pero en un espacio más laxo de coordinación, y no necesariamente una fusión o fundación de un nuevo instrumento.

También con el objetivo de fortalecer la articulación de las fuerzas de izquierda al interior del FA, toma fuerza plantear un proceso de convergencia que funde una nueva organización, que integre –al menos– a IL y MA, pero sin el apuro en constituir el partido durante el próximo año, sino mirando a un proceso más paulatino, que dé espacio para las convergencias territoriales, políticas y en los movimientos sociales, en los que estas fuerzas del FA llevan años coincidiendo.

Esta línea, al igual que las anteriores, busca conformar un espacio que haga un contrapeso a Revolución Democrática, no solo por el poder que puede llegar a tener el partido, sino porque entienden que, a pesar de compartir una alianza en el FA, los proyectos se diferencian en cuanto al techo futuro que puede alcanzar una iniciativa socialdemócrata frente a una que se reconoce a sí misma de izquierda, aunque sea bajo una lógica de siglo XXI, abandonando el principio de los socialismos del siglo XX y adaptándose a los tiempos posmodernos. Aunque algunos ven con distancia esta línea de disputa a Revolución Democrática, por su concordancia con la tesis del sector de Movimiento Autonomista que estaría más cerca de RD.

Según explica Cristián Cuevas, miembro de la Mesa Política de ND, “no hay ninguna tesis que hoy esté reafirmada”, el futuro de la organización aún está en discusión, pero puntualiza que existen ciertos pisos mínimos que han sido reafirmados por la militancia, como “la reafirmación de un proyecto anticapitalista, desde la izquierda, disputando al interior del FA para un futuro gobierno frenteamplista”.

Agrega que existe un consenso respecto a la convergencia con otros “desde una perspectiva de izquierda”, y que en función de esto se ha estado en bilaterales con todas las fuerzas del Frente Amplio, pero que la realización del congreso del próximo fin de semana “reafirma la unidad de Nueva Democracia”.

Finalmente, hace un llamado a evitar dar “discusiones por la prensa” y centrar el ámbito deliberativo en los espacios orgánicos de Nueva Democracia y en el congreso de este fin de semana.

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