sábado, 31 de octubre de 2020 Actualizado a las 14:13

PAÍS

Las señales estaban claras: el estudio del PNUD sobre la democracia chilena previa al estallido social

por 21 enero, 2020

Las señales estaban claras: el estudio del PNUD sobre la democracia chilena previa al estallido social
Para Claudia Mojica, Representante Residente del PNUD en Chile, “este informe evalúa la calidad de la democracia desde la perspectiva de la ciudadanía y da continuidad a un compromiso histórico del PNUD por contribuir al análisis de las condiciones sociales, culturales, políticas e institucionales que hacen viable y sostenible el régimen democrático. Creemos que, en el contexto de las movilizaciones que se iniciaron el 18 de octubre, este puede ser un importante insumo para la discusión en que actualmente están embarcadas las autoridades y la sociedad chilena”.
  • Compartir
  • Twittear
  • Compartir
  • Imprimir
  • Enviar por mail
  • Rectificar

El Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) presentó este martes el informe "Diez Años de Auditoría a la Democracia: Antes del Estallido". A partir de los resultados de una serie de cinco encuestas nacionales de opinión pública, realizadas entre 2008 y 2018, esta publicación proporciona un diagnóstico exhaustivo sobre la evolución de las percepciones ciudadanas en varios temas clave para la gobernabilidad democrática y el desarrollo sostenible.

Para Claudia Mojica, Representante Residente del PNUD en Chile, “este informe evalúa la calidad de la democracia desde la perspectiva de la ciudadanía y da continuidad a un compromiso histórico del PNUD por contribuir al análisis de las condiciones sociales, culturales, políticas e institucionales que hacen viable y sostenible el régimen democrático. Creemos que, en el contexto de las movilizaciones que se iniciaron el 18 de octubre, este puede ser un importante insumo para la discusión en que actualmente están embarcadas las autoridades y la sociedad chilena”.

Al año 2018, un 52% de la ciudadanía legitimaba la democracia como la mejor forma de gobierno; un aumento respecto de 2008, cuando la medida llegaba al 45%. Sin embargo, existe una gran diferencia socioeconómica en esta valoración: en 2018 solo un 43% de quienes tenían educación media incompleta o menos preferían un régimen democrático, mientras que la medida llegaba a un 69% entre quienes tienen un título universitario. Esta segmentación se replica al estudiar la evaluación que las personas hacen de qué tan bien o mal funciona la democracia.

Adicionalmente, casi un quinto de la población consideraba en 2018 que, en algunas circunstancias, un gobierno autoritario puede ser preferible a uno democrático, cifra que se ha mantenido estable en el tiempo y es una de las más altas en América Latina.

Durante el decenio, aumentó de un 25% a un 43% el grupo de demócratas escépticos: personas que legitiman el sistema democrático, pero no confían en sus instituciones clave (partidos políticos, Congreso, gobierno, tribunales de justicia). La caída en los niveles de confianza ha sido acelerada y abarca a todas las instituciones estudiadas. Con la excepción de Bomberos, en 2018 ninguna contaba con la confianza de más de un tercio de la población.

En el período, la ciudadanía experimentó un acelerado y transversal cambio cultural: disminuyó sustantivamente el acuerdo con los roles tradicionales de género y aumentó la aceptación del aborto y del matrimonio entre personas del mismo sexo. Al mismo tiempo, las chilenas y chilenos ven hoy de manera más positiva la presencia de personas migrantes en el país. No obstante, en los datos del PNUD se aprecian algunas señales de creciente polarización valórica, dependiendo de la generación a la que pertenecen las personas, su orientación política, su religión y el nivel educativo que alcanzaron.

El informe da cuenta que durante la década previa al estallido social hubo un importante cambio en las formas en que la ciudadanía se involucra políticamente. Por una parte, aumentó significativamente la participación en distintas formas de acción política (más allá de la participación electoral), así como el apoyo normativo a estas acciones, incluso a aquellas que tienen un carácter disruptivo como, por ejemplo, bloqueo de calles (de un 8% a un 29% de aprobación en la década) y tomas (de 7% a 23%).

Esto se produce en un contexto marcado por bajos y decrecientes niveles de pertenencia a organizaciones sociales. A la vez, se consolidan nuevos ideales de ciudadanía y nuevas causas colectivas, como el cuidado del medio ambiente y el cuidado de los animales, en desmedro de otras como siempre obedecer las leyes y normas o el servir en las Fuerzas Armadas.

El estudio destaca también el aumento significativo en el período del porcentaje de personas que no se identifican ni simpatizan con partidos políticos (de 53% a 74%) ni con el eje izquierda–derecha (de 34% a 55%).

Compartir Noticia

Más información sobre El Mostrador

Videos

Noticias

Blogs y Opinión

Columnas
Cartas al Director
Cartas al Director

Noticias del día

TV