PAÍS
Prueba ilícita: la defensa que despliegan por los medios los imputados del caso Hermosilla
En un video el exfiscal alude a la forma en que se han conocido sus conversaciones y las califica de un incumplimiento del deber de resguardar conversaciones privadas, refiriéndose a las filtraciones que han permitido conocer delitos que investiga la fiscalía.
El exfiscal Manuel Guerra decidió aparecer en un video que se difundió por redes sociales y en el que se muestra arrepentido por sus dichos sobre algunas personalidades mientras intercambiaba mensajes de chat con el abogado Luis Hermosilla. Así ha sido la estrategia de algunos de los involucrados en el caso Hermosilla, desplegar por los medios sus explicaciones sobre algunos hechos. Guerra se refirió en términos vulgares en contra del alcalde Rodolfo Carter y de la alcaldesa Evelyn Matthei.
“He decidido hablar públicamente para pedir mis más sinceras disculpas a las personas que han sido afectadas por dichos absolutamente inapropiados, inadecuados e injustos contenidos en conversaciones de carácter privado que en su momento sostuve con el abogado Luis Hermosilla vía WhatsApp”, es lo primero que dice el exfiscal investigado por la fiscalía por cohecho y violación de secreto.
Pero eso no es todo, el exfiscal Guerra también es investigado por sus interacciones con Hermosilla, sobre contactar a Chadwick para buscar una “salida” al caso Penta y por pedirle que intercediera para ser nombrado consejero del Consejo de Defensa del Estado (CDE). Guerra, quien luego conseguiría un cargo como docente en la Universidad San Sebastián –al igual que muchas otras autoridades cercanas al Gobierno de Piñera–, también es indagado por la existencia de boletas emitidas, por un total de 120 millones de pesos, al estudio de abogados de Gonzalo Cisternas Sobarzo, hijo del exministro de la Corte Suprema Lamberto Cisternas.
Finalmente, el exfiscal termina el video señalando que “por otra parte, quiero hacer una sincera reflexión, toda vez que en este caso se ha incumplido el deber de resguardar las conversaciones de carácter privado que forman parte de una investigación por los encargados de protegerla, permitiendo por esta vía su difusión pública a través de diversos medios de comunicación, con la única finalidad no sólo de dañar mi reputación, sino que especialmente en lo dar a las personas aludidas en mensajes que además no tienen ninguna relación con los hechos que son materia de la investigación” afirmó el abogado.
Al final aseguró que será el fiscal que investiga la causa el que recibirá de su parte las aclaraciones sobre los hechos que se le imputan.