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Las amenazadas selvas subacuáticas que buscan resistir con edición genética Juego Limpio

Las amenazadas selvas subacuáticas que buscan resistir con edición genética

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Héctor Cossio López
Por : Héctor Cossio López Editor General de El Mostrador
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Una investigación chilena advierte que los bosques de huiro negro podrían perder más de la mitad de su hábitat hacia 2050, impulsando estrategias que combinan biotecnología y trabajo con comunidades costeras para fortalecer su conservación.


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Entre el norte de Chile y el sur de Perú, los extensos bosques de huiro que durante décadas han servido de refugio para peces, mariscos y otras especies podrían retroceder más de la mitad de su superficie antes de mediados de este siglo.

Así como un humedal puede sostener una enorme diversidad de vida terrestre, las selvas subacuáticas constituidas por huiro negro crean bosques donde se desarrolla gran parte de la biodiversidad en las costas de Chile.

Las especies endémicas como Lessonia berteroana y Lessonia spicata son claves no solo porque son únicas de esta región del continente, sino también porque capturan carbono, amortiguan la fuerza del oleaje y ayudan a reducir la erosión costera. En otras palabras operan como una barrera natural en un país como Chile donde las marejadas son parte habitual de la vida en la costa.

La importancia de esta flora acuática chilena ha llevado a la bióloga marina Alejandra González, de la Facultad de Ciencias de la Universidad de Chile, a desarrollar una investigación que proyecta que el hábitat de ambas especies podría reducirse en más de un 58% hacia 2050, debido al aumento de la temperatura del mar.

  • Pero no es lo único. A esta amenaza se suma la extracción intensiva (recolección de huiro), contaminación, pesca ilegal y la intervención del borde costero por proyectos inmobiliarios.

Para evitar un desenlace que lamentar de aquí a 25 años, la investigación que lidera el equipo de la Dra. González ha puesto en marcha la edición de material genético local para crear “quimeras” de macroalgas con el fin de producir individuos más resistentes al estrés ambiental y luego reintroducirlos en las mismas caletas de las costas de Chile.

Pero el trabajo no solo es tarea de científicos. Para ponerlo en práctica, esta investigación se desarrolla en colaboración con pescadores artesanales de Los Vilos, Ovalle, Caldera y La Higuera, integrando el conocimiento científico con la experiencia de quienes conviven diariamente con estos ecosistemas.

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