Publicidad
El “estilo Quiroz” que tensiona a la oposición camino al tercer trámite de la Ley Miscelánea PAÍS

El “estilo Quiroz” que tensiona a la oposición camino al tercer trámite de la Ley Miscelánea

Publicidad
Carlos Saldivia
Por : Carlos Saldivia Periodista de El Mostrador
Ver Más

Pese a éxito de la Ley Miscelánea en el Senado, la gestión del ministro Quiroz estuvo marcada por tensiones evitables: el quiebre con la oposición, ceder presionado a las exenciones municipales y la intervención de La Moneda marcan la conducción política del jefe de la billetera fiscal.


Resumen
Síntesis generada con OpenAI
El Senado despachó la Ley Miscelánea, hito del gobierno de Kast, bajo una gestión del ministro Jorge Quiroz marcada por tensiones. Aunque logró ajustar el crédito al empleo con apoyo transversal, una sorpresiva indicación tributaria rompió confianzas con el PPD, forzando la intervención política de La Moneda. Mientras Sergio Gahona condiciona el éxito a la responsabilidad fiscal, el proyecto enfrenta ahora su tercer trámite y la amenaza del Tribunal Constitucional. Futuro de la ley se traslada ahora a la Cámara de Diputados para su tercer trámite.
Desarrollado por El Mostrador

El Mostrador Fuente Preferida

A las 20:58 horas del miércoles, en plena sesión del Senado en la votación de la Ley Miscelánea y cuando comenzaba la discusión del artículo 33, al Gobierno le faltaban dos votos de la derecha. Fue entonces cuando el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, ingresó una indicación destinada a garantizar que la exención de contribuciones para los mayores de 65 años no afectara las arcas municipales. Junto con ello, aseguró que había alcanzado un acuerdo con los alcaldes de la ACHM.

El episodio, cuentan en el Congreso, grafica en parte el “estilo Quiroz”: resistirse hasta el último minuto. Pese a ello, el Senado despachó la Ley Miscelánea, anotando el mayor triunfo económico del Presidente Kast. Sin embargo, el “estilo” del ministro dejó heridas en la confianza entre la oposición y La Moneda.

Su sorpresiva indicación para reducir el impuesto corporativo de 23% a 22%, rompiendo el acuerdo previo con el PPD, gatilló acusaciones de “mala fe” y el congelamiento de las relaciones con el Socialismo Democrático, luego de que el partido afirmara que “ya no es un interlocutor válido”.

La Moneda debió intervenir en la conducción política, dejando en evidencia que el diseño impulsado por el jefe de Hacienda había trizado confianzas clave para el futuro legislativo.

En la Cámara, dos legisladores explican que negociar de manera intransigente para terminar cediendo al final provoca que los actores políticos perciban que el ministro no actúa con transparencia, sino bajo una estrategia de desgaste.

Para algunos parlamentarios, esta conducta proyecta una señal equivocada: “de que el ministro dobla el brazo si se le arrincona lo suficiente”. A su juicio, esto incentivará a la oposición a endurecer sus posturas en futuros proyectos, bajo la premisa de que el Ejecutivo terminará cediendo a última hora si corre el riesgo de perder.

La debilidad del ministro quedó en evidencia cuando constató que no contaba con mayoría en algunos artículos. Ante la falta de votos de la centroderecha en tres o cuatro disposiciones, Quiroz se vio obligado a ceder e incorporar compensaciones.

De cara al tercer trámite en la Cámara, advierten en el Congreso que el escenario se repite. El ministro enfrenta la presión de ceder en el artículo sobre el “derecho al olvido financiero”. Explican que si no cede, frente a la norma que extingue deudas comerciales vigentes, el proyecto caerá irreversiblemente en Comisión Mixta, arriesgando los plazos de la ley más importante del Ejecutivo.

“Cuando el ministro estira la cuerda al punto de arriesgar el proyecto, obliga a los ministros políticos Alvarado o García o la mesa del Senado a intervenir para ordenar los votos. Esto debilita la autonomía del jefe de Hacienda, dejándolo supeditado al control de daños de La Moneda”, señala un legislador

De la rigidez al consenso: el “viaje político” de Quiroz que advierten en la derecha  

La senadora y jefa de bancada de RN, María José Gatica, calificó la reforma tributaria como el principal logro del Gobierno este año. Aunque reconoció la labor del ministro Quiroz, subrayó que el avance requirió la “especial ayuda” de los ministros Alvarado y García, además del diálogo impulsado por la presidenta del Senado, Paulina Núñez.

Ante las tensiones con el socialismo democrático, Gatica defendió negociar acuerdos cuando faltan votos. Respecto a las concesiones en exenciones, la parlamentaria sentenció: “Prefiero una buena reforma con apoyo, a una perfecta que no se apruebe”, resaltando la necesidad de escuchar otras posturas para avanzar en la agenda

“Comparto que la reforma tributaria es el principal avance del gobierno este año y el ministro Quiroz la sacó adelante, pero fue con la especial ayuda de los ministros Alvarado y García. Y debo destacar el rol, de avanzar, de la presidenta del Senado Paulina Núñez (RN) que generó un clima de diálogo interno. Ahora, también es cierto que en el proceso se tensionaron confianzas con el socialismo democrático. Nuestro deber como gobierno y como parlamento es avanzar en la agenda, pero también cuidar el tono de la discusión”, señaló Gatica.

El hombre que hizo retroceder el lado más férreo del guardián del erario público fue el senador Ignacio Walker (Demócratas). El exvicepresidente del Senado observa también una evolución en Quiroz, calificando su desempeño como una gestión que fue de “menos a más”.

“Al principio, tuvo una actitud muy enfocada en sus ideas, pero tuvo la flexibilidad de ir escuchando críticas, por ejemplo, sobre compensar a municipios. Logramos, de hecho, un acuerdo con la mayoría del directorio de la Asociación Chilena de Municipalidad, encabezada por Gustavo Alessandri, para una compensación a través de una fórmula que tenía que ver con reformar la ley de rentas municipales, para que las sociedades de inversión, que no siempre pagan la patente municipal, estuvieran obligadas a hacerlo”, explica el senador Walker a El Mostrador.

El plan ante la exención de contribuciones a adultos mayores, incluye reformar la Ley de Rentas Municipales para obligar a las sociedades de inversión a pagar patentes y otorgar facultades a la Tesorería para cobrar derechos de aseo, aliviando la carga política de los alcaldes.

Para el senador, el éxito de la reforma no es individual, sino colectiva, fruto de un trabajo en equipo con los parlamentarios oficialistas para “enriquecer” el proyecto mediante indicaciones.  Walker sostiene que el ministro es reconocido como ejecutor de un mandato del gobierno, y que por responsabilidad política dialogó con todos los sectores, incluso cuando no se consolidaron acuerdos totales con la oposición.

En materia técnica, Walker valoró que el Ejecutivo cediera en el diseño del crédito tributario del 15%, que se pensaba para la contratación general, para concentrarlo en la economía del conocimiento y la innovación, reduciendo así un costo tributario que se consideraba excesivo.

Asimismo, apoyó la validación de demandas ciudadanas “razonables”, como la eliminación de los costos de reposición de servicios básicos tras interrupciones, la mantención de la prohibición del anatocismo (interés sobre interés). Pese a que la falta de consensos derivó el proyecto al Tribunal Constitucional.

UDI respalda a Quiroz y su “cruzada” en tiempos de emergencia

El vicepresidente del Senado, Iván Moreira, evaluó positivamente la labor del ministro de Hacienda, en la tramitación de la megarreforma. El parlamentario destacó que Quiroz tuvo un rol liderando un “gobierno de emergencia”, enfrentando el desafío de sanear finanzas públicas que, según sus palabras, quedaron “totalmente deterioradas” por la administración anterior.

“El ministro de Hacienda ha tenido una tarea difícil y que culminó con el éxito. Él cumple un mandato del gobierno de llevar adelante esta reforma entendiendo que en el Senado tenemos una mayoría frágil, pero tenemos una mayoría aunque haya sido por un voto, que logró la aprobación. (…) Tenemos esa mayoría y la vamos a cuidar, pero eso también significa tener una gran responsabilidad en llegar a acuerdo con todos los sectores”, dijo Moreira a El Mostrador

Y agregó: “Si bien es cierto en esta megarreforma no llegamos a acuerdos con la oposición, pudimos en la invariabilidad tributaria producir algunos avances que enriquecieron el proyecto de ley. El ministro de Hacienda ha tenido una tarea difícil y esa tarea difícil culminó con éxito”.

El senador reconoció que esta evaluación positiva se mantiene pese a “muchas complicaciones” técnicas en nudos críticos como la invariabilidad tributaria y el sistema de contribuciones. Finalmente, el senador Moreira describió la labor del ministro como una posición de alta complejidad política, donde debe liderar negociaciones arduas en las que frecuentemente le toca asumir “la peor parte” de las tratativas.

Su par de la UDI, el senador Sergio Gahona también evaluó positivamente el rol del Ministro Quiroz en la megarreforma, destacando su énfasis en la responsabilidad fiscal y el crecimiento económico.

Según explicó, el éxito del proyecto depende de mantener este rumbo y escuchar las propuestas del “oficialismo responsable”, una distinción que apunta a mejorar las propuestas mediante el dialogo político.

“Valoramos que el ministro Quiroz haya puesto el foco en la responsabilidad fiscal y el crecimiento económico, elementos que durante mucho tiempo estuvieron ausentes del debate. La megarreforma solo será exitosa si mantiene ese rumbo y escucha las propuestas que desde el oficialismo responsable hemos planteado para mejorar el proyecto, resguardando el empleo, la inversión y el desarrollo de las regiones”, dijo el senador Gahona.

Inscríbete en el Newsletter +Política de El Mostrador, súmate a nuestra comunidad para informado/a con noticias precisas, seguimiento detallado de políticas públicas y entrevistas con personajes que influyen.

Publicidad