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Magallanes: parlamentarios ponen en duda que el gesto de Milei baste para cerrar controversia
El comunicado argentino fue valorado por parlamentarios oficialistas, aunque el diputado Carter advirtió que “ya no se les cree”. Desde la oposición, el diputado Venegas pidió llamar al embajador argentino y el senador Bianchi exigió reforzar con hechos la presencia chilena en el extremo austral.
La respuesta del Gobierno de Javier Milei a la polémica por las declaraciones del jefe de la Fuerza Aérea Argentina, Gustavo Javier Valverde, recibió valoraciones contrapuestas en el Congreso chileno. Mientras parlamentarios oficialistas destacaron que Buenos Aires reafirmara los tratados de 1881 y 1984, desde la oposición advirtieron que el episodio no está cerrado y exigieron una respuesta más contundente de La Moneda.
En el Partido Republicano, los diputados Álvaro Carter, Luis Fernando Sánchez y Alejandro Riquelme valoraron el comunicado de la Cancillería argentina, aunque Carter puso una cuota de desconfianza y pidió que Buenos Aires pase de las palabras a los hechos.
“Qué bueno que Argentina reconozca que va a respetar los tratados, pero ya no se les cree”, sostuvo Carter, presidente de la Comisión de Defensa de la Cámara. El diputado recordó las controversias por Campos de Hielo Sur y la plataforma continental extendida, además del episodio de los paneles solares instalados en territorio chileno.
“Argentina no sólo tiene que entregar ahora un comunicado que diga que respeta los tratados, sino que lo haga de verdad y tome medidas contra todos aquellos que en su país tratan de cambiar lo que el Presidente Milei hoy día ha declarado”, afirmó.
Su compañero de bancada Luis Fernando Sánchez valoró que el Gobierno argentino se apartara de las palabras de Valverde. “Magallanes es chileno, nuestras fronteras se respetan”, sostuvo, llamando a los países vecinos a respetar el Derecho Internacional y los tratados.
Desde Magallanes, el diputado Alejandro Riquelme destacó que Buenos Aires “se desmarca completamente” de las declaraciones del jefe de la Fuerza Aérea y reafirma la vigencia de los tratados de 1881 y 1984.
“El Estrecho de Magallanes es chileno y nuestra soberanía es indiscutible”, afirmó Riquelme, quien planteó que Chile y Argentina deben mantener una relación de cooperación “siempre sobre el cumplimiento de los tratados y el respeto a nuestras fronteras”.
El diputado independiente en cupo RN Daniel Valenzuela también respaldó la protesta chilena, pero calificó de “graves” los dichos de Valverde.
“Con la soberanía de Chile no se juega. El Estrecho de Magallanes es chileno y no existe espacio para ambigüedades”, afirmó. A su juicio, el episodio debe servir además para fortalecer la presencia chilena en el extremo austral.
“Cuando se trata de nuestra integridad territorial, Chile debe hablar con una sola voz”, sostuvo.
Oposición pide endurecer la respuesta
Desde la oposición, en cambio, las críticas apuntaron directamente a la respuesta del Gobierno de Kast. El diputado Nelson Venegas (PS), integrante de la Comisión de Relaciones Exteriores, sostuvo que “no basta con una nota de protesta” y pidió convocar al embajador argentino para que entregue explicaciones.
“Aquí se requiere una respuesta contundente por parte del gobierno chileno. No se entiende tanta tibieza con el gobierno de Milei. ¿Será porque son aliados políticos? Aquí está en juego la soberanía nacional”, cuestionó.
Venegas recordó que las declaraciones de Valverde se suman a las del contraalmirante Hernán Montero en abril y a una controversia anterior por cartografía. A su juicio, la reiteración de episodios obliga a elevar el nivel de la respuesta diplomática.
“Más que una protesta, incluso invite al embajador o llame al embajador a dar explicaciones respecto a esta situación”, planteó.
El senador Juan Luis Castro (PS) apuntó a otro flanco. Afirmó que Argentina “no puede soslayar que la pertenencia al Estrecho de Magallanes es completamente de Chile” y cuestionó que el país trasandino mantenga, según su planteamiento, representaciones en cartas geográficas y de navegación que atribuirían algún tipo de “tutela” argentina sobre el sector oriental del Estrecho.
“Esto tiene que aclararse a la brevedad porque si no este es un enredo internacional que solo puede perjudicar a Chile, que es quien tiene la soberanía en todo el Estrecho de Magallanes”, sostuvo.
El senador por Magallanes Karim Bianchi fue todavía más duro y sostuvo que la nota de protesta es apenas el punto de partida.
“En Magallanes no vamos a tolerar que ninguna autoridad militar extranjera venga a jugar con nuestra soberanía. El Estrecho de Magallanes es 100% chileno, lo ha sido siempre”, afirmó.
Bianchi pidió que la defensa de la soberanía se traduzca en medidas concretas: mayor inversión en infraestructura, conectividad marítima propia, presencia permanente de las Fuerzas Armadas y una prioridad estratégica para Magallanes y la Antártica.
“La soberanía no se defiende solamente con cartas diplomáticas. La soberanía se ejerce de verdad haciendo que esta sea viva en la región”, sostuvo.
El senador UDI Iván Moreira coincidió en que las declaraciones no deben ser consideradas un hecho aislado. “Forman parte de una constante en autoridades argentinas”, afirmó, respaldando la protesta de Cancillería, pero advirtiendo que Chile debe mantenerse atento para evitar que este tipo de episodios se transforme en una señal política.
“Argentina debe entender que la soberanía chilena sobre el Estrecho de Magallanes no es materia de interpretación ni de debate”, sostuvo.
Así, el comunicado argentino —que reafirmó los tratados de 1881 y 1984 y que el Presidente Kast valoró como un reconocimiento de la soberanía chilena— no consiguió cerrar completamente el debate político en Chile.
Mientras el oficialismo destaca que Buenos Aires haya ratificado los instrumentos bilaterales, incluso desde Republicanos surgieron advertencias para que esa posición se traduzca en hechos. La oposición, en tanto, exige subir el tono diplomático y reclama explicaciones directas al Gobierno argentino.
El punto de coincidencia transversal es uno: las declaraciones de Valverde no deben repetirse y la soberanía chilena sobre el Estrecho no está disponible para discusión.