PAÍS
Bachelet admite que su carrera a la ONU está perdida: “Sé que no voy a ser secretaria general”
La expresidenta Michelle Bachelet reconoció este jueves que sus posibilidades de convertirse en la próxima secretaria general de Naciones Unidas son prácticamente nulas. Lo hizo entre risas, durante un diálogo con el periodista Patricio Fernández, en el encuentro “Migración: desafíos para el mundo”.
La expresidenta Michelle Bachelet reconoció este jueves que sus posibilidades de convertirse en la próxima secretaria general de Naciones Unidas son prácticamente nulas. Lo hizo entre risas, durante un diálogo con el periodista Patricio Fernández, en el encuentro “Migración: desafíos para el mundo, América Latina y Chile”, organizado por la Universidad Diego Portales y Democracia UDP.
Consultada sobre su postulación y, en particular, sobre las razones para aspirar a un cargo en un organismo que, según la propia discusión planteada durante el encuentro, enfrenta severas limitaciones para actuar frente a los conflictos internacionales, Bachelet respondió con ironía: “Sé que no voy a ser secretaria general (de Naciones Unidas)”. Luego agregó, también entre risas: “Entonces, es el tema, es mi opinión, no seré la secretaria general, puedo darla, pero es un alivio”.
La exmandataria se refirió también al escenario internacional a propósito de sus críticas al Presidente de Estados Unidos, Donald Trump, por su postura frente a Naciones Unidas y el multilateralismo. A su juicio, el cuestionamiento a la utilidad de los organismos multilaterales forma parte de una disputa estratégica más amplia entre Estados Unidos y China. “Uno de los poderes que tienen también los países es lo que se llama el poder blando, que es la cultura, que es lo que hace atractivos a los países. Y ha cambiado, el poder blando de Estados Unidos ha caído y el poder blando de China ha crecido mucho”, sostuvo.
El reconocimiento de Bachelet se produce después del fuerte revés sufrido por su candidatura en la segunda medición informal del Consejo de Seguridad de la ONU. En ese straw poll, la expresidenta obtuvo solo dos de los 15 apoyos posibles, dos menos que en la primera consulta. El resultado redujo drásticamente las expectativas de quienes respaldan su postulación, particularmente los gobiernos de Brasil y México, encabezados por Luiz Inácio Lula da Silva y Claudia Sheinbaum.
Tras ese resultado, Bachelet se reunió con ambos mandatarios. En las semanas siguientes, según los antecedentes señalados, en Brasil y México disminuyeron considerablemente las expectativas sobre la viabilidad de su candidatura, escenario que también se habría visto reforzado por informes reservados elaborados desde Nueva York.
La exmandataria, que además fue alta comisionada de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, transparentó así un escenario que hasta ahora sus principales patrocinadores habían intentado mantener abierto. Su propia conclusión fue que no llegará a la Secretaría General, mientras la carrera para suceder al portugués António Guterres continúa marcada por las negociaciones entre los miembros del Consejo de Seguridad.