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El respaldo de Rabat hace agua: director de Fundación Jaime Guzmán pide su salida PAÍS Foto: AgenciaUNO

El respaldo de Rabat hace agua: director de Fundación Jaime Guzmán pide su salida

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Claudio Arqueros afirmó que “no tiene sentido” mantener al ministro de Justicia y advirtió que la crisis golpea el discurso de seguridad del Gobierno y cuestiona el liderazgo del Presidente Kast —exdirector de la FJG—. Este lunes, el propio Rabat aseguró tener “respaldo del sector”.


Resumen
Síntesis generada con OpenAI
La ofensiva contra Fernando Rabat sumó nuevas voces desde la derecha. Claudio Arqueros cuestionó que el ministro y el exsubsecretario Luis Silva adoptaran decisiones sin consultar al Mandatario ni medir sus consecuencias políticas. A las críticas se sumó el exsubsecretario del Interior Rodrigo Ubilla, mientras La Moneda intenta ordenar al oficialismo ante una eventual acusación constitucional y una investigación penal por presunta prevaricación administrativa.
Desarrollado por El Mostrador

El ministro de Justicia, Fernando Rabat, aseguró este lunes sentir “respaldo del sector” y del Presidente José Antonio Kast. Pero ese apoyo sigue acumulando grietas. Mientras Republicanos cuestiona la lealtad de sus aliados, RN cierra filas con el Gobierno y la UDI mantiene sus reparos, un nuevo golpe llegó desde la propia cantera política del Mandatario: Claudio Arqueros, director de Formación de la Fundación Jaime Guzmán, pidió derechamente la salida del ministro.

“El ministro Rabat debiera (salir); no tiene sentido que continúe”, afirmó Arqueros en Cooperativa, en medio de la crisis por las rebajas de condena a sentenciados por delitos sexuales contra menores.

La crítica tiene un ingrediente político particular. Kast fue director de la Fundación Jaime Guzmán, institución históricamente vinculada al gremialismo y de la que provienen varios asesores y dirigentes del actual Gobierno.

Arqueros apuntó directamente al manejo político de Rabat y del ahora exsubsecretario Luis Silva, quienes, según sostuvo, firmaron los cuestionados decretos sin consultar al Presidente ni dimensionar sus consecuencias.

“La decisión golpea a un discurso del Gobierno”, advirtió, en referencia a la promesa de seguridad que marcó la campaña presidencial.

A su juicio, ambos funcionarios ignoraron el impacto simbólico de sus actuaciones, lo que termina “cuestionando al Presidente de la República o interpelándolo respecto a su liderazgo”.

El filósofo fue más allá y sostuvo que la crisis ha dejado al Ejecutivo “estéril desde el punto de vista de la autoridad”, con dificultades para validarse tanto ante el oficialismo como frente a la oposición.

La Moneda pide orden, pero los aliados siguen enfrentados

Las críticas llegan cuando la disputa por Rabat ya desbordó el Ministerio de Justicia y abrió un enfrentamiento entre dirigentes de Republicanos y sectores de Chile Vamos, que ha quedado en evidencia en declaraciones a la prensa.

“Por supuesto que se ve mal. No nos gusta que peleen entre partidos políticos aliados”, reconoció este lunes el vocero Gonzalo Arenas, tras el comité político ampliado en La Moneda.

El Gobierno intenta contener una pelea que escaló luego de que el diputado republicano Alejandro Riquelme acusara a sus aliados de pedir cargos en el Ejecutivo y esconderse cuando corresponde defenderlo.

La respuesta de la UDI fue inmediata. Natalia Romero emplazó a Republicanos a decir abiertamente si quiere que abandonen el Gobierno, mientras la jefa de bancada, Flor Weisse, acusó al partido de Kast de confundir la lealtad con la ceguera política.

El vicepresidente gremialista Eduardo Cretton fue más duro y calificó a Republicanos como una de las principales piedras en el zapato del propio Gobierno.

Sin embargo, pedir la salida de Rabat no equivale necesariamente a respaldar su destitución. Cretton descartó apoyar una acusación constitucional, mientras Weisse sostuvo que cada diputado deberá evaluar sus fundamentos.

En RN, en tanto, la directiva decidió cerrar filas con Kast y Rabat. Según informó este lunes El Mostrador, en la colectividad aseguran que no repetirán la conducta que Republicanos tuvo frente al segundo Gobierno de Sebastián Piñera, cuando se declaró opositor.

“No podemos tratar a Kast como el Partido Republicano trató a Piñera”, señalaron desde RN.

Pese a ese respaldo institucional, las diferencias persisten. Rodrigo Ubilla (RN), exsubsecretario del Interior y actual director de Libertad y Desarrollo, también planteó en Cooperativa que Rabat debería evaluar su continuidad.

“El ministro de Justicia tendría que pensar —él— su continuidad en el gabinete”, afirmó, advirtiendo que las tensiones amenazan con seguir deteriorando las confianzas dentro del oficialismo.

El costo de sostener a Rabat

La Moneda intenta ahora ordenar las bancadas antes de que la oposición presente una acusación constitucional. Arenas reconoció que algunos parlamentarios todavía no están convencidos de la defensa del ministro y anunció conversaciones incluso individuales para buscar apoyos.

La presión aumenta mientras Fiscalía confirmó este lunes que Rabat tiene calidad de imputado por presunta prevaricación administrativa, en una investigación relacionada con las rebajas de condena.

Pese a ello, Kast mantiene al ministro después de haber removido a Silva, una decisión que no consiguió cerrar la crisis.

Rabat dice contar con el respaldo del sector, RN decidió alinearse y Republicanos exige lealtad. Pero las críticas siguen creciendo dentro de la propia derecha, incluso desde el mundo gremialista que contribuyó a formar políticamente

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