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María Pía Adriasola (archivo/AgenciaUno)
La polémica por la intervención de María Pía Adriasola en cónclave oficialista
En un hecho poco usual en la política chilena, la esposa del Presidente tomó la palabra y habló a los representantes de la coalición gobiernista. Al menos dos diputados acusaron “molestia”, pero para otra fuente eso es una visión machista de la política.
En privado, al menos dos diputados de derecha expresaron su molestia con el papel que cumplió María Pía Adriasola, esposa del Presidente José Antonio Kast, en la cumbre oficialista que se celebró la noche del martes en Cerro Castillo, con el fin de afinar los últimos detalles del mega proyecto de ley que presentará esta noche.
Se trató de una cena de más de cuatro horas de duración, en la cual estuvieron varios parlamentarios, así como los presidentes de Republicanos (Arturo Squella), la UDI (Guillermo Ramírez), RN (Andrea Balladares), Evópoli (Luciano Cruz-Coke) y Demócratas (Joanna Pérez), además, por supuesto, del Presidente Kast, sus dos principales asesores, Alejandro Irarrázaval y Cristián Valenzuela, y la esposa del mandatario
También asistieron el Presidente de la cámara baja, Jorge Alessandri, y los ministros del Interior (Claudio Alvarado), Secretaría General de la Presidencia (José García Ruminot), Desarrollo Social (María Jesús Wulf) y Hacienda (Jorge Quiroz), quien, luego de las palabras del primer mandatario, hizo un resumen de la propuesta legislativa.
Tal como lo señaló La Tercera, “las palabras que más llamaron la atención de los presentes fueron las de la primera dama”, quien habló del ataque contra la ministra Ximena Lincolao, en Valdivia, y llamó a la unidad de los partidos del sector.
Según el mismo diario, “su intervención, aunque fue bien evaluada, no pasó inadvertida en los partidos” pues no es usual que la cónyuge de un mandatario participe de encuentros netamente políticos y que haga uso de la palabra.
Sin embargo, como dijo otro político del mismo sector, “eso de pensar que porque es la esposa del Presidente no puede intervenir en política es una visión machista y retrógrada, y esa opinión se la van a tener que guardar bien para callado, dado que ella es muy política y el Presidente la consulta y considera en todas sus decisiones”.