Turismo
Crédito: El Mostrador.
Santiago en dos días: qué hacer y qué lugares visitar en la capital
Patrimonio, gastronomía, barrios culturales, parques y miradores forman parte de un recorrido que permite conocer algunos de los principales atractivos de Santiago en apenas dos días.
Para quienes tienen una estadía breve en la capital, Santiago ofrece alternativas que permiten combinar cultura, naturaleza, gastronomía y vida de barrio. Providencia, Lastarria, Bellavista, el centro histórico y el cerro San Cristóbal son algunos de los puntos que pueden integrarse en un recorrido de 48 horas.
Santiago, más que una ciudad de paso
Durante años, muchos viajeros internacionales utilizaban Santiago principalmente como punto de conexión antes de continuar hacia destinos como el desierto de Atacama, la Patagonia o Rapa Nui. Sin embargo, la ciudad busca posicionarse también como un destino turístico propio, apoyándose en su oferta gastronómica, cultural y hotelera.
Cristóbal Dib, gerente general de Olá Hotel, explica que “muchos pasajeros utilizan Santiago como punto de partida para recorrer
Chile, permaneciendo dos o tres noches antes de continuar su viaje”.
En ese contexto, una estadía corta puede transformarse en una oportunidad para recorrer distintos sectores de la capital y conocer parte de su patrimonio, barrios y espacios al aire libre.

Crédito: El Mostrador.
Día 1: patrimonio, museos y gastronomía
El primer recorrido puede comenzar en Providencia, sector que destaca por su conectividad y oferta gastronómica. Desde allí, el trayecto puede continuar hacia Barrio Lastarria, uno de los principales polos culturales de Santiago.
Sus calles concentran librerías, galerías de arte, cafeterías y restaurantes. En la zona también se encuentran el Centro Cultural Gabriela Mistral (GAM) y el Museo Nacional de Bellas Artes.
A poca distancia se encuentra el Cerro Santa Lucía, uno de los lugares vinculados a los orígenes de Santiago y un punto desde el que se puede observar parte del centro de la ciudad.
Para la hora de almuerzo, el recorrido puede incluir el Mercado Central o el cercano Mercado Urbano, con alternativas vinculadas a pescados, mariscos y cocina chilena contemporánea.
La tarde puede estar dedicada al casco histórico. La Plaza de Armas, el Palacio de La Moneda y sus alrededores permiten conocer algunos de los principales espacios del centro capitalino.
El día puede terminar en Bellavista, barrio conocido por su gastronomía, arte urbano y vida nocturna.
Día 2: cerros, parques y barrios de Santiago
La segunda jornada puede comenzar en el Parque Metropolitano y el cerro San Cristóbal, uno de los principales atractivos naturales dentro de la ciudad.
El funicular y el teleférico permiten acceder a distintos sectores del cerro y a miradores desde donde, en días despejados, es posible observar la cordillera de los Andes.
Después, el recorrido puede continuar hacia Barrio Italia, sector reconocido por sus tiendas de diseño independiente, espacios de decoración, cafeterías y restaurantes.
La tarde ofrece una alternativa diferente en el sector de Costanera Center y Sky Costanera, desde donde se puede observar Santiago desde las alturas y acceder a una amplia oferta comercial.
Para quienes prefieran terminar el viaje con un ritmo más tranquilo, otra opción es recorrer el Mercado Urbano de Tobalaba y regresar posteriormente a Providencia, donde existe una variada oferta de cafés, bares y restaurantes.
Una ciudad para recorrer sus barrios
El recorrido propuesto refleja una forma de hacer turismo urbano que pone el foco en conocer los barrios y la identidad local, más allá de permanecer en los espacios de alojamiento.
“Nuestra propuesta apunta a que el huésped aproveche toda la infraestructura que ofrece Santiago. Hoy el visitante quiere recorrer barrios, descubrir restaurantes, conocer la cultura local y vivir experiencias auténticas”, señala Dib.
En este contexto, la ciudad combina espacios culturales, áreas verdes, gastronomía y sectores con distintas identidades en distancias que permiten organizar una escapada breve.
Para el gerente general de Olá Hotel, además, existen condiciones para que Santiago continúe desarrollándose como destino para visitantes internacionales.
“Chile está preparado para recibir un mayor número de visitantes internacionales. La infraestructura existe y la hotelería tiene capacidad para acompañar ese desarrollo”, dice Dib.
Así, una visita de 48 horas permite recorrer parte del centro histórico, conocer barrios culturales, subir a sus principales miradores y acercarse a la oferta gastronómica de la capital. Una alternativa para quienes cuentan con poco tiempo, pero buscan conocer Santiago más allá de una simple escala.