Gastronomía
El color y la frescura de Bask en su nueva casa del Barrio Lastarria
Una propuesta que combina técnica, producto y relato propio: Bask se reinstala en el Barrio Lastarria con una cocina japonesa fusión que apuesta por la frescura, la pesca de temporada y una identidad que crece junto a su público.
Muchas de las recientes aperturas en Santiago, dan cuenta de un evidente auge de la cocina de inspiración japonesa que gana cada vez más adeptos. Técnicas prolijas, productos frescos, cartas más pequeñas y atención excepcional. En ese contexto se posiciona Bask, la reapertura del proyecto de Gonzalo Vidal y Carla Rojas, una propuesta de sushi fusión que hoy encuentra en Barrio Lastarria el espacio ideal para consolidarse.
En su carta desfilan gyosas, karaage, rolls y chirashis que ponen al pescado como gran protagonista. Imperdible es el Tiradito con Pesca del Día ($12.990): lisa —pescado azul— en leche de tigre de ají amarillo, con palta asada, esferas de ponzu y crocante de arroz. Fresco, vibrante y lleno de color; perfecto para disfrutar a cucharadas. Se puede acompañar con suaves Gyosas de Cerdo ($6.490) con carne desmechada, col china y aderezo thai, entregando una calidez amable en cada bocado.
En la categoría de rolls, imperdible es el Bask Roll ($9.900), una preparación de la casa que juega de local. Se trata de un futomaki relleno de camarón apanado y palta, coronado con un tártaro de salmón, salsa y esferas de ponzu que aportan frescura y contraste. La carta ofrece más de 15 variedades de rolls, entre clásicos y especiales, con la alternativa de cambiar el salmón por la pesca del día como una bandera de lucha para Bask. A esto se suman sus bien logrados nigiris, como el de Nigiri de temporada ($5.990), que combina pesca del día con mantequilla al pilpil y crocante de arroz. ¡Una verdadera delicia!
Bask nace en 2021, en la cocina del departamento de Carla Rojas y Gonzalo Vidal, dueños, socios y pareja, quienes vendían a sus vecinos. Con experiencia previa como chef en el Hotel Manquehue y otros restaurantes, Gonzalo llegó al sushi casi por casualidad, pero terminó profundizando en su técnica y propuesta. Mientras él lidera la cocina, Carla tomó el rol creativo desde el marketing y la fotografía, dando forma a una marca que poco a poco hace eco entre los amantes de las técnicas asiáticas. En 2022 abrieron su primer local en Galería Lastarría, un espacio que, aunque pequeño y pensado como transición, se volvió insuficiente frente al creciente interés del público.
Desde sus inicios, Bask ha apostado por la pesca fresca y de temporada, alejándose del estándar del salmón para explorar otras especies de nuestras costas como Róbalo, Cojinova, Lisa o Corvina, según disponibilidad diaria y siempre respetando las vedas. El mismo Gonzalo es quien va a diario a comprar el pescado fresco al Mercado Pesquero para sacarle el mejor provecho en nigirs, rollos y tiraditos con sello propio.
El nombre Bask —que se traduce como “disfrutar”— sintetiza el espíritu del proyecto: esa invitación a entregarse a un momento de goce, a relajarse, comer bien y darse un gusto. La expresión en inglés “bask in the sun”, que alude a disfrutar tranquilamente bajo el sol, inspira este concepto y se plasma con elegancia en una de las paredes del restaurante. Y no es el único elemento que atrae las miradas de los comensales. Una vitrina repleta de Maneki-neko —los tradicionales gatitos de la fortuna— dan paso a un amuleto mucho más significativo: un gran gato dorado con la pata levantada que observa todo lo que ocurre en el local y representa el espíritu del padre de Gonzalo y suegro de Carla, fallecido hace algunos meses.
En su nueva casa, han incorporado con mayor fuerza las cartas de temporada y abriéndose a nuevas preparaciones como sopas, yakitoris -brochetas estilo japonés- y parrilla, además de proyectarse con experiencias como catas de pescado. La evolución de Bask ha sido natural, sostenida por la perseverancia y por un público que no solo ha crecido con ellos, sino que también se muestra abierto a seguir explorando.