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AMA: de lo simple nacen grandes cosas Gastronomía Créditos: @seba.cerpa

AMA: de lo simple nacen grandes cosas

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Paula Peñaloza
Por : Paula Peñaloza Periodista @bitacoradeunasibarita
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El nuevo proyecto del cocinero José Ignacio Matamala —aperturado el pasado 28 de enero— tiene todo para quedarse en la memoria: sensibilidad, respeto, armonía, sabores y familia. El producto marino chileno, con completo protagonismo, se instala como la base intransable de su propuesta gastronómica.


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Resulta fascinante sentarse en la barra de AMA y observar la concentración, precisión, ritmo y complicidad del equipo de itamaes, que prepara bocado tras bocado con una ejecución estudiada y meticulosa. Cada preparación da forma a un recorrido Kaiseki —menú compuesto por varios platos— donde el comensal se entrega por completo a la selección del chef. A esa confianza y experiencia guiada se le conoce como Omakase.

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Aún sin carta de alcoholes, pero con kombuchas y ginger beer que armonizan perfectamente cada preparación, AMA cuenta con dos menús disponibles: 5 tiempos por $30.000 pp y 7 tiempos por $50.000 pp —sin bebestibles—. Allí, comienza el desfile de platos que tienen como protagonistas a pescados y mariscos como la Lisa, la Corvina, la Palometa, el Bonito, el Camarón Nylon, el Picoroco, el Piure o la Sierra Ahumada; esta última, un verdadero deleite, preparada sobre una galletita con nabo encurtido y polvo de nori. 

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Inolvidable también resultó el plato de fideos udón y crema de puerros con tocino y almejas, inspirado en el clásico inglés Clam Chowder. Calientito, humeante y cremoso; perfecto para estos fríos días de otoño. En contraparte por temperatura —más no por sabor— el mariscal frío ofreció colores, texturas y mucho frescor gracias a su combinación de Piure, Lisa, Camarón Nylon, erizos y almejas, bañados en una leche de tigre de rocoto que aportó el picor justo, finalizando con un crocante de clorofila de apio.

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Además de la experiencia Omakase/Kaiseki que se puede vivir tanto en la barra como en las mesas del restaurante —y que conviene reservar con anticipación debido a su alta demanda— AMA cuenta con una carta que recorre abrebocas, entradas, platos fríos, platos calientes, rolls y algunas preparaciones de parrilla japonesa.

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AMA nace desde la convicción de hacer las cosas con tiempo, técnica y respeto. En cada servicio Omakase hay una lectura profunda del producto marino chileno: sus texturas, su grasitud, su carácter. Porque detrás de cada corte y cada preparación existe una cocina que busca entender al ingrediente antes de transformarlo.

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Más que solo salir a comer a un buen restaurante, la experiencia en AMA invita a confiar. A sentarse, observar y dejarse guiar por una propuesta honesta, donde conviven la precisión japonesa, la sensibilidad peruana y una mirada profundamente conectada con nuestra costa. Desde especies más tradicionales hasta pescados poco valorados, todo encuentra su lugar cuando hay técnica y respeto detrás.

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AMA también habla de origen. De familia, de equipos pequeños y de cocinar desde un lugar auténtico. Un espacio donde las energías están puestas en cuidar los procesos, a las personas y al producto. Porque a veces el verdadero lujo está justamente ahí: en lo simple, en lo bien hecho y en vivir una experiencia que no se olvida facilmente. 

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