Gastronomía
La pizza también es nuestra y Chile celebra su día nacional
Pocas preparaciones logran reunir historia, tradición, versatilidad y adaptación. Cambian las masas, los ingredientes y las recetas según el país, pero la esencia permanece intacta: compartir una pizza sigue siendo, en cualquier rincón del mundo, una de las formas más simples de sentarse a la mesa.
Pocas preparaciones han logrado atravesar fronteras con tanto éxito como la pizza. Nacida en las calles de Nápoles hace más de dos siglos, hoy forma parte de la identidad gastronómica de prácticamente todos los países. Se sirve en restaurantes con estrellas Michelin y en pequeños locales de barrio; es protagonista de cenas familiares, partidos de fútbol, celebraciones y reuniones improvisadas. Su capacidad de adaptarse a los ingredientes y gustos de cada cultura la ha convertido en uno de los platos más universales del planeta.
No por nada cuenta con dos celebraciones. El 9 de febrero se conmemora el Día Internacional de la Pizza, mientras que Chile decidió crear su propia fecha. Cada 10 de julio, aunque no se trata de una efeméride oficial, las principales cadenas de pizzerías y plataformas de delivery impulsan el Día Nacional de la Pizza, transformándolo en uno de los eventos gastronómicos más importantes del invierno.
La apuesta no es casual. Según Activa Research 2025, más del 90% de los chilenos consume pizza al menos una vez al mes, confirmando que esta preparación ocupa un lugar privilegiado en la mesa nacional.
Chile, un país cada vez más pizzero
El fanatismo por la pizza también se refleja en las cifras del delivery. Para este Día Nacional de la Pizza, Rappi proyecta un incremento de entre 55% y 60% en los pedidos respecto de un día hábil promedio, replicando el crecimiento de 57% registrado durante la celebración del año pasado.
“Proyectamos un incremento del orden del 55% al 60% en pedidos de pizza respecto de un día de semana promedio. Es uno de los peaks gastronómicos más fuertes del año para la categoría”, explica Imanol Huerta, gerente de Rappi Restaurantes.
El mapa del consumo muestra una fuerte concentración en la Región Metropolitana, especialmente en Las Condes, Providencia, Santiago Centro, Ñuñoa y Maipú. En regiones, las ciudades más pizzeras son Valparaíso, Concepción y La Serena.
Si hace algunos años las grandes cadenas dominaban ampliamente el mercado, hoy el escenario cambió. Las pizzerías artesanales, muchas de ellas especializadas en masas madre y estilo napolitano, ya concentran el 51% de los pedidos realizados a través de Rappi, superando por primera vez a las cadenas tradicionales, que reúnen el 49%.
El fenómeno responde a un consumidor cada vez más interesado por la calidad de los ingredientes, los largos procesos de fermentación y una experiencia más cercana a la pizza italiana original, sin abandonar por ello las opciones más comerciales.
Pepperoni sí… piña, casi nunca
Las preferencias de los chilenos también quedan claras al revisar los ingredientes favoritos.
El pepperoni continúa siendo el rey absoluto. La Classic Pepperoni Familiar se posiciona como la pizza más vendida del país dentro de la plataforma, seguida por las preparaciones donde el queso mozzarella es protagonista.
En el extremo opuesto aparece la siempre polémica pizza hawaiana. Pese al intenso debate que genera en redes sociales, las versiones con piña representan apenas cerca del 1% de los pedidos, consolidándose como un gusto de nicho.
Otro dato llamativo es que predominan ampliamente los formatos familiares y grandes, confirmando que la pizza sigue siendo una comida para compartir. Entre los acompañamientos, los tradicionales palitos de ajo encabezan las preferencias.
Un día lleno de promociones
Como cada año, el Día Nacional de la Pizza viene acompañado de una verdadera maratón de descuentos.
Rappi ofrecerá pizzas familiares desde $6.000 y promociones de 2x1 en acompañamientos seleccionados durante toda la jornada.
Papa Johns extenderá la celebración durante todo el fin de semana. El viernes 10 de julio, quienes compren una pizza familiar de especialidad podrán adquirir una segunda pizza familiar —Super Pepperoni o Napolitana— por solo $1.000. El sábado 11 y domingo 12 habrá un 50% de descuento en pizzas familiares seleccionadas, además de una bebida de 1,5 litros de regalo.
Melt Pizzas, por su parte, celebrará entre el 6 y el 12 de julio con promociones y descuentos de hasta un 50%.
Under Pizza se suma con pizzas familiares de pepperoni, napolitana y doble queso a $4.990, mientras que Little Caesars ofrecerá un combo especial por $12.500 que incluye una Peppe, una Classic Cheese y un Crazy Combo.
El auge de hacer pizza en casa
El boom de la pizza también se vive puertas adentro. Cada vez más personas preparan sus propias masas, impulsadas por el interés en cocinar con mejores ingredientes y dominar técnicas antes reservadas a las pizzerías.
Para los especialistas, la clave está en volver a lo esencial: una buena harina, una hidratación correcta, largos tiempos de fermentación y un horno capaz de alcanzar altas temperaturas.
La masa es el corazón de la pizza . Para preparar la masa, hay que activa la levadura seca en agua tibia durante cinco minutos hasta que espume, y luego verterla junto con el aceite de oliva en el centro de un bol con harina y sal.
Luego hay que mezclar todos los ingredientes y amasar firmemente sobre una mesa limpia por 10 minutos hasta lograr una textura suave y elástica. Finalmente, se forma una bola y se deja reposar tapada en un lugar cálido durante una o dos horas hasta que duplique su tamaño.
Los ingredientes van según cada uno, y se hornea a máxima potencia.
Además, la pizza dejó hace tiempo de acompañarse únicamente con cerveza o bebidas. El vino gana espacio en la mesa, especialmente cuando se busca realzar los ingredientes.
La recomendación es simple: para pizzas con pepperoni o salames funcionan muy bien los Cabernet Sauvignon; las preparaciones con abundante queso encuentran equilibrio en espumantes o rosados gracias a su acidez; mientras que las pizzas con salsa de tomate o vegetales armonizan mejor con Pinot Noir o Sauvignon Blanc jóvenes.