Gastronomía
Chile deja su sello en el Bocuse d’Or Américas con un premio que reconoce su identidad gastronómica
Aunque no logró clasificar a la final mundial de Lyon 2027, la selección nacional obtuvo un importante reconocimiento por su propuesta culinaria, reafirmando el nivel técnico de la cocina chilena y el valor de sus productos en el escenario gastronómico internacional.
La participación de Chile en el Bocuse d’Or Américas 2026 dejó una señal positiva para la gastronomía nacional. En una de las competencias culinarias más prestigiosas del mundo, la delegación chilena obtuvo el premio especial al tema en bandeja, reconocimiento que distingue la interpretación de las pruebas obligatorias, la identidad gastronómica del país y la excelencia en la presentación de la propuesta.
La competencia se desarrolló el pasado 26 de julio en Nueva Orleans, Estados Unidos, reuniendo a las selecciones de Argentina, Brasil, Canadá, Chile, Colombia, Ecuador, México y Estados Unidos, que disputaron cinco cupos para la gran final del Bocuse d’Or Lyon 2027, considerada la máxima cita mundial de la alta cocina.
En esta oportunidad, el podio quedó en manos de Estados Unidos, Canadá y Colombia, mientras que México y Argentina completaron los países clasificados para la final. Sin embargo, Chile logró destacar gracias a una propuesta que puso en valor su identidad culinaria, uno de los aspectos más apreciados por el jurado internacional.
Un año de preparación
La selección chilena estuvo encabezada por el chef Jorge Diez, docente de Inacap y ganador de la categoría Menú del Concurso Nacional de Gastronomía organizado por Achiga. Lo acompañaron el commis Nicolás Fernández, el coach Daniel Olejnik, ambos de Inacap; Sebastián Salas, presidente del Equipo Chefs Chile, y Luis Ubeira como jurado representante del país.
Durante más de un año el equipo desarrolló un intenso proceso de entrenamiento técnico, investigación y perfeccionamiento para enfrentar una edición particularmente desafiante. La organización determinó que el plato principal debía elaborarse con halibut, un pescado poco habitual en Chile, lo que obligó a conseguir el producto especialmente para los entrenamientos y desarrollar una propuesta que respondiera a los altos estándares del certamen sin perder el sello de la cocina chilena.
El reconocimiento obtenido demuestra precisamente ese trabajo de adaptación, creatividad y técnica, cualidades que permitieron destacar la identidad gastronómica nacional frente a algunos de los mejores chefs del continente.
Mucho más que una competencia
Para la Asociación Chilena de Gastronomía (Achiga), entidad que impulsa el proceso de selección del representante nacional, el Bocuse d’Or constituye una plataforma estratégica para proyectar la imagen de Chile.
El presidente de Achiga, Guillermo Prieto, señaló que el certamen “representa mucho más que una competencia culinaria. Es una plataforma donde los países muestran su identidad, su cultura y la calidad de sus productos a través de la gastronomía”.
Asimismo, destacó que la cocina se ha convertido en uno de los grandes motores del turismo internacional y que este tipo de instancias permiten fortalecer el posicionamiento de Chile como un destino gastronómico de nivel mundial.
“Cada vez más viajeros eligen sus destinos motivados por la experiencia culinaria. Estar presentes en escenarios de esta categoría contribuye a fortalecer la imagen de Chile y genera oportunidades para toda la cadena de valor del sector”, afirmó.
Un reconocimiento a la cocina chilena
El premio especial obtenido por Chile trasciende el resultado competitivo. En una disciplina donde la precisión técnica, la creatividad y la identidad cultural son evaluadas con el mismo rigor, recibir un reconocimiento por la propuesta presentada confirma el potencial de la gastronomía chilena y el trabajo que chefs, instituciones y productores vienen desarrollando durante los últimos años.
La participación nacional también permitió mostrar ingredientes, técnicas y una visión contemporánea de la cocina chilena frente a jueces, chefs y referentes internacionales, consolidando un proceso que ha permitido al país mantenerse como uno de los actores relevantes de la gastronomía latinoamericana.
La edición 2026 del Bocuse d’Or Américas se realizó en el marco de la Louisiana Restaurant Association Showcase, una de las principales ferias de la industria gastronómica del estado de Luisiana, que reúne a cerca de 150 expositores y más de 6.000 profesionales del sector entre chefs, restaurantes, distribuidores y empresas de hospitalidad.
Durante la ceremonia de premiación, Walt Leger III, presidente y director ejecutivo de New Orleans & Company, destacó que el regreso de las competencias internacionales permite seguir posicionando a Nueva Orleans como uno de los grandes destinos gastronómicos de Estados Unidos y proyectar su cultura culinaria hacia el mundo.
Para Chile, la experiencia deja un balance positivo. Aunque el objetivo de clasificar a Lyon no se concretó, el premio especial obtenido confirma que la cocina chilena continúa ganando reconocimiento internacional y que su identidad gastronómica sigue despertando interés en uno de los escenarios más importantes de la alta cocina mundial.