Coctelería
Desde la Patagonia chilena al mundo: gin de Llifén sigue cosechando premios internacionales
El destilado elaborado en pequeños lotes a orillas del lago Ranco suma medallas de oro en Bruselas y San Francisco, además de una histórica distinción en Londres. Un reconocimiento que confirma el momento que vive la destilación premium chilena.
Chile lleva algunos años consolidándose como un productor de destilados de alta gama y hoy una nueva generación de pequeñas destilerías comienza a posicionarse en la escena internacional gracias a propuestas de autor, producciones limitadas y una marcada identidad territorial.
Uno de esos casos es Goodwinds, un dry gin elaborado en Llifén, en la cuenca del lago Ranco, Región de Los Ríos, que en apenas unos años ha conseguido un reconocimiento poco habitual para una destilería chilena de pequeña escala.
Su más reciente logro fue obtener la Medalla de Oro en la San Francisco World Spirits Competition 2026, considerada una de las competencias de destilados más prestigiosas de América y una referencia para productores, distribuidores y bartenders de todo el mundo. Goodwinds fue, además, el único gin elaborado en Chile en alcanzar la medalla de oro en esta edición.
El reconocimiento se suma a una trayectoria que comenzó en 2023, cuando obtuvo la Medalla de Oro en la Spirits Selection del Concours Mondial de Bruxelles, uno de los concursos internacionales más exigentes para bebidas espirituosas, donde fue el único dry gin de Hispanoamérica en recibir esa distinción. Posteriormente, en 2024, consiguió la única medalla otorgada a un gin sudamericano en el International Spirits Challenge de Londres, certamen considerado uno de los grandes referentes mundiales para la industria de los destilados.
Tres concursos, tres jurados independientes y tres continentes distintos llegaron a una conclusión similar: el pequeño destilado nacido en la Patagonia chilena está entre los gins más destacados del mundo.
Un gin con identidad patagónica
Detrás de esos reconocimientos no hay una producción industrial. Goodwinds se destila en pequeños lotes en Llifén, a orillas del lago Ranco, donde cada partida mantiene una elaboración limitada y un riguroso control de calidad.
Su receta combina diez botánicos, entre ellos dos ingredientes que buscan representar el paisaje del sur de Chile: la murta roja silvestre y el merkén, que aportan un perfil aromático diferente al de los clásicos London Dry.
La destilería trabaja con una graduación alcohólica de 42% y aplica una selección extremadamente precisa durante la destilación, embotellando únicamente el denominado “corazón del corazón”, es decir, la fracción considerada de mayor pureza y calidad.
A diferencia de otras marcas que buscan ampliar rápidamente su distribución, Goodwinds apostó desde sus inicios por la exclusividad. Se define como el único dry gin patagónico ultra premium del mercado chileno y mantiene una estrategia de distribución muy acotada: no está presente en supermercados ni botillerías, sino únicamente en restaurantes, hoteles y bares de alta gama —el canal Horeca premium— además de la venta directa a través de su sitio web.
Para Joaquín González, Brand Manager de Goodwinds, el objetivo nunca ha sido competir por volumen, sino construir una categoría propia dentro del mercado nacional. “Somos el único dry gin patagónico ultra premium del mercado. No tenemos una competencia directa, ni entre marcas chilenas ni importadas. Nuestra apuesta es completamente distinta: privilegiar la exclusividad y estar sólo donde creemos que el producto tiene sentido”, señala.
Con un precio de venta al público que fluctúa entre los $75.000 y $85.000, la marca se posiciona en el segmento más exclusivo del mercado nacional.
La propia botella refleja esa filosofía. Su desarrollo tomó cerca de dos años, con un diseño concebido para transformarla en una pieza de colección, más que en un simple envase.
“Queremos estar en los mejores restaurantes y bares de Chile, desde el norte hasta la Patagonia. No buscamos masividad; preferimos que siga siendo un producto muy selectivo. Hoy sólo puede comprarse directamente en nuestra página o disfrutarse en algunos de los principales establecimientos gastronómicos del país”, explica González.
Para Tomás Schaerer, maestro destilador de Goodwinds y graduado del programa Brewing & Distilling de la Heriot-Watt University, las medallas son una consecuencia del trabajo más que un objetivo en sí mismo.
“No buscamos medallas, sino mantenernos siempre exigidos. Por eso competimos a ciegas contra los mejores del mundo. Que tres jurados en tres continentes hayan llegado a la misma conclusión nos alegra, pero tenemos claro que la opinión que más nos importa sigue siendo la de los bartenders y consumidores que nos eligen”, asegura.
Más allá de los premios, el recorrido de Goodwinds refleja una tendencia cada vez más visible: el creciente reconocimiento internacional que están alcanzando los destilados chilenos cuando logran combinar origen, identidad territorial y una producción enfocada en la calidad antes que en el volumen.
“La medalla de oro en San Francisco es un reconocimiento enorme porque fuimos el único gin chileno en obtener oro. Si a eso sumamos el reconocimiento en Bruselas y la distinción obtenida en Londres, vemos que tres de los concursos más importantes del mundo han validado nuestro trabajo. Eso nos pone muy contentos, pero siempre dentro de una propuesta que seguirá siendo ultra premium y muy exclusiva”, concluye González.
El buen momento de la destilación chilena también quedó reflejado en la edición 2026 de la San Francisco World Spirits Competition, donde además fueron distinguidos Waqar Botanic Gin y diversas etiquetas de pisco nacional, confirmando el creciente prestigio que están alcanzando los destilados chilenos en los principales certámenes internacionales.
En un mercado global donde abundan las etiquetas, Goodwinds demuestra que la diferenciación también puede construirse desde el origen: un gin nacido entre bosques, lagos y montañas de la Patagonia chilena que apuesta por la producción limitada, el carácter local y una calidad capaz de convencer a jurados de tres continentes.