Viajes
Viajar en invierno, una tendencia que va al alza
El invierno 2026 confirma un cambio en los hábitos de viaje de los chilenos: crecen las salidas dentro y fuera del país, aumenta la planificación anticipada y se consolidan las experiencias completas como principal criterio de decisión.
En un escenario global donde los viajes se han consolidado como una prioridad de bienestar y experiencia —incluso por sobre otras categorías de consumo— las vacaciones de invierno viven un nuevo auge. Tras años marcados por la incertidumbre económica y los cambios en los hábitos postpandemia, los viajeros están retomando con fuerza la planificación anticipada, privilegiando escapadas más completas, flexibles y con mayor valor agregado.
La tendencia se replica en distintos mercados del mundo: hoy las personas viajan más, comparan más y buscan experiencias que combinen descanso, conectividad, cultura y conveniencia.
Chile no es la excepción. Este invierno 2026 muestra a un viajero más activo, informado y dispuesto a invertir en experiencias de calidad, ampliando además su mapa de destinos tanto dentro como fuera del país.
Crecen las preferencias por salir de vacaciones en invierno
El invierno 2026 viene con una señal clara: los chilenos están viajando más. No solo en volumen, sino también en variedad de destinos y en la forma en que toman decisiones. A diferencia de 2025, donde el foco estaba más puesto en ajustar presupuesto, hoy el viajero muestra una actitud más activa, con mayor disposición a salir y aprovechar mejor sus días.
De acuerdo con el estudio Cocha Travel Insights, la temporada registra un crecimiento de +47% en ventas, consolidándose como uno de los periodos más relevantes del año, especialmente en segmentos familiares que concentran su demanda en fechas específicas del calendario escolar.
“Hoy vemos un viajero más decidido, que no solo quiere viajar, sino hacerlo bien. Hay una búsqueda mucho más clara por experiencias completas, donde el destino, la ubicación y la planificación juegan un rol clave”, explica la Head de Branding & PR de Cocha, Daiana Mediña.
Este cambio no ocurre en un escenario más fácil. El alza en los pasajes, impulsada, entre otros factores, por el precio del petróleo, no ha frenado la demanda, pero sí ha modificado la forma de comprar. Hoy el viajero cotiza más, compara alternativas y prioriza opciones que le entreguen mayor certeza en el precio final, con una preferencia creciente por paquetes que integren vuelo y alojamiento.
En este contexto, la relación precio/calidad se redefine. Ya no se trata de lo más barato, sino de lo más conveniente: experiencias bien armadas, con buena conectividad, hoteles bien ubicados y respaldo durante todo el viaje.
Destinos nacionales e internacionales
A nivel internacional, el mapa de destinos se mantiene dinámico. Brasil, Argentina, Colombia, República Dominicana y México lideran la demanda gracias a su equilibrio entre costo y experiencia, con una fuerte preferencia por destinos de playa en pleno invierno local. El Caribe, en tanto, sigue siendo competitivo en formato paquete, consolidándose como una alternativa eficiente para resolver el viaje completo en una sola compra.
Europa también vive un nuevo impulso. Ciudades como Madrid, Barcelona, París, Roma y Londres vuelven a posicionarse entre las más demandadas, impulsadas por su oferta cultural y conectividad.
Junto a estos destinos consolidados, aparecen nuevas preferencias. Cartagena, Curazao e Isla Mujeres muestran un crecimiento sostenido, mientras que Aruba, que no figuraba dentro del top 20, ingresó recientemente al puesto 19, y Budapest alcanzó el lugar 10, reflejando un viajero más abierto a explorar alternativas fuera del circuito tradicional.
En Chile, el invierno también mantiene su protagonismo. Destinos como Pucón, Puerto Varas, Valdivia, Chiloé y San Pedro de Atacama se consolidan junto a centros de ski, especialmente en viajes de menor duración que complementan la experiencia internacional.
El contexto global también suma presión sobre la demanda. El Copa Mundial de la FIFA 2026, que coincide con las vacaciones de invierno, ha reforzado el interés por destinos como Estados Unidos, México y Canadá. Sin embargo, más allá del evento, ciudades como Miami y Nueva York se mantienen dentro del top de ventas, confirmando una demanda sostenida por destinos ya consolidados.
“La anticipación sigue siendo una herramienta clave, pero hoy está al servicio de una mejor decisión. Permite acceder a mejores alternativas y armar un viaje más completo”, agrega Mediña.
En términos de comportamiento, el cambio frente a 2025 es evidente. El viajero actual es más informado, más exigente y menos impulsivo, pero también más decidido a viajar. La improvisación pierde espacio frente a una planificación que busca optimizar tanto el tiempo como el presupuesto.
La duración de los viajes refuerza esta lógica: entre 3 y 5 noches en destinos nacionales y entre 7 y 10 noches en internacionales, con foco en maximizar la experiencia sin necesariamente extender los días fuera.
En este escenario, las recomendaciones apuntan a anticipar la decisión, cotizar paquetes completos, revisar condiciones de cambio y priorizar factores clave como ubicación y horarios de vuelo.