Turismo
Créditos: El Mostrador.
Giras de estudio: la incorporación de 7° y 8° básico abre un nuevo segmento para el turismo escolar
Sernatur ampliará su programa Gira de Estudio a estudiantes de 7° y 8° básico de colegios subvencionados. La medida abre un nuevo escenario para el turismo escolar, mientras el mercado privado fortalece su oferta con programas personalizados para los establecimientos sin acceso al subsidio.
La ampliación del programa Gira de Estudio de Sernatur incorporará por primera vez a estudiantes de séptimo y octavo básico, abriendo una nueva etapa para el turismo escolar. Mientras el beneficio llegará a miles de alumnos de establecimientos subvencionados, los colegios que no acceden al subsidio seguirán recurriendo a la oferta privada, que busca responder con programas personalizados.
Un nuevo alcance para las giras escolares
La nueva versión del programa Gira de Estudio de Sernatur marca un hito al incluir, por primera vez, a estudiantes de 7° y 8° básico de establecimientos subvencionados de las regiones de Valparaíso, Metropolitana, O’Higgins y Maule, a través de la modalidad “Experiencia Educativa”. La iniciativa contempla 340 giras de estudio que beneficiarán a cerca de 13 mil estudiantes.
Si bien la medida amplía las oportunidades de acceso a experiencias educativas fuera del aula, los colegios particulares pagados y aquellos particulares subvencionados que no cumplen con los requisitos del subsidio deberán seguir optando por alternativas ofrecidas por operadores privados, como Vivencias Travel, agencia especializada en giras de estudio nacionales e internacionales.
Según Marcelo Rollandi, fundador de Vivencias Travel, ambos modelos responden a necesidades diferentes y no deben entenderse como una competencia.
“Los programas de Sernatur tienen un marcado enfoque pedagógico, cultural y de integración social, y buscan acercar a los estudiantes al patrimonio natural e histórico del país mediante un programa subsidiado por el Estado. Vivencias Travel, en cambio, diseña programas privados a la medida de cada colegio, combinando educación, recreación, crecimiento personal y seguridad. Ambos modelos pueden coexistir y complementarse perfectamente”, señala.
Personalización como principal diferenciador
De acuerdo con Rollandi, la principal diferencia entre la oferta pública y la privada radica en el nivel de flexibilidad que ofrece cada propuesta. Mientras las giras financiadas por el Estado siguen un formato común para todos los beneficiarios, las organizadas por operadores privados se adaptan a los objetivos y necesidades de cada comunidad educativa.
“Una gira subsidiada busca garantizar el acceso de los estudiantes a una experiencia educativa con un formato previamente definido para todos los beneficiarios. Una gira contratada directamente con un operador, en cambio, ofrece mayor personalización y flexibilidad: podemos adaptar el itinerario, incorporar actividades científicas, deportivas o de liderazgo, y ajustar el programa según el presupuesto y las expectativas de cada familia”, recalca.
Una oportunidad para fortalecer el aprendizaje en etapas tempranas
La incorporación de estudiantes de séptimo y octavo básico al programa estatal también pone sobre la mesa el potencial de desarrollar experiencias especialmente diseñadas para ese grupo etario. Desde Vivencias Travel sostienen que se trata de una etapa decisiva en el desarrollo personal y académico de los estudiantes.
“Los alumnos de séptimo y octavo básico están en una transición entre la educación básica y la enseñanza media, un período en el que fortalecen su autonomía, su identidad y habilidades como el liderazgo y el trabajo en equipo. Un programa turístico diseñado especialmente para ese segmento, con fuerte énfasis en el aprendizaje experiencial, puede transformarse en una herramienta real de apoyo al proceso educativo”, explica Rollandi.