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Cambio climático podría provocar hasta 320 días de calor peligroso al año en islas tropicales Turismo Créditos: El Mostrador.

Cambio climático podría provocar hasta 320 días de calor peligroso al año en islas tropicales

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Un estudio internacional proyecta que, bajo el escenario de mayores emisiones de gases de efecto invernadero, algunas islas tropicales podrían enfrentar hasta 320 días al año de calor húmedo peligroso hacia fines de siglo, con graves riesgos para la salud humana.


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Un estudio internacional advirtió que millones de personas que viven en islas tropicales podrían enfrentar olas de calor húmedo cada vez más frecuentes y peligrosas a medida que avanza el cambio climático. Bajo el escenario de mayores emisiones de gases de efecto invernadero, algunas de estas islas podrían experimentar condiciones extremas durante cerca de 300 días al año hacia fines de siglo.

La investigación, publicada en Geophysical Research Letters, fue liderada por Lilian Bald, investigadora doctoral del Centro Nacional Francés de Investigaciones Meteorológicas, junto a un equipo internacional de científicos.

El calor húmedo representa un riesgo particular para la salud humana. Cuando la humedad del aire es elevada, el sudor se evapora con menor eficacia, dificultando el mecanismo natural que utiliza el cuerpo para regular su temperatura. Esto aumenta el riesgo de enfermedades asociadas al calor extremo, especialmente cuando las exposiciones son prolongadas.

Islas tropicales bajo una amenaza creciente

Las islas tropicales ya figuran entre las regiones más cálidas del planeta, pero hasta ahora existían importantes limitaciones para proyectar con precisión cómo evolucionaría su clima. Los modelos climáticos globales suelen tener una resolución insuficiente para representar adecuadamente territorios pequeños y, en muchos casos, los consideran como superficies oceánicas en lugar de terrestres.

Para abordar esta brecha, los investigadores analizaron 17 islas tropicales ubicadas en los océanos Atlántico, Índico y Pacífico con el objetivo de estimar cómo cambiará el estrés térmico húmedo en las próximas décadas.

El estrés térmico húmedo corresponde a la sensación real de calor que experimenta el organismo cuando se combinan altas temperaturas y elevados niveles de humedad. Es decir, no refleja únicamente la temperatura ambiente, sino el impacto fisiológico que esas condiciones producen sobre el cuerpo humano.

La investigación utilizó el Índice de Calor, desarrollado por la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA, por sus siglas en inglés), una herramienta que permite estimar cuánto calor perciben realmente las personas considerando ambas variables.

Hasta 320 días de calor peligroso al año

Para elaborar las proyecciones, el equipo científico combinó información proveniente de 15 modelos climáticos globales con registros obtenidos en estaciones meteorológicas instaladas en las 17 islas analizadas. Esta metodología permitió generar estimaciones más precisas para territorios que históricamente han estado subrepresentados en los estudios climáticos internacionales.

Los resultados muestran que el calor húmedo extremo aumentará en todas las islas estudiadas, particularmente en aquellas ubicadas más cerca del ecuador.

Entre 2076 y 2100, la intensidad de estos eventos podría alcanzar valores del Índice de Calor de entre 46 y 63 grados bajo el escenario de mayores emisiones de gases de efecto invernadero.

Según la NOAA, los valores superiores a los 40 grados corresponden al nivel de “Peligro”, categoría en la que la exposición prolongada puede provocar enfermedades graves asociadas al calor. En los casos más extremos, estas condiciones pueden resultar mortales incluso para adultos jóvenes y sanos.

Las proyecciones indican que las islas ecuatoriales podrían experimentar entre 160 y 320 días al año con condiciones de calor húmedo peligroso hacia finales del siglo.

Su vulnerabilidad es mayor debido a que presentan escasas variaciones estacionales. A medida que aumentan las temperaturas globales, disminuyen los períodos relativamente más frescos que permiten al organismo recuperarse tras episodios de calor intenso.

Riesgos para la salud y desafíos para la adaptación

Las olas de calor prolongadas representan una preocupación particular para la comunidad científica debido a la limitada capacidad del cuerpo humano para tolerar la exposición continua a temperaturas extremas.

Entre las consecuencias más graves se encuentran el agotamiento por calor, el golpe de calor y la hipertermia, es decir, el aumento de la temperatura corporal por encima de niveles seguros.

El aumento del calor húmedo se suma, además, a otros desafíos que ya enfrentan las comunidades insulares, como el incremento del nivel del mar, la escasez de agua y la mayor frecuencia de fenómenos meteorológicos extremos.

Los investigadores advierten que este escenario podría afectar directamente la salud de millones de personas, además de alterar las actividades cotidianas y reducir la capacidad de realizar trabajos al aire libre.

El estudio también concluye que una reducción sostenida de las emisiones de gases de efecto invernadero permitiría disminuir la frecuencia e intensidad de estos eventos extremos. Asimismo, plantea que medidas de adaptación, como sistemas de alerta temprana, una mayor disponibilidad de espacios con refrigeración y edificaciones diseñadas para resistir el calor, serán fundamentales para enfrentar las condiciones climáticas proyectadas.

Finalmente, el equipo científico sostiene que las pequeñas islas tropicales no deberían seguir siendo excluidas de las evaluaciones globales sobre riesgo por calor, ya que podrían constituir una señal temprana de los desafíos climáticos que enfrentarán otras regiones del planeta durante las próximas décadas.

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