Viajes
Turismo LGBT+ podría mover US$ 521 mil millones a 2031 y redefine la estrategia de los destinos
Brasil ya mide el peso económico de este segmento, Miami lo convirtió en una estrategia de promoción y reservas, y Chile comienza a avanzar en políticas y oferta inclusiva. Festuris 2026 pondrá el tema en agenda con un reconocimiento al responsable de turismo LGBT+ de Miami.
El turismo LGBT+ se consolida como uno de los segmentos de mayor interés para la industria turística internacional, no solo por su capacidad de gasto, sino también por el impacto que las políticas de inclusión, seguridad y hospitalidad tienen en la elección de los destinos. El mercado, valorado en US$ 311.000 millones en 2024, podría alcanzar los US$ 521.000 millones hacia 2031, según datos de Grand View Research recopilados por la edición especial PANROTAS LGBTravel 2026.
El crecimiento de este segmento está llevando a destinos, hoteles, operadores y organismos de promoción turística a revisar sus estrategias. Para estos viajeros, el precio, la conectividad o los atractivos ya no son los únicos factores relevantes: la percepción de seguridad, el respeto a la diversidad y la posibilidad de desenvolverse libremente durante el viaje también pesan en la decisión.
Una investigación presentada en septiembre durante la 10.ª Conferencia Internacional de la Diversidad, organizada por la Cámara de Comercio y Turismo LGBT+ de Brasil junto a IEMI – Inteligência de Mercado, mostró que el 58% de los viajeros LGBT+ brasileños considera la reputación inclusiva de un destino antes de decidir dónde viajar.
El estudio también revela una brecha entre la promoción de destinos inclusivos y la experiencia efectiva de los visitantes: un 44% de los encuestados declaró haber enfrentado situaciones incómodas o discriminatorias por parte del personal de hoteles y restaurantes.
Estas cifras muestran que captar este mercado requiere avanzar más allá de las campañas promocionales. La capacitación de trabajadores, las políticas contra la discriminación, la comunicación con
El turismo LGBT+ se consolida como un segmento de creciente relevancia para la industria turística internacional, no solo por su capacidad de gasto, sino también por el impacto que factores como la seguridad, la hospitalidad y la inclusión tienen en la elección de los destinos. Valorado en US$ 311.000 millones en 2024, se proyecta que este mercado alcance los US$ 521.000 millones hacia 2031, según datos de Grand View Research recopilados en la edición especial PANROTAS LGBTravel 2026.
El crecimiento de este segmento está llevando a destinos, hoteles, operadores y organismos de promoción turística a revisar sus estrategias. Para estos viajeros, el precio, la conectividad o los atractivos ya no son los únicos elementos relevantes: la posibilidad de desenvolverse con seguridad, expresar afecto libremente y recibir un trato respetuoso durante toda la experiencia también pesa en la decisión.
Una investigación presentada en septiembre durante la 10.ª Conferencia Internacional de la Diversidad, realizada en São Paulo por la Cámara de Comercio y Turismo LGBT+ de Brasil junto a IEMI – Inteligência de Mercado, permite dimensionar con mayor precisión este comportamiento.
El estudio, denominado “Perfil y Comportamiento de Consumo de la Población y del Turista LGBTQIA+ de Brasil”, aborda variables como poder adquisitivo, hábitos de viaje, destinos, seguridad, consumo y necesidades todavía no cubiertas por la industria.
Según sus resultados, alrededor del 10,1% de la población adulta brasileña se identifica como LGBTQIA+, lo que equivale a unas 16,5 millones de personas. El grupo habría destinado cerca de R$ 33.400 millones a viajes de ocio durante 2025, reflejando la importancia que el turismo tiene dentro de sus patrones de consumo.
La investigación muestra además que un 58% de los viajeros LGBT+ considera la reputación inclusiva de un destino antes de decidir dónde viajar, mientras que un 40% estaría dispuesto a pagar más por experiencias capaces de garantizar seguridad y acogida.
También aparecen diferencias respecto del promedio general de consumo. Los viajes de ocio representarían aproximadamente el 3,7% del gasto de los hogares LGBTQIA+, frente al 1,7% registrado entre el conjunto de los hogares brasileños.
El perfil de estos turistas tampoco se limita a la vida nocturna o a eventos vinculados con la diversidad. Un 67% declara interés por actividades culturales, un 62% busca descanso y un 45% opta por experiencias vinculadas con la aventura, además de existir una fuerte valoración de la gastronomía.
Pero las cifras también muestran las barreras que todavía enfrenta este mercado. Un 44% de los encuestados afirma haber experimentado algún tipo de atención incómoda o discriminatoria en hoteles y restaurantes, mientras que un 39% manifiesta temor a expresar afecto en espacios públicos de alojamientos o destinos.
Otro 25% señala que modifica frecuentemente su comportamiento debido al temor a sufrir discriminación.
Los datos plantean un desafío directo para la industria: atraer visitantes LGBT+ no depende únicamente de campañas promocionales. La capacitación del personal, las políticas contra la discriminación, el vínculo con las comunidades locales y la generación de espacios seguros pueden terminar influyendo tanto en la decisión de viaje como en la intención de regresar o recomendar un destino.
Miami: de la inclusión a una estrategia turística
Uno de los destinos que ha avanzado en convertir esta demanda en una estrategia específica es Miami.
El Greater Miami Convention & Visitors Bureau cuenta con una división dedicada al marketing y turismo LGBT+, encabezada por Dan Rios, que trabaja en promoción internacional, contenidos, alianzas con empresas, eventos y desarrollo de experiencias dirigidas a este segmento.
La estrategia busca que Miami y Miami Beach no solo sean percibidos como destinos abiertos a la diversidad, sino que esa imagen se traduzca en reservas, gasto turístico y fidelización de visitantes.
Uno de sus principales programas es Rainbow Spring, iniciativa que transforma el período comprendido entre marzo y junio en una temporada especialmente promocionada hacia turistas LGBT+. La campaña articula hoteles, restaurantes, atracciones y eventos, junto con promociones y paquetes comercializados mediante plataformas internacionales.
Miami también ha trabajado con empresas como Expedia y Booking.com para promocionarse en mercados internacionales como Madrid, Berlín, Ámsterdam, Milán y Bruselas.
Los resultados muestran el impacto comercial de este tipo de estrategias. Una de las campañas desarrolladas junto a Expedia generó cerca de 27.800 noches de hotel y US$ 17,2 millones en reservas brutas.
La política se complementa con un calendario permanente de actividades, que incluye Miami Beach Pride, Winter Party Festival y OUTshine LGBTQ+ Film Festival, además de acciones de capacitación para empresas turísticas y trabajo con organizaciones locales.
“Viajar debería significar sentirse libre para ser quien uno es. Saber que los visitantes de este segmento se sienten acogidos y abrazados cuando eligen Miami es lo que hace que este trabajo sea tan gratificante”, ha señalado Rios.
La estrategia busca involucrar también a quienes viven en la ciudad. “No hay mejores embajadores que quienes viven, trabajan y disfrutan de Miami. La comunidad es la base de nuestro mensaje y una invitación para que otras personas vengan, participen y vivan Miami”, afirma.
En 2027, además, Miami y Miami Beach serán sede de la Convención Global de la International LGBTQ+ Travel Association (IGLTA), uno de los principales encuentros internacionales de la industria especializada en este segmento.
Chile comienza a desarrollar su propia estrategia
Chile también ha comenzado a incorporar de manera más sistemática el turismo LGBT+ dentro de sus políticas y de la promoción del sector, aunque todavía se encuentra en una etapa de desarrollo inferior a mercados regionales como Brasil o destinos internacionales como Miami.
En 2023, la Subsecretaría de Turismo y Sernatur impulsaron el proyecto “Turismo y comunidades LGBTIQA+”, destinado a identificar brechas y construir lineamientos para incorporar de mejor manera a estas comunidades dentro de las políticas turísticas.
El proceso incluyó organizaciones de la diversidad, gremios del turismo y organismos públicos, y posteriormente dio paso a una Guía de Prácticas No Discriminatorias dirigida a prestadores turísticos.
Las recomendaciones abarcan diferentes etapas de la experiencia de viaje, desde las reservas y el alojamiento hasta la atención directa de pasajeros, buscando disminuir situaciones discriminatorias dentro de hoteles, restaurantes y otros servicios.
La Estrategia Nacional de Turismo Sostenible 2035 también incorporó entre sus objetivos una mayor integración de la población LGBTIQA+ al desarrollo turístico nacional.
A nivel comercial, Santiago ha comenzado a acercarse al circuito regional especializado. La capital recibió por primera vez en 2024 a GNETWORK360, una conferencia internacional de negocios y turismo LGBT+, cuya edición de 2025 reunió a más de 400 profesionales de diez países, incluyendo representantes de aerolíneas, hoteles, agencias de viajes, empresas tecnológicas y destinos turísticos.
El desafío para Chile pasa ahora por transformar estos avances institucionales en una estrategia de promoción internacional más reconocible.
Actores del sector han señalado que el país cuenta con atributos competitivos para este mercado, entre ellos su oferta de naturaleza y aventura, infraestructura turística y un marco legal más favorable a la diversidad que el existente en otros destinos internacionales.
Sin embargo, Chile todavía no cuenta con un posicionamiento internacional LGBT+ tan desarrollado como el de Brasil, Argentina o determinados destinos de Estados Unidos y Europa.
En ese contexto, el crecimiento global del segmento abre una oportunidad para integrar de manera más explícita la diversidad dentro de la estrategia turística del país, tanto en mercados regionales como en viajeros de larga distancia.
Festuris pone el foco en diversidad e inclusión
Este debate también estará presente en la 38.ª edición de Festuris – Feria Internacional de Turismo de Gramado, que se realizará entre el 12 y el 15 de noviembre en la Serra Gaúcha, en el sur de Brasil.
El encuentro reúne a representantes de destinos, operadores, empresas y profesionales de la industria y ha incorporado progresivamente la diversidad y la inclusión dentro de la discusión sobre el futuro del sector.
Durante esta edición, Dan Rios recibirá el Trofeo Cores do Turismo, reconocimiento destinado a profesionales que desarrollan iniciativas relacionadas con la diversidad, el respeto y la inclusión dentro de la actividad turística.
Para Marta Rossi, CEO de Festuris, este tipo de iniciativas refleja un cambio que involucra a toda la cadena turística.
“Su trayectoria inspira a los destinos y a toda la cadena del turismo a evolucionar con mayor respeto y autenticidad. Es un honor destacar a profesionales que marcan la diferencia a escala global y contribuyen a un sector más humano y acogedor”, afirma.
La expansión proyectada del turismo LGBT+ instala así una discusión que va más allá de la diversidad. En un mercado que podría superar los US$ 500.000 millones durante la próxima década, la capacidad de los destinos para ofrecer seguridad, hospitalidad y experiencias inclusivas comienza a transformarse también en un factor de competitividad económica.