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“Le dieron un trato especial”: la cercana relación de Mario Vargas y el exjuez Antonio Ulloa Investigación Imagen generada con Inteligencia Artificial

“Le dieron un trato especial”: la cercana relación de Mario Vargas y el exjuez Antonio Ulloa

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Claudio Pizarro Sanguesa
Por : Claudio Pizarro Sanguesa Periodista Unidad de investigación de El Mostrador.
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Las declaraciones de dos abogados –en el marco de la indagatoria por tráfico de influencias en nombramientos judiciales– dan cuenta de una red de favores a Mario Vargas en la Novena Sala de la Corte de Apelaciones, donde trabajaba su amigo personal, el destituido ministro Antonio Ulloa.


Resumen
Síntesis generada con OpenAI
Ulloa no se inhabilitó en causas donde intervino el abogado Mario Vargas Cociña, pese a su estrecha amistad. En el caso de Sebastián Morando, conocido como el “abogado del lujo”, Ulloa fue el único magistrado que apoyó rebajar su prisión preventiva, siguiendo los argumentos de Vargas. Ambos también fueron vinculados a un litigio en que una minera obtuvo costas por más de $280 millones. Morando fue condenado a cinco años de prisión, pero recientemente volvió a ejercer actividades profesionales.
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Apenas ingresaron a la Novena Sala de la Corte de la Apelaciones de Santiago, el abogado querellante Felipe Sologuren y el actual abogado asesor de la Fiscalía Oriente, Lucas Vargas, notaron la ausencia del abogado de la contraparte, Mario Vargas Cociña, quien todavía no llegaba a la audiencia de modificación de cautelares de su cliente: Sebastián Morando, conocido como el “abogado del lujo”.

Acusado de una veintena de estafas, aficionado a los autos de alta gama y a acumular demandas civiles por deudas de arriendo en lujosas propiedades, Morando confió en Mario Vargas para salir de prisión preventiva ese 5 de septiembre de 2024, pero el abogado se retrasó, haciendo peligrar la diligencia.

Los pormenores de la historia son parte de los testimonios entregados por Felipe Sologuren y Lucas Vargas en el marco de la indagatoria por tráfico de influencias en nombramientos judiciales que lleva la Fiscal Regional de Valparaíso, Claudia Perivancich, en una arista derivada del caso Hermosilla.

Según las declaraciones efectuadas por ambos abogados a la fiscal adjunta Paola Castiglione, los dos solicitaron declarar la incomparecencia de Mario Vargas debido a su evidente retraso, pero la oficial de la Sala les respondió que ya habían logrado comunicarse con él y que la demora se debía a “dificultades para ubicar un estacionamiento”.

“Me llamó la atención el trato especial que le dieron”, comentó Lucas Vargas en su declaración, sin reparar en algo que hasta entonces desconocía por completo: la amistad de Mario Vargas con Antonio Ulloa, uno de los jueces que ese día votó por revocar la prisión preventiva de Sebastián Morando.

El misterio, sin embargo, apenas duró seis días.

Amistades estrechas

El 11 de septiembre de 2024, un reportaje de Ciper reveló la relación de Ángela Vivanco con Mario Vargas –en el denominado caso Muñeca Bielorrusa, donde ambos se encuentran formalizados– y el vínculo estrecho del abogado con el entonces ministro de la Corte de Apelaciones de Santiago, Antonio Ulloa.

“Es muy amigo de Mario Vargas Cociña y muchas veces anda con él, incluso con él y la mujer. No todos los que han estado en cumpleaños míos son amistades estrechas”, comentó Vivanco en el mismo artículo.

La publicación apareció seis días después que Mario Vargas llegara atrasado a la audiencia y destapó la verdadera relación entre el abogado y el hoy destituido magistrado Antonio Ulloa, ambos activos participantes en las fiestas que realizaba Vivanco en su domicilio, donde reunía a diversos miembros de la elite política y judicial del país.

Para entonces –como se supo después– los abogados Mario Vargas y Eduardo Lagos ya habían sido favorecidos en un juicio donde Ulloa participó, contribuyendo a fijar costas por más de $280 millones a favor de la compañía minera Santa Laura, empresa que contrató los servicios de ambos abogados en un litigio por un terreno con un valor superior a $3.500 millones.

Ulloa, incluso, fue el encargado de redactar la sentencia.

Al igual que en el caso de la empresa minera, el magistrado tampoco se inhabilitó en la causa relacionada con el denominado “abogado del lujo”. Mientras los otros jueces optaron por confirmar la resolución judicial del juzgado de Garantía, Antonio Ulloa fue el único magistrado que se mostró partidario de rebajar la cautelar a Sebastián Morando.

Pese a las innumerables acusaciones de estafa en el contexto de juicios laborales, llegando incluso a falsificar sentencia para cobrar honorarios, Ulloa se manifestó partidario de revocar la prisión preventiva de Morando y disponer a su favor de medidas cautelares de menor intensidad. Antes, también había aprobado reemplazar el arraigo nacional del imputado por una caución de $4.000.000 y no los $10.000.000 que había confirmado el tribunal de alzada.

En ambos casos, Ulloa adhirió a los planteamientos jurídicos de Mario Vargas.

“Impresentable”

“Venía agitado, se notaba que venía corriendo y luego la oficial de Sala anunció la llegada del abogado y la Sala nos hizo pasar a alegar. El alegato se desarrolló sin ninguna situación especial, no se hizo ningún tipo de advertencia sobre una posible amistad entre Ulloa y Mario Vargas ni se formuló ningún tipo de incidente sobre la materia”, declaró Lucas Vargas sobre el retraso de Mario Vargas a la audiencia del 5 de septiembre de 2024.

Tras escuchar la resolución que mantenía la prisión preventiva en contra de Morando, Lucas Vargas recuerda una situación que ya era vox populi en los pasillos de tribunales. “Juan Pablo Araya (fiscal adjunto) me comentó que Antonio Ulloa era amigo de Mario Vargas Cociña y que lo que había pasado era impresentable, amistad que hasta ese día yo desconocía”, agregó.

Felipe Sologuren también reconoce haber desconocido en ese tiempo la relación entre Vargas y Ulloa, admitiendo que incluso esa vez se estamparon algunas inhabilitaciones, en relación con el Banco Scotiabank, pero ninguna relacionada con ambos personajes. Ninguno “dio a conocer a las partes la existencia de alguna causal de recusación, razón por la cual esta parte formuló ningún incidente al respecto”, añade el abogado.

“Si el ministro Ulloa hubiera manifestado la existencia de alguna causal de inhabilidad, habríamos promovido algún incidente de recusación amistosa a su respecto, pero no tuvimos esa información”, precisó Sologuren en su declaración.

La única advertencia al respecto, según el mismo abogado, vino de la lectura de un tuit de Mónica Rincón, donde la periodista de CNN señalaba que en la causa por estafa, apropiación indebida y falsificación de instrumento público en contra de Sebastián Morando, donde se discutió la prisión preventiva del imputado, Antonio Ulloa “no se inhabilita a pesar de su cercanía con Mario Vargas”, votando a favor de su representado.

Después de poco más de un año, en noviembre del año pasado, la justicia finalmente condenó a Sebastián Morando a cinco años de prisión por prevaricación y a otros tres años de inhabilitación para ejercer su cargo de abogado.

Hace un mes, sin embargo, un noticiario de televisión comprobó que el “abogado del lujo” había vuelto a trabajar, montando una nueva empresa, y escribiendo columnas de opinión en el Diario Constitucional.

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