Director CDEC-SING: “El ministro Pacheco ha generado consenso en el tema energético”
Daniel Salazar, director ejecutivo del CDEC-SING, entregó su mirada del escenario energético del país y la nueva agenda energética del gobierno en la entrevista de esta semana.
El experto en energía y director del Sistema Interconectado del Norte Grande abordó la problemática energética del país, donde alude a que Chile se ha “farreado” varios proyectos, reconoce que se echaba de menos un liderazgo como el del ministro Máximo Pacheco y explicó cómo funcionaría una interconexión con nuestros países vecinos.
*Pedimos disculpas de antemano por los problemas técnicos en el audio del programa.
Compartimos con ustedes la transcripción de la entrevista.
**(DS: Daniel Salazar; IW: Iván Weissman)
-IW: ¿Estamos en crisis como algunos dicen o las medidas que este gobierno está intentando instaurar nos van a llevar a una situación un poco más relajada? ¿Cuán complejo es el problema?
-DS: Es un problema complejo efectivamente, pero en ningún caso estamos cerca ni ad portas de una crisis. Hemos levantado muchos diagnósticos durante los último años, ha habido muchos debates en la industria de analistas y observadores, pero llegó el momento de tomar decisiones, de actuar con reformas, con ajustes. La autoridad tiene una agenda muy ambiciosa, que tiene muchos ejes y muchos objetivos y llegó el momento de ejecutar esa agenda, de avanzar y de no seguir ocupando el tiempo en diagnósticos.
-IW: ¿Hay consensos respecto al diagnóstico? Porque algo que suena y que hace ruido, y nos hace ruido a nosotros cuando hablamos del tema en el diario es que las propuestas de este gobierno han sido casi unánimemente apoyadas. Hay poca gente que hace crítica y quiénes las hacen son bastante puntuales. Después de años de debate, ¿se generó un consenso alrededor de estas propuestas?
-DS: Yo creo que en el plano general hay consensos, y creo que además ese consenso lo ha liderado o se ha logrado construir a partir de la figura del ministro. El ministro ha ejercido un liderazgo importante en la industria claramente, por lo tanto ejercido ese liderazgo desde esa posición a nivel general podemos hablar de un consenso.
Ahora, cuando tengamos que entrar en detalles, con las aplicaciones más específicas, va a existir debate, va a existir controversia, que ya se está viendo con el primer proyecto de ley que acaba de ingresar el ministro al parlamento y probablemente eso se va a repetir, pero es parte del ejercicio democrático de como la industria y la autoridad van avanzando.
-IW: El gobierno está en una avanzada desde hace un par de semanas para reactivar la economía con esta agenda público-privada. Uno de los ejes esenciales es destrabar muchos de estos proyectos energéticos. ¿Ustedes ven que hay un sentido de cooperación desde el punto de vista de la industria privada de ser parte de este proyecto o todavía hay un clima crispado por la judicialización en los últimos 4 años que ha habido en la industria? Porque que es uno de los temas que se sacan en los seminarios, donde dicen que hay que destrabar esto.
-DS: Efectivamente yo creo que esa es la clave. Chile se ha farreado proyectos energéticos que tienen una coyuntura bastante favorable. Se ha farreado porque no ha podido desarrollar proyectos hidroeléctricos y termoeléctricos que son la base del suministro para la realidad de nuestro país. Por lo tanto ahí se juega mucho. Ahí es muy importante el concurso de los privados y también de la autoridad, que afortunadamente en este periodo se ha declarado menos neutra, que no le da lo mismo que un proyecto se venga abajo versus que estos avancen y exista abastecimiento seguro y eficiente para el país.
-IW: Vamos ahora a lo más micro, con algunos datos: Tiende a haber un consenso de que Chile necesita, entre 2012 y 2020, doblar su capacidad eléctrica o si no íbamos a entrar en un ambiente que desde el punto de vista económico, sobre todo en el norte, no solo en costos si no que directamente de abastecimiento. La contraparte dice que más de dos tercios de toda la energía que se podría necesitar en Chile la consume la industria minera y que ellos deberían buscar sus propios consensos. ¿Necesitamos doblar, vamos en camino?
-DS: Efectivamente, las tasas de crecimiento que se proyectan son fuertes a nivel residencial, a nivel de consumidores domésticos e industriales, pero también la gran minería y las grandes industrias necesitan energía para su expansión y su desarrollo. La minería a nivel global, a nivel país si bien es cierto representa una parte importante de ese crecimiento y de ese desarrollo.
Las tasas pueden variar pero si se proyecta crecer del orden de tasas de 5% ó 6%, que son tasas elevadas, efectivamente al cabo de una década probablemente tengamos que duplicar nuestra capacidad instalada en nuestra oferta.
Ahora bien, hay que distinguir que existen dos realidades muy distintas en el país. Lo que ocurre en el norte es muy distinto a lo que ocurre en el resto del país.
Esta percepción o sensación de crisis por precios elevados o de ciclos de sequía y de escasez está muy concentrado en la zona centro-sur producto del fuerte componente hidroeléctrico y los ciclos de sequía o estacionalidad que eso tiene.
Eso hace que se lleven los costos a precios muy bajos pero también a precios muy muy elevados.
Los proyectos que se han caídos, lo que han tenido tropiezos están todos concentrados en la zona centro-sur, de nuevo, entonces esa realidad es muy distinta…
-IW: Barranconces por sobre todo…
-DS: Si, pero ahí ya estamos hablando del sistema interconectado central. Barrancones más todos los otros episodios están todos en el sistema interconectado central.
¿Por qué hago la diferencia? Porque en el norte grande esa no es la realidad, ahí hay una situación de abastecimiento bastante más normal. Tan normal es que hoy día el abastecimiento no tiene ninguna amenaza de escasez o estrechez. Es más, existen hoy día suficientes proyectos en construcción que ya están en desarrollo, pese a que están muy amenazados o que existe mucha controversia al respecto, pero estos proyectos termoeléctricos van a atender los requerimientos de la minería y de los centros urbanos para los próximos años, por lo tanto existe una realidad bastante distinta en el norte.
-IW: Perdón que te interrumpa, pero uno escucha a las mineras, personalmente he entrevistado a ejecutivos de las grandes mineras, donde los más vociferantes son la gente de Antofagasta Minerals, que dicen que “nosotros estamos gastando nuestra utilidades en generar nuestra propia energía porque el sistema como está hay un cartel, los costos son estratosféricos para lo que se necesita en el norte grande, y en vez de gastar nuestra propias utilidades en producción minera, que es nuestra expertise, estamos invirtiendo en nuestra propia generación de energía. Eso se contrapone un poco a lo que tú me estás diciendo…
-DS: Eso no significa que las compañías no estén atendiendo o poniéndose del lado de la solución. El caso que tú citas no es el único. Lo está haciendo Codelco, lo está haciendo BHP, que están atendiendo este problema porque ya no pueden seguir siendo espectadores a la realidad que tiene el país y a la coyuntura que cambió durante los últimos años.
Eso no significa que estén resolviendo el problema de la industria eléctrica, sino que se están haciendo socios, se están haciendo aliados y están participando de alguna manera o de alguna forma para promover el desarrollo energético a la nueva realidad institucional y política que tiene el país.
-IW: Dentro de lo que tú estás diciendo, hay un boom de inversión y sobre todo de inversionistas extranjeros con proyectos de energías renovables en la zona donde tú eres el director ejecutivo. Hay mucha plata en energía solar, un poco menos en eólica. Conversé con un ingeniero belga que trabaja en uno de los proyectos y me decía que en Chile hay un escepticismo sobre todo del mundo empresarial chileno a cerca de la viabilidad comercial y técnica de la energía renovable, mucho mayor a la que se ve afuera, y además, que incluso las termoeléctricas que se construyen en Chile, parafraseándolo, dice que las energéticas “no sé si mienten, pero no cuentan toda la verdad”, porque las termoeléctricas más modernas que hay en Chile, por cosa de costos, todavía usan tecnologías mucho peores que las que se están utilizando en China o en Europa para que las termoeléctricas sean menos contaminantes. Me dice que el debate está un poco entrampado pro esa mentalidad o falta de transparencia en el tema. ¿Estás de acuerdo con esa evaluación?
-DS: Respecto a lo primero, efectivamente hemos ido avanzando, pero a un paso a lo mejor un tanto lento respecto a las economías de países más desarrollados. ¿En qué sentido? Las energías renovables ya forman parte de la realidad de muchos países, con niveles de inserción importantes, con las distintas alternativas y tecnologías.
Pero a nivel local yo creo que todavía subsiste, aunque cada vez menos, desconfianzas y mitos respecto a la viabilidad o a cómo se gestiona un recurso eólico o un recurso solar, que aparece durante algunas horas y desaparece durante otras, en cómo se respalda el sistema, entonces ahí hay un conjunto de temas de confianza operacional y también de costos. ¿Por qué? Porque en los países que más se ha desarrollado, han sido los subsidios estatales los que han promovido y han sido la plataforma para el desarrollo de las energías renovables. Eso en el sistema nuestro no existe.
Ese subsidio, ese nivel de apoyo no existe, por lo tanto actúan estás tecnologías y estos proyectos en un ambiente mucho más de mercado, mucho más competitivo respecto a sus partes. Por lo tanto al realidad local es distinta y se le exige mucho más a los números y a los costos de estos proyectos. Es una realidad distinta. No somos Alemania, no somos España, donde hay instrumentos de fomento muy fuertes de parte del estado.
-IW: En ese escenario chileno, mirando los números, uno se da cuenta que son competitivos…
-DS: Están siéndolo cada vez más, estos costos han decrecido y disminuido fuertemente, y hoy día hay proyectos de energías renovables que compiten con las energías térmicas. Bis a bis. Haciendo la comparación correcta, llegan a números que son bastante competitivos, por la tanto ya es una realidad.
-IW: Y la que era mi pregunta original en un principio, las termoeléctricas…
-DS: Si, efectivamente nosotros tenemos una normativa que es nueva, lleva pocos años, aproximadamente tres, con estándares que son bastante elevados para lo que tenía nuestra industria hasta antes de eso. Tenemos institucionalidad ambiental que también es nueva y que tiene que ejercer y velar por el cumplimiento de esos estándares.
Hoy día tenemos compañías que han adaptado sus proyectos, que han hecho inversiones, y es una realidad distinta a los ejemplos más dramáticos que existen de décadas pasados donde existieron localidades que fueron fuertemente afectadas por desarrollos que no tenían una buena normativa. Por lo tanto la realidad hoy día es mucho más auspiciosa respecto a los efectos e impactos que van a tener los proyectos termoeléctricos en la comunidad.
-IW: Tú advocas como una de las soluciones de la problemática energética en el norte la interconexión con Argentina, con Perú…
-DS: Tiene que ver con parte del debate a nivel local. El problema energético es de largo plazo y hay que mirarlo desde esa dimensión y con esa perspectiva. Si seguimos discutiendo cuál es el nuevo proyecto renovable que entra o no entra, o cuál es el nuevo proyecto termoeléctrico que inicia su construcción, o que opera o no opera, es una discusión bastante reducida. Nos hemos mirando durante muchos años el ombligo y eso tiene que ver con el debate que uno ve.
Esto hay que pensarlo en grande y ya la interconexión local, que es un proyecto que todavía tiene etapas que quemar, es un proyecto que debería haber llegado a nuestro país hace mucho mucho tiempo. Lo mismo a nivel regional.
La vinculación a nivel regional es sumamente relevante para complementar los recursos que tenemos en Chile y aprovechar o intercambiar los recursos que existen en nuestros países vecinos.
Eso va muy en la línea de lo que está establecido en la agenda energética, hay un eje dedicado a la conectividad para avanzar en ese proceso de integración.
-IW: En el norte, cómo se vería eso en la práctica…
-DS: Hoy día como sistema interconectado del norte grande tenemos frontera con tres países: Argentina, Bolivia y Perú. Y ya tenemos infraestructura que vincula el sistema argentino con el sistema norte nuestro.
Con infraestructura me refiero a una línea de transmisión que une ambos puntos, ambos extremos, y es lo que permite hoy día pensar que ese escenario está cerca y es factible respaldarse de manera recíproca con el sistema argentino. Y el día de mañana, cuando nuestro norte pueda desarrollar el recurso más abundante del país, de la región y probablemente del planeta, que es el recurso solar, ponerlo a disposición no solo al ámbito local, no solamente a disposición del país, sino que también llevarlo y trasladarlo hacia nuestros países vecinos.
Ese recurso tiene una condición privilegiada en nuestro desierto y tiene un potencial de exportación enorme.
-IW: ¿La voluntad política existe? Tenemos un pasado complicado con Argentina, un ejemplo es cuando nos cortaron el gas…
-DS: Existe, es cosa de ver las últimas notas de prensa, el viaje de la presidenta con sus ministros a Argentina, los encuentros que han sostenido los ministros de energía de la región andina, Colombia, Ecuador, Perú y Chile.
Por lo tanto Chile en este periodo está con una línea y con una estrategia muy distinta a la que tuvo en años pasados. De vinculación a la región, de avanzar en distintas materias y este, superados los problemas técnicos, que tienen solución, logrados los acuerdos económicos, afortunadamente tienen un consenso donde hay un espacio político muy distinto al de años anteriores.
-IW: La relación con las comunidades, que ha sido un factor durante los últimos 4 años, porque han empezado a ejercer sus derechos. ¿Tú crees que ya superamos la peor parte de las relaciones entre las comunidades y las empresas? ¿Ha habido un cambio en la relación?
-DS: Lo que pasa es que en el norte la industria minera lleva muchos años operando en la zona, y ha cultivado y desarrollado relaciones de muy buen nivel con la comunidad…
-IW: En Calama tuvimos varias protestas sociales en los últimos tres años protestando de que las mineras se llevaban toda la plata para Santiago y que quedaba muy poco en la región…
-DS: Efectivamente que ha habido casos como el que indicas, también los ha habido en Tocopilla, pero el desarrollo de la minería y el desarrollo energético no ha estado nunca puesto en riesgo, pese a los incidentes que tú comentas.
Ahora bien, yo no entendería que esto está superado, si no que aquí hay un camino que recorrer, y hay que institucionalizar esto, esto no puede quedar al juicio de la compañía de turno, del alcalde de turno de los dirigentes comunales o vecinales de turno, para no dar un ejemplo ni nombrar a ningún punto específico. Esto hay que institucionalizarlo, formalizarlo, y no tan solo con compensaciones, que es lo primero que se cita –compensaciones económicas de tal o cual monto, etc.-, sino que yo creo que los proyectos tienen que integrarse en un concepto un poco más sofisticado de desarrollo de la comunidad, no es tan solo depositar un determinado monto, es mucho más que una multicancha o alguna donación a alguna obra específica. Lo que hay que hacer realmente es elevar el desarrollo de las comunidades y hacerlas parte de los beneficios que reporta desarrollo energético.
-IW: Si tuviera que definir tu posición respecto al clima energético actual, ¿Optimista o preocupado?
-DS: Optimista.